jueves, febrero 19, 2009

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martes, diciembre 16, 2008

Por qué no Piñera


Por estos días, y luego del apoyo que UDI dio a Sebastián Piñera, la mayoría de las opiniones coinciden en la necesidad de una unidad en la Alianza para así vencer a la Concertación…

Pero veamos. Hay que partir por hacerse una pregunta: ¿Por qué hay que vencer a la Concertación? Una vez desarrollada la respuesta, analizar si un eventual apoyo a la Alianza y “desalojo” lograrán cambiar lo malo de aquélla y reemplazarlo por lo supuestamente bueno que tiene ésta.

En mi opinión, la Concertación debe reemplazarse por siete razones, en orden de importancia, las siguientes:

1- Porque ha impuesto un modelo de sociedad contrario a los valores cristiano-occidentales tradicionales, destruyendo la fe en Dios, las estructuras tradicionales y la familia, empecinándose en construir una sociedad igualitaria sin autoridad, sin principios, sin valores: una sociedad desjerarquizada en que el laissez faire, en todo orden de cosas, parece ser la única norma que se cumple.

2- Porque ha envenenado la mente de niños y jóvenes al extremo de crear pequeños monstruos serviles a causas perversas.

3- Porque ha pretendido –y logrado- cambiar la historia en tal grado que hoy se tienen como verdades reveladas hechos que cualquiera que tenga más de 30 años sabe que son falsos.

4- Porque ha pasado a llevar el Estado de Derecho, manteniendo injustamente encarcelados o procesados a más de seiscientos uniformados inocentes, privados de cualquier juicio justo o recta aplicación de las Leyes y Tratados.

5- Porque ha convertido los espacios públicos y privados en verdaderos patios carcelarios donde los delincuentes imponen su ley.

6- Porque ha hecho de la corrupción y el robo verdaderas instituciones, sin que nadie reciba castigo por apropiarse de aquello que fue puesto en sus manos para administrarse bien y en beneficio de los menos afortunados.

7- Porque ha manejado los fondos públicos y el modelo económico con una ineficiencia tal que Chile no ha alcanzado ni la mitad del desarrollo que su potencial le hubiese permitido.

Pues bien, la Alianza por Chile y su candidato Piñera me parecen inequívocamente más capaces que la Concertación exclusivamente en los puntos cinco y siete. Lo han demostrado cuando han gobernado el país y, ciertamente, en las muchas administraciones comunales a su cargo, como así también, en otras naciones con gobiernos de similar signo ideológico. No puedo dejar de mencionar que la Alianza, eso sí, concurrió con sus votos –algunos, al menos- al aprobarse aberraciones como reformas a las leyes laborales, aumentos de impuestos, el nuevo sistema judicial, el fin de la pena de muerte para delitos civiles, indultos a delincuentes, disminuciones de penas y una serie de otras cosas que han contribuido en gran medida al menor crecimiento económico y al vertiginoso aumento de los niveles de delincuencia.

No tanto así me parece que la Alianza sea mejor alternativa en cuanto al manejo de la corrupción. Baste como ejemplo poner a muchos gobiernos comunales de UDI o RN, en que la repartija de cargos a parientes y amigotes y la apropiación de dineros municipales son pan de todos los días. Asimismo, la Concertación ha demostrado en instancias locales que también tiene gente capaz y de cierta honradez.

En los demás puntos –del uno al cuatro- no me parece que alguno de los dos conglomerados principales tenga mayores diferencias con el otro. Las leyes y disposiciones antifamilia y antivida han contado con apoyos y detractores “transversales”, como se dice ahora. Más de un 70% de los alcaldes de la Alianza apoya el aborto en sus respectivas comunas. Todos, los de acá y los de allá, han tomado como dogma de fe la bandera de los famosos derechos humanos, y la ha usado, ya sea por odio y sed de venganza, ya sea por miedo a la “opinión pública”, ya sea por convicción, en instrumentos para perseguir encarnizadamente a nuestros uniformados –y han dicho que el problema es estrictamente judicial. Casi todos, izquierda y derecha, han concurrido favorablemente a implementar los actuales planes educativos, de amplio permisivismo, tolerantes con el mal, indigenistas, ecologistas y profundamente igualitarios y, desde luego, antirreligiosos. Todos han aplaudido y apoyado entusiastamente manifestaciones populares filo sediciosas que han dejado el principio de autoridad y las más elementales normas de la sana convivencia por el suelo, bastando nombrar los movimientos del sector público y el de los estudiantes para hacerse una buena idea de ello. Todos, sin excepción, han favorecido, por acción decidida o por omisión culpable, el ataque sistemático que se ha hecho a la Iglesia Católica y a los valores tradicionales.

A la luz de lo anterior, alguien podría argumentar que la Alianza supera a la Concertación en “dos aspectos”, razón para votarla y desalojarla respectivamente. Pero resulta que el verdadero triunfo de la izquierda es haber tenido éxito en los primeros puntos y haber logrado que la derecha haya caído en el juego.

¿Sacamos algo con mejorar nuestra economía si vamos a seguir matando guaguas, educando pokemones, encarcelando militares y financiando y aplaudiendo mamarrachos? ¿Sacamos algo con reducir los cartereos o asaltos si cada vez que algún grupo de presión, como empleados fiscales, estudiantes o cualquier otro, se crea con derecho a pedir algo, transforme las calles en campos de batalla o paralice el país, hasta con muertos de por medio?

Yo creo que no. Y lo que es peor, un eventual triunfo de la Alianza por Chile haría que “el sector” –y me refiero a las bases, no a los dirigentes- bajare la guardia, quedare con la sensación, por cierto falsa, de que “ganamos”, con lo que la izquierda terminaría de pasarnos la aplanadora por encima.

Quien no crea, que mire a España y vea lo que pasó cuando Aznar “desalojó” a González. La economía siguió creciendo -tal cual va a pasar acá- y España se terminó de transformar en un burdel, sin darse cuenta y sin que nadie dijera nada. Lo mismo que está pasando y seguirá pasando acá. Les aseguro que un eventual Gobierno de Sebastián Piñera no hará nada por deshacer los cambios culturales que hacen de nuestra Patria, Chile, un lugar irreconocible para quien se ha ausentado estos últimos veinte años.

El mal, por menor que sea, sigue siendo mal, al fin y al cabo.

 

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martes, noviembre 18, 2008

Martirio permanente

No puede dejar indiferente a nadie el caso del detenido desaparecido aparecido del que hemos tomado conocimiento por un par de escuálidas notas aparecidas en la prensa de ayer y de hoy.

Se trata de un fulano que fue detenido en 1973 por la Fuerza Aérea, que estuvo dos días detenido, que vivió dos años en su casa y que finalmente viajó -legalmente- a Mendoza, Argentina, en 1975. Lo anterior, asegurado por testigos –sus vecinos-, quienes también afirmaron que nunca perdió contacto con su familia “original”. Además, renovó en varias oportunidades su Cédula de Identidad, trámite que hizo por última vez en 2002. Finalmente, llegó a su casa hace algunos días, como si nada hubiera pasado.

En el intertanto, su familia lleva 13 años recibiendo indemnizaciones del Estado, incluyendo becas de estudios superiores para dos de sus hijos.

No quiero ahondar acá en la evidente “estafa permanente” que está perpetrando la familia todos estos años, al cobrar beneficios económicos financiados por los contribuyentes todos. Tampoco en la “mentira permanente” que lleva sosteniendo el Gobierno y las asociaciones de derechos humanos al incluir nombres como el de Germán René Cofré Martínez en listas lastimeras, ya sean memoriales, informes varios o nóminas chupa fondos fiscales. Menos, en el “engaño permanente” del que son víctimas muchos chilenos, quienes de buena fe creen que el drama de los familiares es sincero.

Quiero hacer hincapié, en cambio, en dos cosas:

En primer lugar, a la “injusticia permanente” de la que son víctimas nuestros militares, quienes son apuntados con el dedo y, por cierto, perseguidos por la justicia, por haber detenido y desaparecido a mucha gente – en ningún caso, angelitos- a quienes se les presume de tenerlos “secuestrados en forma permanente” para poder encarcelarlos como sus “verdugos permanentes” y así hacer tabla rasa de leyes vigentes… “Ilegalidad permanente”, podríamos llamarlo. Recordemos que ya son varios los casos de gente que ha debido ser borrada de todo tipo de listas, por haberse comprobado que está o viva o muerta, pero no “desaparecida”. Por supuesto que en estos casos nadie les pedirá perdón por la humillación de haber sido tratados como delincuentes, nadie compensará a quienes quedaron sin trabajo por haber estado involucrados en casos de derechos humanos, nadie compensará las cientos de veces en que tuvieron que desfilar ante los Tribunales… Nadie les pedirá ni media disculpa por haberlos tratado como parias, siendo inocentes.

En segundo, quiero hacer notar "la cobardía y el oportunismo permanentes" de los políticos de la Alianza, a quienes, hasta este momento, no les he escuchado ni media letra sobre el particular -un "silencio permanente". Un solo caso de corrupción, una sola ineficiencia, un solo peso mal gastado, siempre han bastado para que presuman –muy sueltos de cuerpo- que dichos casos son “la punta de lanza” que permite descubrir otras redes o conductas impropias… ¿Por qué no un caso de un detenido desaparecido aparecido? ¿Quién dice que no hay muchos otros? ¿Qué justifica el silencio de RN y la UDI?

¿Quieren acaso los políticos ser aprobados en una especie de “prueba de la blancura” que les dé legitimidad ante la masa enceguecida por treinta y tantos años de propaganda ignominiosa y de mentira sistemática?

No señores. La izquierda lleva ya casi cien años mintiendo. Ellos mismos lo han reafirmado en cuanta oportunidad han tenido para hacerlo, desde los tiempos de Lenin en adelante, no siendo esta la ocasión para no hacerlo. Es parte de su ideología, de su cultura.

Estaría bien, aunque fuere por una vez, que la “derecha” chilena nos muestre que aún le queda algo de nobleza y que está dispuesta a hablar con la verdad, con los principios, mas no con oportunismo. No sigan con su típica “hipocresía permanente”. Si no lo quieren hacer para limpiar su conciencia, háganlo por lo menos para limpiar, aunque sea un poco, el prestigio y el buen nombre de nuestros militares. Mal que mal, sus puestos, sus bienes y, muchas veces, sus vidas, se las deben a ellos. No hagan de su martirio, un "martirio permanente".

 

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martes, septiembre 23, 2008

¿Quieres darme tú la mano?

Los mártires de hoy no tienen esa suerte. Nadie, ninguno de los que hoy sufren, tiene la suerte que si tuvieron nuestros uniformados de antaño. Nunca faltó el compañero de armas que les dio la mano o les cargó el fusil… o el civil que les acogió en la dificultad.

Hoy, más de seiscientos están tras las rejas o en camino de estarlo. Y hoy se sumaron trece a la lista. Trece distinguidos marinos que fueron procesados y encarcelados por que la Armada de Chile, sí, la Armada de Chile, tiene secuestrado en sus unidades a un sacerdote guerrillero que fue detenido por ocultar armas y por tratar de dinamitar un puente ferroviario a la hora en que debía circular un tren con seiscientos niños de edad escolar.

De Ripley. Porque resulta que el sacerdote de marras está muerto. Tan muerto está, que los canales de televisión y los diarios de gobierno así lo manifiestan. Tan muerto está, que sus correligionarios así lo manifiestan. Tan muerto está, que su hermana le lleva flores al cementerio –al menos así lo mostró hoy TVN en el noticiario de la tarde. Tan muerto está, que así lo ha reconocido la parte acusadora de la causa en alegatos ante la Corte de Apelaciones que he tenido la oportunidad de presenciar. Y tan muerto está, que el Comandante en Jefe de la Armada no se traga el cuento y no ordena a sus subalternos que lo “hagan aparecer” para así liberar de culpas a sus antiguos superiores o subalternos que hoy deben pagar cárcel.

Pero claro, es más fácil hacerse el idiota y mirar para el lado, total, ¡metan presos a los viejos, así nos convertiremos en un país “reconciliado”!

Y no sólo eso; para “reconciliarnos” aún más, démosle todas las facilidades a un par de cineastas comunachos para que filmen en recintos navales y ocupen de extras a personal naval en servicio activo para que así podamos seguir “reconciliándonos”… Lógico, así los chilenos sabremos la verdad y habrá “reconciliación”…

El problema es que esa “reconciliación” no es más que un par de sonrisitas para las cámaras con que se autocomplacen los políticos de izquierda con los altos mandos… “Tu te quedas callado y yo te doy un puesto cuando salgas a retiro…”. “Tú te quedas callado y yo le digo a mis amigos, los jueces, que no te toquen…”.

Francamente me da vergüenza. Me da vergüenza porque soy hijo de Marino y nieto de Carabinero y sé que mi padre y mi abuelo no hubieran dudado ni un instante y hubiesen actuado de otra forma –como de hecho en su oportunidad lo hicieron.

Del resto de quienes tienen algún poder, ni hablar. Tan sólo he escuchado palabras –no he presenciado acciones- de un Senador y un par de Diputados protestando por la lamentable situación por la que atraviesan nuestros uniformados. ¡Y vaya que tienen harto que agradecerles los políticos! ¿Cuántos de ellos estarían en la comodidad de sus cargos o podrían disfrutar de la seguridad que hoy tienen sus familias y sus empresas de no mediar la acción de quienes hoy pagan culpas ajenas? Me atrevo a asegurar que ninguno.

No sé cuándo va a terminar esto. En lo personal, no creo que ninguno de los procesados o condenados tenga vida suficiente para poder disfrutar con la tranquilidad que bien merecida se tienen de sus nietos, de vivir en paz los últimos años con sus respectivas esposas.

Lo que sí sé, es que Dios y la historia los pondrán en el lugar que merecen, y que finalmente llegará el día en que los chilenos les rindamos un justo homenaje y les pidamos perdón. Porque si de pedir perdón se trata, hay que ver que ellos se lo tienen más que merecido. No los que quisieron destruir Chile; menos aún, los que lo están destruyendo ahora.

 

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lunes, septiembre 22, 2008

31 de Octubre, 18 de Septiembre, 12 de Octubre


Chile como Nación tiene algo menos de 500 años de historia, y no 200, como pretende hacernos creer la propaganda oficial –propaganda que se ve exacerbada por estas fechas en que se “celebran” las llamadas Fiestas Patrias. En términos simples, se reconoce como “chilenidad” sólo la parte de nuestra historia marcada por la ilustración y no aquella fuertemente inspirada por el catolicismo, y que fue, sin duda, la que definió nuestro carácter y nos dio un sello particular como país.

Durante estos mismos 500 años, se han dado los tres procesos históricos más fundamentales de la era moderna, los tres en fechas semejantes, los tres representando un avance sistemático de la apostasía de la verdad de Dios y los tres, de gran influencia en nuestra historia: en 1517, el protestantismo, o apostasía contra la Iglesia Católica; en 1717, la masonería, o apostasía contra Nuestro Señor Jesucristo; y, en 1917, el comunismo, o apostasía contra Dios.

La publicación en 1517 de las tesis de Lutero marca el inicio del protestantismo y se parte borrando de un plumazo “la mitad” de la verdad: Se sigue aceptando la mediación de Cristo hacia Dios, pero no la de la Iglesia hacia Cristo; se acepta la revelación –las Escrituras- pero no la tradición –el Magisterio-; sólo la gracia y no la mediación a través del sacerdocio y los sacramentos; sólo Dios y nada a través de los Santos del Cielo.

La masonería, fundada en 1717 -curiosamente, sus artífices fueron protestantes, Désaguliers y Anderson-, vuelve a borrar “la mitad” de lo que va quedando de verdad: se rechaza ahora la revelación de Dios en el mundo. La masonería no es atea, sino deista; postula que Dios –el gran arquitecto- deja de actuar en el mundo después de la creación. La consecuencia inmediata es el agnosticismo o la imposibilidad de conocer la verdad y consecuentemente, el liberalismo, o libertad en vez de autoridad, o relativismo en vez de moral verdadera.

La revolución comunista de 1917, inspirada en la Revolución Francesa, especialmente en Rousseau (masón), termina por borrar a Dios, por institucionalizar el ateísmo, no como un elemento externo, sino esencial. Pretender que el comunismo es meramente un sistema político-económico y que el odio a Dios es algo externo o circunstancial es simplificar dicha ideología al extremo y no advertir que las más grandes persecuciones de cristianos se han dado bajo el yugo de la hoz y el martillo o que los modernos gramscianos rescatan de Marx y de Lenin principalmente su antiteísmo militante.

Este proceso de apostasía, que analizado a nivel global se aprecia en toda su coherencia y consecuencia, y que terminó por infiltrar la Santa Iglesia en su forma de progresismo, está obviamente presente en los procesos histórico-sociales de Chile, quizás no en la misma secuencia o con la misma fuerza. El resultado final, sin embargo, sigue siendo el mismo.

La menos evidente, pero quizás la más arraigada, es sin duda la influencia de la masonería. Muy probablemente tiene esas características por dos razones: primero, porque el proceso se inició en Chile hace más de doscientos años, siendo la ‘Independencia’ tan sólo su consolidación. Si bien es verdad, la Primera Junta juró lealtad al Rey legítimo, su constitución tan sólo vino a legitimar entre un sector importante de la población la ‘necesidad’ de desligar políticamente a Chile de la Corona Española. Obviamente, y como es común a todos los procesos sociales, los ilustrados de la época encontraron acogida en incautos, principalmente entre la clase aristocrática, con lo que el sentimiento antimonárquico se extendió a gran parte de la gente, sin que ésta advirtiera que le era útil a una causa profundamente anticatólica. En segundo lugar, la continua propaganda que ha hecho creer a generaciones, y hasta nuestros días, que el bando triunfador de la guerra civil correspondía a los verdaderos chilenos –los ‘Patriotas’, los ‘buenos’- en contraposición al bando derrotado, los Realistas –o ‘malos’. La verdad, un grupo de chilenos se impuso sobre otro. O un grupo de súbditos de la Corona Española se impuso sobre otro, como quieran verlo. Lo que es un error histórico –pero muy conveniente como discurso- es que los chilenos se impusieron sobre los españoles.

Pese a lo anterior, la masonería no logró extirpar el profundo catolicismo de Chile. Es verdad, logró la separación de la Iglesia del Estado, logró finalmente imponer un sistema político y jurídico que es fiel reflejo de los principios que inspiraron la Revolución Francesa. Pero la gente seguía pensando como católica, seguía comportándose como católica, seguía teniendo un discurso católico, en definitiva, seguía siendo católica. Faltaba un detonante, algo que permitiera extirpar definitivamente a Dios de nuestra sociedad.

Como en todo el resto de occidente, la ‘ayudita’ vino desde adentro. Con los años ’60 el progresismo arremetió con fuerza, y lo que no había logrado el comunismo -Frente Popular, radicales, Unidad Popular- lo logró la propia Iglesia Católica: sacar a Dios de nuestras vidas. Lo hizo sacándolo de sí misma, adoptando un discurso antropocéntrico cuya consecuencia más obvia fue el crecimiento explosivo de las sectas evangélicas, que este año contarán con su propio día feriado, el 31 de Octubre, y para agravio de los católicos, a costa del Día de la Raza, quizás el festivo de más simbolismo por conmemorar el inicio de la evangelización y civilización del continente.

En lo político, económico y cultural, la Iglesia dio, a partir de los años ’60, un decidido y determinante apoyo a la izquierda, quien no logró imponer el modelo a la usanza de Lenin, pero sí logró imponerlo en su forma gramsciana, a través de nuestros últimos Gobiernos y sin ninguna resistencia –más bien con el apoyo- de los grupos reaccionarios.

Lo que tenemos ahora es un país en que cada día hay menos católicos y los que aún declaran profesar dicho credo, lo hacen sin convicción. Triunfo de Lutero. Tenemos un país que cree a pie juntillas en el ‘dogma’ de los derechos humanos, la democracia, el liberalismo, la igualdad de sexos, la falta de autoridad y de jerarquías. Triunfo de la masonería. Tenemos un país que idolatra al medio ambiente, considera que Semana Santa es un feriado largo para descansar y la Navidad una fecha en que se hace regalos, ve con buenos ojos el esoterismo, el paganismo y el indigenismo, y definitivamente piensa que Dios ‘es un mal, afortunadamente superado’. Triunfo del comunismo.

Lo triste es que dichos triunfos han contado con el silencio, cuando no con el entusiasta apoyo, de toda la Jerarquía de la Santa Iglesia. Dios se apiade de ellos.

 

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martes, septiembre 16, 2008

Las Leyes: ¿Para cumplirse? ¿Para interpretarse? ¿Para todos?

El día Viernes 20 de Julio de 2007, estacioné el auto en el mismo lugar donde se encuentra el Suzuki Vitara rojo de la foto. Como era de esperarse, me fue cursada una infracción; el día 2 de Agosto tuve que pagar algo más de cuarenta y nueve mil pesos a beneficio de las arcas de la Municipalidad de Valparaíso. Lo hice sin chistar, me había estacionado en un lugar cuya señalización lo prohibía expresamente, tal cual se puede apreciar en la imagen siguiente:


Siempre me había estacionado ahí, lugar que cuenta con 'cuidadores' de autos 'autorizados', y nunca ningún Carabinero o Inspector Municipal –funcionarios que había visto varias veces en el lugar- me había dicho nada; más aún, la primera vez que lo hice, el cuidador me había manifestado que “ahí se podía estacionar”. Como buen chileno, hice caso omiso del letrerito y dejé el auto, ya que iba cerca y me daba lata caminar.

Pues bien, el lugar de la fotografía es la esquina de las calles Juana Ross y Victoria, Valparaíso. Resulta que la esquina en cuestión no es una esquina cualquiera, sino la entrada de autoridades y público del Edificio del Congreso Nacional, tal cual puede apreciarse en la siguiente fotografía:


Nótese el letrero con la prohibición, y encerrado en el círculo rojo, un Carabinero. La primera y la segunda imagen fueron tomadas con 20 segundos de diferencia, hoy 16 de Septiembre, y ninguno de los vehículos mal estacionados fue multado. Como tenía algo de tiempo, me acerqué a conversar con el funcionario policial y le conté que a mí, por pararme donde mismo, me habían pasado un parte. Mi sorpresa fue mayúscula cuando el policía se encogió de hombros y me respondió: “tiene usted toda la razón, pero resulta que hay instrucciones del congreso de autorizar, 'los días Martes, Miércoles y Jueves que no corresponden a semana distrital', el estacionamiento de vehículos en toda la cuadra, ya que los 'periodistas y los funcionarios de Gobierno de nivel medio” no tienen dónde pararse'. Le contesté que en la cuadra del lado había parquímetros, los que estaban frecuentemente disponibles… me miró con una expresión como tratando de decirme “no sea h… cómo se le ocurre que un periodista o un funcionario de Gobierno va a estar pagando parquímetro…” (pobrecitos).

Al respecto:

Primero: La Ley 18.290 (Ley de Tránsito) expresa lo siguiente:

Artículo 1°.- A la presente ley quedarán sujetas todas las personas que como peatones, pasajeros o conductores de cualquiera clase de vehículos, usen o transiten por los caminos, calles y demás vías públicas, rurales o urbanas, caminos vecinales o particulares destinados al uso público, de todo el territorio de la República (entiendo que los 'periodistas y los funcionarios de Gobierno de nivel medio' están incluidos en la categoría).

(…)

Artículo 157.- La detención en sitios no autorizados para estacionarse, se permitirá sólo por el tiempo mínimo necesario para tomar o dejar pasajeros.

Artículo 159.- Se prohíben las siguientes detenciones y estacionamientos:
1.- En cualquier lugar en que las señales oficiales lo prohíban;
2.- En aceras, pasos de peatones o lugares destinados exclusivamente al tránsito de los mismos;
3.- En doble fila, respecto a otro vehículo detenido o estacionado en la calzada junto a la cuneta;

(…)

Artículo 160.- Se prohíbe además estacionar: (…)

3.- A menos de diez metros de una esquina.

Segundo: Dicho cuerpo legal fue aprobado con su última modificación (10 de Diciembre de 2005) por el Congreso Nacional. Sí, el mismo Congreso que instruyó a Carabineros y a los Inspectores Municipales a que hicieran vista gorda de su cumplimiento.

Tercero: No soy yo, sino los mismos congresistas, quienes sostienen en forma majadera en su discurso que todos los chilenos somos iguales y que no hay ciudadanos de primera o segunda clase. No veo por qué, entonces, 'periodistas y los funcionarios de Gobierno de nivel medio' pueden contravenir la norma y los demás mortales no podemos.

Cuarto: De acuerdo a la misma Ley, en el Artículo 161 se obliga a Carabineros e Inspectores Municipales a retirar a los vehículos mal estacionados, por lo que los policías y los inspectores que constatan las reiteradas infracciones que se producen todos 'los días Martes, Miércoles y Jueves que no corresponden a semana distrital' están faltando a su deber.

Quinto: Por último, el Artículo 163 faculta a las Municipalidades para limitar el estacionamiento en horas y lugares determinados. Bastaría cambiar la señal por otra que prohibiese “excepto Martes a Jueves etc…”, con lo que se evitarían confusiones e infracciones cometidas por incautos. Claro, disminuiría la recaudación por concepto de infracciones de tránsito…

Hago estos comentarios porque todos los días se escucha a políticos quejarse de lo desprestigiado que está el Poder Legislativo y la actividad en general –desprestigio tan sólo superado por el Poder Judicial. Lo increíble, es que los mismos personajes hacen sesudos análisis y gastan valioso tiempo para encontrar soluciones a un problema que se arregla en forma elemental: dedicándose a trabajar para lo que fueron electos y dando el ejemplo. Y obviamente, haciendo cumplir las leyes que ellos mismos redactaron.

 

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lunes, septiembre 15, 2008

Elecciones norteamericanas y voto católico


Me llegó hace algunos días un video producido por la asociación “Catholic Vote”, ligada a la Conferencia Episcopal norteamericana.

El documento pretende entregar orientaciones a los votantes católicos frente a las elecciones generales de noviembre próximo en dicho país. Se parte afirmando que es responsabilidad de todo católico el hacerse oír; que hay mucho en juego, y que siendo todos los temas importantes, algunos son mucho más trascendentes que otros –puntualmente, el video destaca el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural y el fortalecimiento de la familia por sobre otros factores a considerar, importantes sí, pero no tan relevantes, como el poderío militar y el éxito económico o el cuidado del medio ambiente.

Hasta el momento, razonable, y plenamente concordante con lo que enseña el Magisterio. Pero… y como es habitual en todas las recomendaciones pastorales posteriores al Concilio Vaticano II, la conclusión final es un tibio “vote en conciencia”, como si el bien y el mal fueran un problema de “conciencia” y no verdades absolutas… claramente, en noviembre los norteamericanos tendrán que escoger entre una opción que es partidaria, entre otras cosas, del aborto, la eutanasia, el “matrimonio” y la adopción de hijos por parejas cuyos miembros son del mismo sexo, etc. y otra que, al menos en el discurso, no lo es. Obama-Biden o McCain-Palin; Demócratas o Republicanos. Ciertamente, para un católico no es lícito elegir “en conciencia”.

Más grave aún, es que el ya tibio “vote en conciencia” no es tal, ya que en el mismo video se exaltan figuras de triste memoria, todas ligadas al Partido Demócrata: el socialista John Kennedy y el activista revolucionario Martin Luther King: un claro llamado a votar por dicha agrupación.

Como broche de oro – aunque no ligado con el tema electoral- se hace una apología de la colaboración entre católicos y judíos –no más del 3% de la población-, siendo que éstos son los principales responsables de la pérdida de valores en occidente, en Estados Unidos en particular. Basta ver el cine de Hollywood o las principales cadenas informativas: son los más grandes promotores del libertinaje y la destrucción de la familia.

Nada nuevo bajo el sol, en todo caso. Dicha actitud mentecata y abiertamente izquierdizante la conocemos más que de memoria acá en Chile.

 

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jueves, agosto 21, 2008

Sobre el alza de la asignación para combustibles de los Diputados

Desde que se hizo público, hace un par de días, que la Comisión de Régimen Interno de la Honorable Cámara de Diputados había aprobado un aumento en la asignación para combustibles, el país completo reaccionó como si se hubiera disminuido a la mitad el presupuesto de salud o si se fuere a eliminar el subsidio habitacional. La reacción fue absolutamente destemplada y desproporcionada.

Desproporcionada digo, porque se armó un tremendo escándalo por el alza en un ítem que, tal como se entiende la labor parlamentaria hoy en día, considero absolutamente necesario. Y quienes pusieron el grito en el cielo por dicho aumento fueron justamente quienes entienden dicha labor de dicha manera. Me explico:

Se usó como argumento, que un Diputado, para desempeñar bien sus funciones, debe recorrer su distrito, cosa que demanda un elevado consumo de gasolina o diesel.

Pero el problema de fondo acá es que Chile es un país unitario, no federal. El voto de los representantes de Arica tiene el mismo valor que el de los de Punta Arenas o el de Isla de Pascua, incluso así se trate de Leyes Especiales. Por lo que los señores Diputados no tienen por qué “andar recorriendo el distrito”, haciendo la pega que corresponde a los Intendentes, Gobernadores y Alcaldes. Su tarea es legislar y fiscalizar, y resulta que perder tiempo legislativo –una semana al mes- usándolo en demagogia distrital me parece bastante más escandaloso y económicamente perjudicial que un aumento de ciento veinte millones en la asignación para combustibles.

No soy de los que cree que los Diputados –y Senadores- “no hacen nada y se llenan los bolsillos de plata”. Más aún, creo que su trabajo es bastante más arduo y estresante que el de un ejecutivo del sector privado, quien muchas veces gana mucho más. Personalmente los he visto trabajando hasta las tantas por aprobar un buen proyecto o por mejorar uno malo, y creo que ese trabajo debe ser recompensado con un buen sueldo.

Pero, dedíquense a legislar, no a andar regalando pollos ni tomando tecito con cuanto fulano se les cruce por delante. Que para eso están los asesores y quienes trabajan en las respectivas oficinas distritales. Para eso están las autoridades comunales, provinciales o regionales. Y para eso tienen una asignación. Súbanla, mejoren a su gente, pero quédense en el Congreso. Ahí se les necesita, no donde la señora Juanita. De paso, se anotarían un poroto... recuerden que son el grupo más desprestigiado en Chile, junto con el Poder Judicial.

 

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martes, agosto 12, 2008

Para que no quede ninguna duda


Muchos me han preguntado si defiendo a Carmencita Weber de Lagos por el hecho de ser mi amiga, poniendo en duda el que ella fue una persona mentalmente sana. Transcribo acá lo que expresa el certificado otorgado por una Médico Psiquiatra, exactamente tres meses antes de su muerte, y que fue rescatado del incendio de su casa:

"La suscrita certifica que la Sra. Georgina Weber Aliaga, RUT 4.663.796-8, 66 años, se encuentra en este momento en plena capacidad de sus facultades mentales, físicas y racionamiento.

"Puede conducir vehículos motorizados.

"Se extiende este certificado a petición de la interesada."

(Firmado)
Dra. Ivette Cáceres Boutin
Psiquiatra
RUT 5.569.499-0

Extendido en Viña del Mar, a 8 de Mayo de 2007

 

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sábado, agosto 09, 2008

Carmencita, a un año de tu asesinato


Muchos dirán que mi amiga Carmencita murió de muerte natural. Que nunca se encontró un asesino, una bala, una ampolla de cianuro ni nada por el estilo. Es verdad, nunca se encontró nada de eso. Un 8 de Agosto, hace exactamente un año, Carmencita Weber de Lagos amaneció muerta –según el informe del médico de La Moneda, de un paro cardiorrespiratorio- en la cabaña donde había tenido que mudarse después del sospechoso incendio que había reducido su casa de Concón a cenizas. Esto, solamente un par de meses antes, hecho que la había dejado literalmente en la calle, sin sus recuerdos, sin sus cosas, sin su ropa, sin su “privacidad” –término que pongo entre comillas porque en realidad, tal cual sucedía en los países del bloque soviético, nunca la tuvo.

Pero, me pregunto hasta qué punto puede considerarse como muerte natural el deceso de una persona de su edad –sesenta y tantos años- cuya causa no es un acto de violencia física como un golpe o un balazo, envenenamiento, o nada por el estilo, sino el haber vivido los últimos cuarenta años, dos tercios de su vida, sometida a las más crueles torturas emocionales que puede soportar una persona.

Influyo, sin duda, lo monstruoso que fue su marido Ricardo Lagos Escobar, quien más allá del daño físico que más de alguna vez le hizo –Carmencita recordaba cuando fue arrojada por las escaleras, quebrándose algunas vértebras-, le causó, creo yo, la pena más grande de su vida, cual fue el quitarle a sus hijos, Ricardo y Ximena, poniéndolos en su contra, y, por extensión, a sus nietos, a quienes pudo ver quizás tan sólo unas pocas veces en su vida. Esto no lo sé por boca de ella, sino que me consta a mí, ya que la acompañé en muchas oportunidades en sus gestiones –llegando incluso hasta el mismísimo Palacio de La Moneda- para lograr comunicarse con sus hijos y nietos, siempre sin buen éxito.

También le hicieron daño sus hijos, quienes ya mayores de edad y capaces de razonar y tomar decisiones por sí mismos, nunca dejaron de tratarla de loca, y no contentos con eso, de ventilarlo por la prensa, y sin derecho a réplica. No sólo la trataron de enferma mental, sino también de alcohólica –cosa que me dijo la mismísima Ximena Lagos Weber en una conversación telefónica en Febrero de 2007, siendo que en los muchos años que la conocí jamás la vi tomarse más de media cerveza-, sino que también llegaron al extremo de internarla en clínicas psiquiátricas, sin orden judicial ni médica. ¡A la propia madre! Mi opinión en relación con la conducta de sus hijos pueden leerla en este artículo.

Muy mal se portaron también sus “amigos” del mundo de la política, en particular los de la Alianza por Chile, quienes literalmente se aprovecharon de ella cuando creyeron que podría servirles para obtener algún beneficio político (recuerden la franja del Sí), pero luego, y al ver que la popularidad de su marido Lagos Escobar subía, hicieron comparsa con él, dejándola abandonada a su suerte. La “dada vuelta de chaqueta” de Jovino Novoa es algo que Carmencita siempre recordó con pena, ya que ella le tuvo sincero aprecio.

El círculo de Carmencita quedó reducido a unos pocos amigos –muchos de quienes, quizás por miedo, tampoco la defendieron-, quienes tratábamos de suplir en parte el cariño que sus hijos le negaban, y a uno que otro “casero”: su verdulero, su peluquero, la persona que iba a hacerle el aseo. Nadie más. Comprenderán entonces, tal como dice un antiguo chiste, que “era natural que muriera”, de pena, de estrés, llámenlo como quieran. En buen castellano, terminaron matándola. Entre el marido y los hijos, por mucho que hayan puesto carita de pena en su funeral. Prueba de ello es el estado de lamentable abandono en que está su tumba en el Parque del Recuerdo, llena de tierra y sin ni media flor, la que según antecedentes de que dispongo, sólo la hemos ido a ver cinco personas desde el día que fue enterrada, número que por supuesto, no incluye a sus hijos.

Confío en que Dios le haya compensado todo su sufrimiento terrenal con la dicha de poder estar disfrutando de su Gloria eterna. Bien merecido se lo tenía Carmencita.

 

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viernes, agosto 01, 2008

Lealtades mal entendidas


Las personas que me conocen saben perfectamente que no soy partidario de los partidos políticos –pese a haber militado en dos- ni del voto popular como método para generar autoridades: ambos son inmorales e ineficientes, pues privilegian la “verdad estadística” por sobre la Ley de Dios, el derecho natural y el bien común y la opinión de la masa ignorante por sobre la sabiduría de los capaces.

Entiendo perfectamente, eso sí, que a algunos les agrade la democracia partidista, traten de hacer el bien desde algún partido político y sean leales a sus principios y postulados, en la medida que éstos representan sus valores.

Lo que me cuesta entender es que haya personas que hagan gárgaras con el asuntito de la fidelidad a la Ley de Dios o que se ufanen de mantener principios fuertes e incorruptibles e insistan, con una pertinacia enfermiza, en apoyar a candidatos o proyectos que de conservadores o tradicionales no les queda ya ni siquiera el nombre.

Realmente me cuesta entenderlo.

Revisando la prensa de hoy, me encontré con la esta noticia.

¡La Alcaldesa de Viña, Virginia Reginato, siguiendo los pasos del actual Alcalde de Estación Central y candidato por la Comuna de La Florida, dispuesta a entregar la “píldora del día después” si el Concejo Municipal así lo estima adecuado! ¡Más encima, esperando una solución “jurídica” para un tema eminentemente ético ya zanjado por los laboratorios que producen y comercializan la droga y sentenciado por las autoridades religiosas!
Díganme, ¿y si el Concejo decide autorizar el funcionamiento de un barrio rojo? Recordemos que en alguna oportunidad la idea ya fue propuesta por la Alcaldesa de Viña, cosa que afortunadamente no prosperó.

Siguiendo esa lógica, una mayoría popular y circunstancial podría determinar que el asesinato y la violación no sean delito, y por lo tanto, conductas no punibles. O un eventual plano regulador, determinar que en las áreas urbanas no pueden funcionar Iglesias.

Pese a todo, ahí tenemos a una masa idiotizada de militantes poniendo a la autoridad edilicia por sobre Dios y por sobre los intereses de Chile… ¡El partido primero! En buen Castellano, el propio bolsillo, los propios intereses. ¡Sí, los mismos que en la calle y en las tribunas del Congreso han llegado incluso a los golpes y que han vomitado toneladas de tinta escribiendo a los medios para defender “la vida del que está por nacer” ahora defienden a quien no pondrá objeción a la ejecución de abortos químicos “si el Concejo así lo decide”!

Que Dios se apiade de ellos.

 

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viernes, mayo 30, 2008

General Bernales: ¿Accidente o asesinato?

Recuerdo claramente, que pasados unos meses del atentado al Word Trade Center en Nueva York y al Pentágono en Washington DC, se empezaron a barajar hipótesis que culpaban derechamente al Gobierno norteamericano de su autoría y su ejecución.

-“Estás loco, si todo el mundo sabe que fueron los musulmanes… y ellos son salvajes… Cómo se te ocurre, Bush es adalid de la democracia, de la libertad y de la guerra contra el terrorismo” –decía medio mundo, sin siquiera cuestionarse detalles tan simples como el hecho de haberse encontrados intactos los pasaportes –plásticos- de los “terroristas árabes” en el mismo lugar donde el combustible de dos Boeing 757 recién despegados había destruido dos rascacielos de ciento diez pisos –de fierro y concreto- y las dos aeronaves completas –metálicas también… Sin reparar que fue demolido “programadamente”, y en cuatro horas, otro edificio, el WTC 7, un edificio de treinta y cinco pisos aledaño, para evitar que cayera… en una operación que normalmente toma tres semanas para estructuras de similar tamaño y composición… Sin reparar que a escasos centímetros del forado que otro B 757 dejó en el Pentágono, destruyendo alrededor de cincuenta metros –medidos en profundidad- de concreto, había escritorios de madera y archivadores de papel y cartón, intactos, los que misteriosamente sobrevivieron luego de la explosión y del incendio provocados por las miles de toneladas de combustible del avión, que dicho sea de paso, sus restos nunca fueron encontrados.

Como era de esperarse, la evidencia y las pruebas fueron rápidamente “clasificadas”. Lo seguirán estando durante alrededor de 75 años. Quien dude de la versión oficial, irremediablemente será tildado de demente y de antipatriota.

Son los misterios de la política exterior norteamericana y las justificaciones para recuperar el patriotismo dormido desde la derrota de Vietnám, para invadir Afganistán e Iraq y capturar a Bin Laden y a Hussein respectivamente. Y de paso, aumentar las ya jugosas utilidades de la industria militar norteamericana y la fortuna personal de la familia Bush, socia de los Bin Laden. Y lograr el verdadero y último objetivo: consolidar la hegemonía judeo-norteamericana y la implantación del nuevo orden mundial, anticristiano, y que “casualmente” favorece por igual a judíos y a musulmanes. Sí, a los satánicos y perversos musulmanes.

Pues bien, nuestra política criolla, incluyendo la de nuestros vecinos hispanoamericanos, también tiene sus misterios e intrigas.

La última –y lo sostengo a riesgo de ser tildado de demente, al igual que en 2001, es la muerte del General Director de Carabineros, don José Bernales, en un accidente aéreo en Ciudad de Panamá.

Sin que se conozcan aún, a horas de la tragedia, muchos detalles de los acontecimientos, hay varias cosas que pueden relacionarse entre sí y que permiten desarrollar la teoría de una conspiración macabra y bien urdida. Veamos:

-Es de público conocimiento que el General Bernales era el más firme de los cuatro mandos militares chilenos, y el único que se atrevía a pararle el carro a la Presidente Bachelet y su Gobierno, como asimismo a manifestar su disconformidad frente a situaciones que le parecían irregulares, ilegales o simplemente reñidas con la justicia o el principio de autoridad (como los procesos contra uniformados o las desautorizaciones hechas a Carabineros en cumplimiento del deber).

-Es de público conocimiento que el General Bernales tenía una visión especialmente crítica de la política exterior venezolana –en realción con los temas de seguridad nacional- y de la influencia de Chávez sobre las FARC.

-Es de público conocimiento que el General Bernales siempre sostuvo que para poner a buen resguardo a nuestros países de la amenaza terrorista y del narcotráfico, debía neutralizarse a dicha organización guerrillera, usando todos los medios legales y militares disponibles.

-Es de público conocimiento que el General Bernales estaba en Panamá asistiendo a una Conferencia contra el terrorismo, en calidad de Presidente de los Cuerpos Policiales hispanoamericanos, conferencia en que el principal tema de seguridad tratado fue cómo desmantelar y combatir a la guerrilla y el narcotráfico, en particular, las FARC.

-Por último, es de público conocimiento que Chávez ya había atacado –“amenazado” en forma solapada- a otro jefe policial chileno, el Director de la Policía de Investigaciones, don Arturo Herrera.

A todas estas consideraciones de “tipo preliminar”, podemos agregar una serie de hechos que han sido dados a conocer, principalmente por la prensa panameña, y hacernos algunas preguntas:

-¿Por qué testigos afirman que vieron saltar al mar, segundos antes del accidente, a dos tripulantes del helicóptero?

-¿Por qué Servicio Aéreo Nacional, a través del sistema de compras del Estado panameño, requería, y en carácter de urgente, justamente el repuesto que aparentemente falló en el Bell-UH-1N capotado, para ese mismo helicóptero, y misteriosamente, en el mismo momento del accidente, retira la publicación del sitio web? ¿Cuándo fue subido el aviso?

-¿Sabía la tripulación del helicóptero que el aparato necesitaba repuestos urgentes? ¿Lo sabía Carabineros de Chile? Resulta que ningún piloto vuela una aeronave en esas circunstancias, a menos que se trate de un suicida. Y ningún equipo de seguridad autoriza al máximo jefe policial a volar en una aeronave bajo esas circunstancias, a menos que sea cómplice de asesinato, cosa que me cuesta demasiado creer.

No vaya a ser que este caso se trate de una conspiración al estilo del asesinato de Kennedy. Que todos nos traguemos la teoría del accidente, y que cuando los responsables estén todos muertos nos enteremos de la verdad. O que nos enteremos antes y no creamos. –“Inventos del fascismo reaccionario”, dirán todos.

Pero, resulta que el Estado panameño ha sido históricamente corrupto. Para nadie es un misterio. Y el actual Gobierno chileno ha sido (y es y seguirá siendo), evidente en sus muestras de indisimulada simpatía hacia las FARC y hacia el Gobierno de Chávez.

Es lo que creo. Nuestra Concertación gobernante ha dado suficientes muestras de maquiavelismo a lo largo de estos últimos años. El asesinato del senador Guzmán, la fuga de la Cárcel de Alta Seguridad y el Caso Spiniak son buenos ejemplos que nos muestran conspiraciones urdidas desde el gobierno, o al menos, con su descarada complicidad, en que éste ha salido bien parado y que le ha permitido avanzar en la instauración de su perversa cosmovisión social y cultural. De la revolución.

Sólo el tiempo nos dirá si me equivoco o no.

 

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sábado, mayo 24, 2008

A mis amigos que militan en la UDI

Otra más del Alcalde Gustavo Hasbún

Leí en la prensa que el Alcalde de Estación Central, y militante UDI, Gustavo Hasbún, resolvió entregar en los consultorios de su comuna la droga abortiva denominada popularmente “píldora del día después”.

Frente a semejante determinación –que a estas alturas ya no me sorprende en absoluto-, creo que quienes aún militan en la Unión Demócrata Independiente deben hacer todo lo que esté a su alcance para lograr la expulsión de dicho Edil de la colectividad.

De no lograrlo, deben presentar la renuncia al partido. El trámite toma no más de 10 minutos y es gratuito. Sólo así demostrarán que su discurso y opiniones no son sólo “de la boca para afuera” y “para la galería”, sino que representan una real convicción.

No se saca nada con escribir sesudos documentos, organizar seminarios y charlas, manifestaciones públicas, etc., si al mismo tiempo se tolera que personajes de dudosa estatura moral sean sus correligionarios.

No sigan apoyando, ya sea por acción u omisión, la destrucción de lo poco que le va quedando de cristiano a nuestro sufrido Chile. Por sobre todo, no sigan siendo cómplices de esta verdadera carnicería que significa el asesinato de niños.

Dios nos pedirá cuentas a todos. Por lo que hicimos y por lo que no hicimos. Y de todas maneras por apoyar a una colectividad que tolera en sus filas a elementos como el Alcalde Hasbún.

Es mi opinión.

 

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miércoles, mayo 21, 2008

Vendiendo el sofá y otras hierbas

Cada vez con más frecuencia, al encender el televisor a la hora de las noticias, me da la sensación de que el estúpido soy yo. Se supone que los alcaldes son personas de cierta inteligencia, por lo que las medidas que toman tendrían que reflejar dicho nivel intelectual.

Resulta que en las noticias de hoy 20 de Mayo, nos informaron que la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, con el fin de evitar que los manifestantes de siempre destruyeren el mobiliario urbano, había ordenado retirar teléfonos públicos, basureros y todos aquellos elementos susceptibles de ser destruidos, incendiados o usados como proyectiles por los delincuentes de siempre. Ello, en vez de prohibir manifestaciones públicas –las que todos sabemos cómo terminan-, y en caso de producirse, reprimirlas con toda la fuerza a su alcance –léase armamento militar. ¡Simplemente insólito! Con dicha falta de pantalones o de determinación para mantener el orden, no es de extrañar que las autoridades norteamericanas hayan prohibido o sugerido a sus efectivos de visita en la zona que se abstuvieran de visitar la cuidad “Patrimonio de la Humanidad”.

Dicha falta de cojones –o manifiesta complicidad con el vandalismo- parece ser una constante en nuestros tiempos. Y en el mismo Valparaíso, ya presenciamos durante algo más de un mes, el lastimoso espectáculo de ver a un par de nuestras universidades “tradicionales” sitiadas por los delincuentes que están matriculadas en ellas. ¡Apoyados hasta por la derecha! Esa misma derecha que en el papel dice defender el derecho de propiedad. Los rectores, las autoridades civiles, y en el caso de la Pontificia Universidad “Católica” de Valparaíso, el señor Gran Canciller (el Obispo), tomaron palco como quien ve llover.

Por supuesto, nadie responde por las clases perdidas ni por los aranceles desembolsados por quienes sí querían ir a estudiar y no pudieron hacerlo; nadie responde por los sueldos que las casas de estudios tuvieron que seguir pagando a académicos y funcionarios; nadie responde por los gastos de operación en que incurrieron las universidades tomadas durante esas semanas; nadie responde por las merecidas vacaciones que los alumnos estudiosos ya no van a poder disfrutar o por aquellos que ya no podrán trabajar en sus días libres porque estarán recuperando las clases a las que sus “solidarios compañeros” –y las autoridades, por omisión- no los dejaron asistir. ¡Lógico pues, los mocosos de mierda tienen derechos y había que respetárselos! Dicho sea de paso, los empresarios del transporte y los usuarios adultos de la movilización colectiva deberán, a título de un dogma –el famoso derecho a transporte rebajado-, subsidiar hasta el carrete de los imberbes-delincuentes.

Me pregunto qué sacamos con tener un cierto ordenamiento legal con más de 22.000 leyes, con ufanarnos de tener un sistema en que “las instituciones funcionan” o de presumir de tener el congreso más antiguo de Hispanoamérica, un Poder Judicial independiente (¡!) o una institucionalidad sólida, si la población hace tabla rasa de cualquier norma y la autoridad se hace la desentendida. En el Chile de hoy, la Constitución, las leyes, decretos y reglamentos sirven para lo mismo que un pedazo de papel confort.

Ello se debe a una razón fundamental: la forma en que se generan las autoridades (Presidente, Congresistas, Alcaldes, Rectores, etc). Para acceder a los cargos, hay que ganarse los votos. Y para ganarse los votos, hay que hacerse el simpático. Y para parecer simpático, hay que estirar el elástico de las concesiones, dádivas y regalías hasta el infinito. El resultado obvio: cero eficiencia, cero estrictez, cero autoridad, cero orden.

Mientras escribía estas líneas, salí a comprar cigarros a una bomba de bencina –para los que conocen Viña, 1 Norte, esquina Calle Quillota. En dicha esquina, había casi un metro de agua sobre el nivel de la calle, y se podía apreciar como salían objetos despedidos por las tapas de las alcantarillas: cartones, trapos, piedras, tarros, basura, etc. Los autos literalmente flotando en el agua, los peatones con ésta hasta la cintura, y el taco, de proporciones descomunales. Creo que la lógica indica que la labor de un alcalde (o alcaldesa en este caso), es prever que, en una zona de clima mediterráneo cálido con estación seca prolongada, es perfectamente normal que caigan 60mm de lluvia en 6 horas en el mes de Mayo. Prever que también es normal que en una ciudad llena de cerros y quebradas, el agua y los desperdicios, por simple gravedad, escurran de arriba hacia abajo. Pero la lógica democrática, contraria por cierto a la meteorología y a la física, indicó que era electoralmente más rentable andar preocupada de salir en los matinales y estelares, u organizando festivales de la cebolla, tallarinatas o completadas populares, antes que limpiar los cauces en el verano para que estuvieran aptos para resistir el invierno. Cosas de nuestro Chile.

 

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domingo, mayo 11, 2008

Día de la Madre


Si bien esta no es una fecha de celebración religiosa, quisiera, a través de la Madre de Dios, la Santísima Virgen, saludar a todas las madres que le han dado Gloria haciendo de sus hijos buenos cristianos.

Especialmente a aquellas que lo han hecho venciendo la adversidad o la enfermedad. Vayan para ellas mis especiales oraciones.

 

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viernes, mayo 09, 2008

Monseñor Errázuriz: ¿excomulgado?


Para nadie es un misterio que, por convicción o por miedo –al mismo Partido Comunista o al qué dirán-, la casi totalidad de la clase política quiere ver a dicho conglomerado instalado en el Congreso.

Para ello, los honorables y demás dirigentes de los partidos con representación parlamentaria nos han deleitado con una interminable lista de “fórmulas” y argumentos, algunos bastante hilarantes. Desde aquel que critica al sistema por sobrerepresentar a las mayorías y subrepresentar a las minorías hasta el que manifiesta que por ser “el 10%” (no sé de dónde habrán obtenido la cifra) merecen representación, así sin más.

No voy a entrar a comentar acerca de la conveniencia o no de aumentar el número de diputados. Tampoco del compromiso subterráneo que tiene la Concertación con el PC para agradecerle sus votos. Ambos temas han sido suficientemente debatidos. Pero sí de algo que me parece bastante más grave, cual es el apoyo que Su Eminencia el Cardenal Arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz ha otorgado a dicho conglomerado, ateo y terrorista (Ver artículo del Diario “La Nación”).

Ya es suficientemente delicado que el Cardenal y casi la totalidad de la Jerarquía Eclesiástica, además de legitimar, consideren deseable para gobernar un país un sistema democrático absolutamente liberal que dé cabida a ideas reñidas con la Ley de Dios y con la Ley Natural.

Pero llegar al extremo de sostener que "La visión de la Iglesia siempre es inclusiva y no excluyente. Nos parece importante que fuerzas que tienen un respaldo ciudadano de valor puedan dialogar entre ellas también en el Parlamento..." es simplemente un disparate, una aberración que atenta contra el Magistrio permanente de la Iglesia, toda vez que no hay que ser brujo ni Pitonisa para darse cuenta que está haciendo alusión directa al Partido Comunista.

Sí, al mismo partido que lleva más de un siglo enseñando que la religión es el “opio del pueblo”; al partido que ha martirizado a más sacerdotes y religiosos que los mismos romanos del tiempo del Coliseo y las catacumbas; al partido que ha puesto cortapisas a la libre expresión del catolicismo cuando no ha prohibido derechamente las manifestaciones religiosas en todas partes donde ha llegado al poder; en fin, al partido que en los principios doctrinarios y en la práctica viola todos y cada uno de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios.

Peor aún, y tal como mencionaba anteriormente, dicho apoyo está absolutamente reñido con las enseñanzas de la doctrina católica. Desde Pío IX hasta Juan Pablo II, todos los Pontífices han sido especialmente críticos con la doctrina marxista y han prohibido expresamente la colaboración de los católicos con dicha secta, lo que obviamente incluye el votar por ella, los llamados públicos o privados a hacerlo o facilitarles la manera de instalarlos en esferas de poder. Desde el año 1848, cuando Pío IX nos advirtió en la encíclica "Noscitis et Nobiscum" que el socialismo traería "el trastorno absoluto de todo el orden humano", muchos han sido los documentos en que los Papas lo han condenado: "Diuturnum Illud", 1881; "Humanus Genus", 1884; "Quod Apostolici Muneris", 1878; "Libertas Praestantissimum", 1888; "Graves de Comuni", 1901; "Rerum Novarum", 1891; "Quadragesimo Anno", 1931; "Divini Redemtoris", 1937; "Ingravescentibus Malis", 1937; etc., por nombrar sólo los más conocidos.

Especial mención merece la Encíclica "Octogesima Adveniens" (Pablo VI), que señala expresamente que "el cristiano que quiere vivir su fe en una acción política concebida como servicio no puede adherirse, sin contradecirse a sí mismo, a sistemas ideológicos que se oponen, radicalmente o en puntos substanciales, a su fe o a su concepción del hombre. No es lícito, por tanto, favorecer a la ideología marxista, a su materialismo ateo, a su dialéctica de la violencia y a la manera como ella entiende la libertad individual dentro de la colectividad, negando al mismo tiempo, toda trascendencia al hombre y a su historia personal y colectiva".

Podría seguir ad infinitum citando documentos o discursos papales; el asunto es que, por doctrina y a riesgo cierto de ser excomulgados, a los católicos nos está absolutamente vedado el votar o el inducir a votar, pública o privadamente, o favorecer en modo alguno a dicha agrupación. No vaya a ser que los satánicos o los abortistas formen un partido político cuyo fin sea respectivamente adorar al diablo o matar niños, y, como dice Su Eminencia, haya que abogar por “…lograr la inclusión de grupos políticos que tengan un respaldo grande de la ciudadanía...”. En Chile al menos, estos últimos parece que ya no son una minoría, y francamente no podría imaginarme al Cardenal abogando por su representación parlamentaria. ¿O sí? Más le vale al Arzobispo arrepentirse de sus dichos, ya que en caso contrario le espera, y para toda la eternidad, un lugar bastante más caluroso que la boca del Volcán Chaitén.


 

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miércoles, mayo 07, 2008

Mártires modernos


Quizás sea extemporáneo que escriba de este tema cuando han pasado varios días desde que se conocieron los hechos.

Pero resulta que no es fácil hacerlo cuando se tiene rabia por lo que le están haciendo, si me permiten la expresión, a un puñado de hombres santos, quizás lo mejor que ha tenido nuestra Armada este último tiempo.

Tengo el honor de conocer a los Almirantes Walbaum, Mackay y Aldoney en forma personal. A los otros tres Oficiales no los conozco, pero tengo antecedentes suficientes para suponer que son igualmente hombres de honor.

Y hay que ver que duele cuando se los persigue sin ningún ánimo de “hacer justicia”, sino pura y simplemente por sed de venganza y por tapar los hoyos en que frecuentemente se ve metida la coalición de Gobierno, ese contubernio llamado Concertación. Esto último no tiene nada de sorprendente, mal que mal, el eslogan “ni olvido ni perdón” forma parte de su programa de gobierno, y, nos guste o no, nos anticiparon en todos los tonos que no iban a descansar hasta que “se hiciera justicia en la medida de lo posible”, para cuyo efecto inventaron aberraciones jurídicas que harían infartar hasta a un niño de pre-kinder, por no decir a un alumno de primer año de Derecho.

De hecho, el famoso cura Woodward fue sorprendido en Septiembre de 1973, entre otras cosas, coordinando la detonación de explosivos en el puente “Las Cucharas”, entre Viña y Quilpue, por donde debería pasar un tren con unos seiscientos niños, rumbo a sus lugares de estudio. Se descubrió además, una no despreciable cantidad de armamento en su parroquia, en Valparaíso. Fue detenido por la Infantería de Marina por esas dos razones, para determinar qué conexiones tenía con otros subversivos, y no “porque ayudaba a los pobres”, como majaderamente afirma el “derechista y conservador” Diario El Mercurio. En primera instancia fue detenido en la Universidad Federico Santa María, y se trató de obtener su confesión manteniéndolo en la piscina –aire libre, agua helada, Septiembre, método bastante sutil si lo comparamos con la muerte de niños inocentes o lo que se pretendía hacer con el armamento incautado. Fue trasladado luego a la Academia de Guerra Naval, y, al constatarse su delicado estado de salud, al Buque Escuela Esmeralda, que funcionaba como hospital, y no como centro de tortura, como majaderamente se pretende hacernos creer por parte de los políticos y activistas afines al Gobierno. Al empeorar su estado, fue llevado al Hospital Naval, donde falleció. Un médico certificó su muerte, las causas de ésta –pulmonía-, y posteriormente fue entregado en el Cementerio Nº 3 de Valparaíso. Todos estos antecedentes constan en la causa que se sigue en contra de los altos Oficiales. Se trató en forma infructuosa de entregar el cuerpo a algún familiar, pero el único conocido era su hermana Patricia, que en esa época vivía en Londres. Se lo enterró en una fosa común y no hubo a quién darle cuenta de aquello.

Pues bien, resulta que ahora, treinta y cinco años después, seis distinguidos Oficiales de la Armada, todos arrestados, tienen al cura secuestrado y privado de libertad. Secuestro permanente, como dicen nuestros brillantes y desinteresados Magistrados.

Como mencionaba anteriormente, no me extraña que, aunque constituya un insulto a la razón, la Concertación se compre el cuento, más bien que lo utilice para incautar a la plebe y para tapar sus recurrentes escándalos. Pero me produce más que indignación que la Alianza por Chile, y más aún, el Alto Mando naval, se queden impasibles ante tamaña estupidez. Simple lógica. Si los Oficiales tienen secuestrado al cura al mismo tiempo que están detenidos en unidades navales hay algo que no cuadra. ¿Por qué la Jueza Quezada no procesa al Almirante Codina y al resto del Cuerpo de Almirantes por complicidad? ¿O me van a decir que nuestra Armada está al mando de personas tan, pero tan estúpidas, que no saben que hay un sacerdote secuestrado en reparticiones que están bajo su jurisdicción? Si tal como indica la lógica, ese hecho no es efectivo, ¿por qué no manifiestan al menos su inquietud frente a tamaña injusticia?

La respuesta parece simple: O no tienen los cojones o tienen un oscuro interés personal que motiva su cobarde actuar, llámese futuros cargos públicos, llámese trienios, llámese mantener el poder –y las regalías del cargo- a cualquier precio.

De los políticos de la Alianza, en general no hubiera esperado nada. Nos tienen acostumbrados a frecuentes dadas vueltas de chaqueta, traiciones y desafectos. Pero de el Alto Mando naval nunca hubiera esperado una actitud tan cobarde. Sí de Cheyre o de Izurieta, de Sarabia o de Ortega, de Cienfuegos o de Bernales; nunca de Codina. Dios quiera que la historia sepa juzgarlos como corresponde y poner en claro que su traición es el legado que dejaron a la Patria, Chile. Tan sólo así habrá valido la pena el martirio de Walbaum, Barra, Aldoney, Mackay, Riesco y Costa. Como también el de tantos otros distinguidos Oficiales y Suboficiales de las demás ramas de la Defensa y el Orden que están pagando por habernos liberado de la lacra marxista y por la implantación de este nuevo orden mundial, judío, masónico y revolucionario del que son cómplices los actuales mandos militares y los políticos “de orden”.

 

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jueves, abril 24, 2008

Sobre píldoras y sofismas



De acuerdo a las últimas encuestas, unos siete de cada diez chilenos serían partidarios del asesinato legal –y financiado por el Estado- de niños por medio de la bomba química denominada Levonorgestrel, basándose en el argumento de que las mujeres tendrían el “derecho a decidir” sobre su sexualidad, y sin reparar que esa libertad de elección termina donde empieza la de la nueva criatura –el propio hijo-, en este caso, el único inocente en el cuento. Argumentan algunos que un pequeño grupo de células no es un ser humano, sin reparar tampoco que todos nosotros fuimos alguna vez “un pequeño grupo de células”. La lógica indica que si nuestras respectivas madres hubieran ingerido la droga de marras, ni yo estaría escribiendo esto ni ustedes leyéndolo.

Estamos ciertamente en presencia de cuatro sofismas, algunos bien elaborados y otros no tanto. Veamos:

La libertad para decidir: Dicha libertad obviamente existe, y sin píldora. La tiene la pareja al consentir o no una relación sexual, y en el caso que ésta sea sin el consentimiento de la mujer, de todos modos ella puede dar, de resultar embarazada, la criatura en adopción. Cualquier persona capaz de tener relaciones sabe de antemano que una consecuencia probable es el embarazo.

La inequidad de la prohibición: Ridículo. No veo por qué el Estado tendría la obligación o la responsabilidad de entregar gratuitamente la droga a quienes no puedan pagarla, siendo que no se entregan ni aspirinas ni remedios para el cáncer, pasando por toda la gama de medicamentos incluidos en las patologías del GES (Auge), los que son financiados por un seguro que cada cotizante paga mensualmente, ya sea al Fonasa o a las Isapres, en el caso de estos últimos, o derechamente del propio bolsillo. Tampoco tenemos por qué, el grueso de los chilenos, pagar los arrebatos hormonales de nadie, por paupérrimos que sean los copulantes. Con ese criterio, tendríamos los contribuyentes que pagar los tratamientos para la infestación por pediculosis púbica, la sífilis, la gonorrea o el sida, ya que de no hacerlo, estaríamos conculcando la posibilidad o el derecho que tendría la población para mantener relaciones con una persona infectada.

La falta de certeza del carácter abortivo de la pastilla: Cualquiera con más de un dedo de frente podrá apreciar que dicha falta de certeza es equivalente a su contraparte: la falta de certeza de su carácter no abortivo. Y por esas casualidades de la vida –y vuelvo a poner el mismo ejemplo-, en Chile, hasta para autorizar la distribución y venta de ácido acetilsalicílico, se exige legalmente demostrar que su consumo no presenta ningún riesgo, mortal o no. No veo por qué, una pastilla cuyo consumo puede traer como consecuencia la muerte va a ser la excepción. Además, los fabricantes de la droga advierten en sus presentaciones que unos de los efectos de su ingestión puede ser el aborto, asunto que se omite deliberadamente acá en Chile.

Una mayoría estaría por aprobar su distribución gratuita: En Chile existen una serie de organismos definidos por la Constitución Política del Estado, que dicho sea de paso, lleva la firma de quien afirma arrogantemente que las instituciones funcionan. Uno de ellos, el Tribunal Constitucional, cuyos miembros han sido designados por los mismos que pretenden desconocer el fallo, determinó que la pastilla no se podía distribuir en el sistema público. Por algo existe además un Congreso bicameral cuyos miembros pueden recurrir a aquél en la forma prescrita por las leyes. No se legisla ni se gobierna en base a encuestas de opinión o número o decibeles de turbas vociferantes. No está demás recordar, que fue una asamblea democrática la que liberó a un asesino y condenó a Jesucristo, lo que, independientemente de nuestras ideas religiosas, habla muy mal de las decisiones tomadas por el pueblo. El bien y el mal son inmutables, y no, por ejemplo, porque una mayoría circunstancial determine que la pederastia es buena vamos a tener que autorizarla legalmente.

Termino estas líneas alegrándome por el fallo, aparte de toda consideración de tipo moral o ético, por una de carácter práctico: la parada de carro que se le hizo al Gobierno dejó muy en claro que en Chile no se puede actuar a lo Stalin, Mao, Pol Pot o Castro, por mucho que dichos personajes cuenten con la simpatía de la Presidente y sus cercanos. Si tanto se han llenado la boca con que los fallos se cumplen, pues cumplan éste y agachen el moño. Y dense cuenta que matar niños no es signo de ser un país avanzado y desarrollado, sino todo lo contrario. Por mucho que en el planeta seamos sólo tres o cuatro naciones las que aún no lo hacemos.

 

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miércoles, abril 16, 2008

Decídanse, pues


"…El país sabe que soy una mujer de acuerdos y me la he jugado por consolidar la democracia, pero todo tiene su límite. En toda organización cuando se toma una decisión ésta se acata y, cuando una persona no lo hace, o se retira voluntariamente o la organización le pide que haga cesación de su cargo", dijo, sugiriendo que el parlamentario abandonara la tienda.” (Soledad Alvear, La Nación, 27 de Noviembre de 2007, sobre la expulsión de Adolfo Zaldívar).

“Hoy el Senado resolverá como jurado la acusación constitucional contra la Ministra Yasna Provoste. Debe, entonces, actuar como tribunal. Cada uno de sus miembros lo debe hacer con independencia e imparcialidad y conforme a los principios del derecho, de la justicia y de la equidad. Prejuzgar o resolver como bloques políticos es ilegítimo porque violenta la Constitución y los tratados intemacionales vigentes…” (Comentario editorial, La Nación, 16 de Abril de 2008).

¿En qué quedamos? ¿Se debe o no se debe actuar como bloque?

 

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lunes, abril 14, 2008

La UDI, la Manám y la decadencia de la Alianza


Es más que evidente que lo que busca el diario “La Nación” al publicar artículos como el de ayer Domingo 13 de Abril, titulado “La poderosa mujer detrás de Reginato”, no es denunciar la corrupción, sino tender una cortina de humo para tapar la infinidad de casos en que se han visto casi a diario involucrados importantes autoridades y reparticiones de la Concertación, los que superan muy largamente, tanto en número como en monto, a los de la Alianza. Se argumentará que es el Gobierno quien maneja los Ministerios, Intendencias, Gobernaciones, Empresas Públicas, etc., y que la Oposición tan sólo tiene a su cargo una minoría de Municipalidades; pero en términos relativos, ésta también ha demostrado mayor transparencia y eficiencia en la administración y el manejo de recursos, no sólo ahora, sino históricamente.

Lo anterior, sin embargo, de ningún modo es excusa para perdonar o liberar de culpas a miembros o cercanos de la UDI cuando son sorprendidos en actos poco transparentes, delictuales o derechamente mafiosos, con mayor razón, si se toma en cuenta que una de las labores esenciales de los grupos de oposición política es fiscalizar los actos de los gobiernos. Más aún, cuando fueron elegidos, como es el caso de Viña, para terminar con años de deficiente administración comunal y con la corrupción que en forma crónica afectaba al Municipio.

Se podrá decir que la Administración de la Alcaldesa Reginato ha sido, en general, buena. Es verdad, y se nota a simple vista. Sería desleal de mi parte negarlo. El problema es el precio que ha debido pagar la comuna, el partido y el país por ello.

Primero, lo más obvio. La verdadera sangría que significa para cualquier Municipalidad, por acaudalada que sea, el tener entre sus empleados, por ejemplo, a un matrimonio de recién titulados ganando entre el sueldo (que supera el millón de pesos cada uno) y el “sobresueldo” (dos millones cada uno), más de lo que reciben (en teoría) un Senador, un Diputado o un Ministro de Estado. ¿Su principal mérito? Haber sido destacados activistas en las elecciónes presidenciales (Lavín 1999, 2000 y 2005), parlamentarias (Ibáñez 2001 y 2005) y la última municipal (Reginato 2004).

Fuera de toda consideración de tipo ético, si esos montos los multiplicamos por los catorce casos conocidos hasta el momento que han denunciado la Contraloría y “La Nación”; le agregamos a la numerosa parentela de la Jefe de Gabinete, la señora María Maldonado –la Manám-, quienes trabajan también en la Municipalidad y seguramente han de recibir por debajo cantidades cuando no similares, superiores; los conocidos casos de adjudicaciones brujas de fondos concursables municipales por parte de ONGs de amigos y correligionarios creadas para ese puro efecto y; finalmente, a empresas como la ya conocida GMA que se han adjudicado, no sólo en Viña, sino también en otras comunas UDI, negocios entre gallos y medianoche; los recursos despilfarrados pueden llegar a cantidades astronómicas que en justicia deberían destinarse preferentemente para solucionar los problemas de los más desposeídos y para un buen desarrollo de la comuna. En ningún caso para pagar favores políticos, menos aún a amistades, ni para mantener corruptelas.

Y si a este perverso incentivo que significa –contrariando el slogan UDI, “un camino para servir a Chile”- disponer de una bolsa sin fondo para armar organizaciones informales que harían morir de envidia al propio Al Capone, le sumamos un -también perverso- sistema que para generar autoridades tiene que recurrir al engaño, al relativismo ético y moral y a la compra de votos, el resultado es evidentemente más que desastroso: incentiva el querer mantener el poder al precio que sea y pasando a llevar a quien sea necesario.

Y lamentablemente, lo que hemos visto en Viña del Mar, es peligrosamente parecido a lo que la Alianza siempre ha criticado y que ha sido una bandera de lucha permanente en todas sus campañas políticas.

Pero lo verdaderamente grave fue que la señora Maldonado introdujo en la UDI local –quizás cegada como muchos otros dirigentes del partido por el éxito pasajero del lavinismo y siguiendo un patrón que tiene a la Alianza por Chile en un estado de enfermo terminal- un pragmatismo que a lo mejor es deseable a la hora de fijar un impuesto o de comprar un computador, pero en ningún caso para conducir una agrupación cuyo norte es el bien de la Patria.

Se partió no sólo por desperfilarse deliberadamente de sus dos principales referentes históricos, Augusto Pinochet y Jaime Guzmán –con todos los errores que hubieran cometido-, sino también, de alejarse de la orientación cristiano occidental que los dirigentes fundadores dieron a la agrupación: “El partido tiene que recibir a gente de todos los sectores…”, se decía, no reparando que se trataba de una agrupación de personas que compartía valores y principios y no de un ente “instrumental” estilo PPD.

Ollas comunes, apoyo al desorden social, falta de respeto por la propiedad pública y privada, reaprtija de preservativos, negación del orden natural, en fin, una permanente relajación de los valores y principios tradicionales, son sólo una muestra de las cosas que en la UDI de los ‘80 y los ‘90 hubieran sido impensables y que, lamentablemente tienen al país en el estado en que está y a la administración municipal en el ojo del huracán.

La grandeza de una comuna –y del país- no sólo se mide en plazas, calles limpias o números azules. No es sólo disminuir el desempleo o darle televisor y auto a la gente. No son viajes a Miami o Punta Cana para todos.

Y la Alcaldesa Reginato tiene la gran oportunidad de demostrarlo en Viña, tal cual la Alianza lo puede hacer a nivel nacional: deshaciéndose de manames y lavines, volviendo respectivamente a gobernar o a ofrecer gobernar con principios y valores y no usándolos solamente en la medida que sean populares y se traduzcan en votos. Para eso, mejor destituir a la Alcaldesa y seguir con la Concertación. Mal que mal, siempre ha sido mejor un original que una copia. Por malo que sea el original y buena que sea la copia.

 

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sábado, marzo 29, 2008

Carta abierta a la señora Alcaldesa de Viña del Mar


Desde que el mundo está poblado por humanos ha existido el asesinato. No lo inventamos ahora, en el siglo XXI.

Siguiendo su extraña lógica, señora Alcaldesa, un delincuente bien podría usar dicho argumento para justificar su crimen, lo que a todas luces resultaría impresentable.

Porque resulta que si “el pago de honorarios extra con fondos del Casino Municipal es una práctica habitual en el municipio desde hace al menos dos décadas, (...) el mecanismo existe y yo no lo inventé, viene de hace muchos años", lo que debe hacer una autoridad decente es terminar con él.

Sí, señora Alcaldesa. A usted la elegimos para terminar con años de corrupción en Viña. A usted la elegimos porque su sector, como les gusta decir ahora, había fustigado que los ministros de Lagos recibieran sobresueldos en sobrecitos.

¿O no se acuerda de las innumerables veces que fuimos juntos a gritarle ‘ladrón’ al ex Alcalde Rodrigo González, cuando usted era simplemente una Concejal?

¿Se acuerda de las innumerables ocasiones en que denunció la corrupción, cuando aún no la elegían para el cargo que actualmente ocupa?

¿Se acuerda del desmantelamiento del Hotel Miramar y del destino de su mobiliario, y de su opinión respecto de su entrega a sedes del PPD?

¿Se acuerda, cuando en plena campaña presidencial de 1999 usted increpaba a su antecesor expresando textualmente que “Llama poderosamente la atención que el PPD no repare en que el hombre de sus filas, Alcalde de Viña del Mar, Rodrigo González, haya entregado, y a nombre del candidato señor Lagos, regalos navideños en varios jardines Infantiles, con el agravante que lo ha hecho con cargo al presupuesto municipal…”?

Yo sí me acuerdo, señora Alcaldesa. Tengo buena memoria. Y esta última frase se la escribí justamente yo, precisamente el día 23 de Diciembre del ‘99, por encargo de nuestra amiga, la Concejal Eugenia Garrido, quien me manifestó que si bien Rodrigo González podía disponer de gastos reservados para hacer regalos, lo consideraba poco ético porque favorecía solamente a los hijos de potenciales votantes laguistas, y el presupuesto municipal era para “todos los viñamarinos”.

Si pues señora Alcaldesa. Poco ético. Tan poco ético como usar fondos del Casino Municipal para mejorarles el ingreso a sus compinches o correligionarios de la UDI, siendo que ninguno de ellos presta sus servicios en el Casino. Peor aún si pensamos que un par de millones que uso el ex Alcalde no se compara siquiera con los casi dos millones de pesos mensuales que usted les viene repartiendo a las 12 o 13 personas de su círculo de poder por casi cuatro años.

Y tal cual usted sabía, señora Alcaldesa, que al asumir su cargo iba a recibir una determinada remuneración, sus personas de confianza también lo sabían. Si lo consideraban “poco”, lo razonable y lo ético hubiera sido no aceptar su desinteresado ofrecimiento. Todos sabemos que la empresa privada paga mejor. Exige sí. En la empresa privada no hay “inspectores de patio” que reciben el cheque a fin de mes por pasearse de repartición en repartición. Tampoco hay personajes, que tanto usted como yo sabemos que son actualmente funcionarios de nuestra Municipalidad y que están ahí no por su capacidad sino por haberla ayudado en su campaña o en la de su amigo Ibáñez, el ex diputado.

Sí, señora Alcaldesa. Todavía faltan algunos meses para las elecciones.

Como un viñamarino que soy y como amigo suyo que fui, le pido sinceramente que vuelva a ser la misma Coty de antes. No dudo de su personal honradez. Pero permítame dudar de la de muchos de sus asesores, a quienes usted conoce tan bien como yo. Recuerde que milité casi 20 años en la UDI. En la UDI de antes, eso sí. No en la que contrata a un biblotecólogo para hacerse cargo de un Departamento de Computación, cuyo mérito es ser pariente de Lavín. No de la que entrega plata en sobrecitos, al más puro estilo Lagos. No en la UDI de ahora, que para tratar de sacarse los pillos necesita acarrear pobladoras a las sesiones del Concejo Municipal. No a la que reniega de sus próceres y homenajea a los enemigos.

Se lo digo con afecto, créame señora Virginia.

 

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viernes, marzo 28, 2008

Premio "Arte y Pico"



Coté, del blog " Derechamente Opositora", le ha otorgado a mi blog el premio internacional "Arte y Pico", creado por la uruguaya Eseya. De acuerdo a sus bases, este premio se otorga en mérito de la creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera.

Demás está decir que le agradezco muy sinceramente la nominación y la razón que dio para ello.

Al recibirlo, se me pide que lo otorgue a otros cinco blogs que yo los considere merecedores:

1.- Campanas de Libertad, de Raúl Sempere Durá. Blog de un Juez español con interesantes opiniones sobre temas de actualidad de la Madre Patria. Un “anticipo” de lo que seguramente será nuestro Chile en unos pocos años más si es que no somos capaces de ponerle atajo.

2.- Mi Guerra, de Manuel Contreras. Por el valor histórico de sus comentarios, muchos de ellos vivencias personales, que el establisment lisa y llanamente está empeñado en silenciar.

3.- El Archivo Mera, de Rafael Mera. Por lo completo y documentado, por expresar una buena línea.

4.- Sebastián Opina, de Sebastián Miranda. Por tratar temas que muchas veces son aburridos o complejos en forma entretenida y sencilla.

5.- Simpatía Desbordante, de Cristián. Aunque ya premiado por Coté, lo destaco ahora yo porque nos muestra que el debate puede perfectamente ser elevado y serio en una sociedad que vive de la farándula y cuyo alimento intelectual es casi exclusivamente mugre.

Reglas:

1) Debes elegir a cinco blogs que consideres sean merecedores de este premio por su cratividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.

2) Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autor y el enlace a su blog para que todos lo visiten.

3) Cada premiado, debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que lo ha premiado.

4) Premiado y premiador, debe exibir el enlace de Arte y Pico, para que todas sepan el origen de este premio.

5) Exhibir estas reglas.

 

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lunes, marzo 24, 2008

¿No les bastó con La Pasión, señores Obispos? (Segunda Parte)

"Cuerpos tostados y sugerentes, bikinis diminutos; el aroma del aceite de coco se mezcla con la sal que levita sobre las olas del mar de Reñaca. Los cinco sentidos son alimentados por una tanda de imágenes que difícilmente se asocia a la celebración de una fiesta religiosa.

"Por eso lo que ocurrió en este mismo balneario hace 10 años es una de esas casualidades que bien pueden catalogarse de milagro, aunque no de los que ameritan ser investigados por el Vaticano.

"Y es que la motivación del padre Enrique Opaso, párroco de la Iglesia Santa María de los Ángeles, para lanzarse en la aventura de celebrar la Semana Santa en uno de los balnearios más frívolos del litoral central, nada tiene que ver con una inspiración de tipo mística, mucho menos de redención..."


(El Mercurio de Valparaíso, 23 de Marzo de 2008)



Durante los días de Semana Santa, asistí a las Meditaciones de Viernes Santo, a la Vigilia Pascual y a la Misa de Gloria celebradas por Su Eminencia el Cardenal Jorge Medina, acá en Viña. Creí ingenuamente –pensando en quién presidía- que me iba a encontrar con ceremonias más o menos tradicionales y con sermones que realmente hicieran meditar sobre los problemas más graves que pueden ser un obstáculo para la salvación de las almas. Me encontré con un guitarreo y charangueo que de sacro no tiene más que lo que podemos encontrar en el Festival de la Canción o en una teleserie del Canal 13. Como para pensar que no se celebraba un Misterio de la Fe sino que Jesucristo se había ganado el Grammy.

Ya había comentado, en el post anterior, acerca de ciertas aberraciones –aprobadas por la Jerarquía- que de ordinario los fieles estamos obligados a presenciar. Los sendos recitales del cura reggaetonero con que las Diócesis de Santiago y Valparaíso celebraron la Resurrección de Nuestro Señor o las misas Reef a que nos tiene acostumbrado el Padre Enrique Opaso en Reñaca, dan cuenta de la tremenda crisis de fe en que están sumidos los pastores y que, por lo tanto, transmiten a su rebaño. Se han transformado las actividades religiosas en reuniones sociales donde se recrea la vista –o los demás sentidos- sin ningún cargo de conciencia… Era que no, si mientras seamos solidarios y ayudemos a los pobres (en el sentido material) está todo bien. ¡Qué importa que se pierdan las almas!

¡Y vaya uno a oponerse! Es cosa de ver lo que le pasó al Padre Navas y al Instituto del Buen Pastor. El Arzobispo de Santiago les ha dado un plazo fatal para abandonar el país, ya que –oponiéndose al mismísimo sucesor de Pedro- considera que los ritos tradicionales confunden a los fieles.

Una de las razones –entre tantas- de esta crisis, y así lo demuestra la actitud del Cardenal Medina, es creer que la tradición es para un reducido grupito de “…ilustres representantes de la Nobleza avecindada en la capital y varias personalidades del ambiente tradicional” (sic). En buen castellano, cinco gatos; pueden ver un comentario y fotos en este enlace. Para ‘el pueblo’, guitarras, charangos y tambores. Otros, como la gran mayoría de los Obispos, sencillamente hacen tabla rasa de los dos mil años de tradición previos al Pontificado de S.S. Juan XXIII y llegan al extremo de desconocer en forma olímpica incluso disposiciones del propio Concilio Vaticano II o posteriores a él. Qué mejor ejemplo que el Motu Proprio Summorum Pontificum sobre el uso de la Liturgia Romana previa a 1969 y su total rechazo en muchas diócesis. Baste el ejemplo del Cardenal Errázuriz y las exigencias hechas al IBP o las consideraciones de Monseñor Ezzati en Concepción.

No lo hacen mal tampoco grupos –unos bien inspirados, otros no tanto- como algunos ex Fiducia, los Legionarios de Cristo o el Opus Dei, cuyo secretismo haría pensar a cualquiera que estamos ante la presencia de una secta (lo de Fiducia lo digo con cierta pena, ya que gran parte de mi formación católica se la debo a ellos). Al respecto, recordemos lo que manifestó Nuestro Señor en el Sermón del Monte:

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

“Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”…

Cierto, se estaba dirigiendo a sus Apóstoles, pero no entre cuatro paredes sino delante de cualquiera que quisiera escucharlo.

 

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viernes, marzo 21, 2008

¿No les bastó con La Pasión, señores Obispos?


Si hay algo que no me hubiera gustado hacer es tener que escribir estas líneas un Viernes Santo. Lamentablemente, las cosas han llegado a un extremo tal, que no puedo dejar de hacerlo.

Resulta que no contentos con el descalabro en que los señores Obispos tienen sumida a la Santa Iglesia, el que se manifiesta fundamentalmente en una crisis de fe –sobretodo en los jóvenes- y en una falta de vocaciones como nunca se había visto en los dos mil años de cristianismo, la Vicaría de la Esperanza Joven no ha hallado nada mejor que, en un tiempo que siempre se caracterizó por el recogimiento, la reflexión, la oración y la sencillez, presentar en un acto oficial del Arzobispado de Santiago a un Sacerdote panameño… no para cantar Gloria, sino para cantar reggaeton (y bailarlo).

Qué tendría de malo alegrarse por la Resurrección de Nuestro Señor y celebrarla festivamente, se preguntarán algunos… Suena lógico. Pero resulta que también sería festivo, o una manera de celebrar, organizar un bacanal a la romana donde todos terminen ebrios y drogados en medio de una orgía, conductas que desde luego, no están muy en sintonía con los Mandamientos de la Ley de Dios.

Otros podrán argumentar que el curita de marras canta canciones cuyas letras se identifican con el mensaje del Evangelio, o que en vez de ser un chascón de pelo verde, lleno de fierros y tatuajes, es un correcto Sacerdote vestido de sotana blanca. Pero, tal como la Santa Misa debe celebrarse de ordinario –o se supone que debe celebrarse- en una Iglesia y con todas las consideraciones de respeto que merece el Sacrificio Incruento, y no en la playa, a campo traviesa, en un McDonalds o dentro de una discoteca o un bar, el canto religioso debe adecuarse a la necesaria solemnidad, modestia exterior y devoción de corazón. Y dichas características difícilmente se pueden encontrar en un ritmo en extremo cadencioso, que exalta la violencia mal entendida, el sexo desenfrenado y desordenado y cuyos principales cultores están bastante más cercanos al satanismo que al catolicismo.

Peor aún, la famosa actuación del cura reggaetonero se contradice con algo que el Santo Padre ha venido insistiendo últimamente en todos los tonos: que la música religiosa en aquellos lugares donde se practica el rito romano debe adaptarse al tipo gregoriano y al latín.

Al igual que en años anteriores, la Plaza Baquedano se transformará en algo parecido a la fiesta de Año Nuevo que se organiza en la Alameda frente a la Torre Entel o a una ramada dieciochera y no a un acto donde se celebra la Resurrección con la solemnidad y el respeto que merece. Aplausos, gritos histéricos, tomateras de cerveza y otros tragos y, todo tipo de actitudes que serían quizás aceptables en la intimidad del dormitorio, serán la tónica de esta “tan católica” forma de conmemorar uno de los mayores Misterios del cristianismo. Y no quiero imaginarme el verdadero chiquero en que quedará transformado el lugar.

Sólo nos queda rezar por la salvación de esas pobres almas que, muy mal guiadas por los Pastores, van por un pésimo camino. Y desde luego por el recto actuar de los Obispos, Vicarios y Sacerdotes, y que a la luz de los hechos, de católicos les va quedando sólo el nombre. Y obviamente para que no se siga flagelando a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santa Iglesia.

 

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miércoles, marzo 19, 2008

Señor Foxley: ¿cree que somos h...?


“Este es un proceso que tomará varios días y que tiene que conversarse, entendemos, entre el Poder Ejecutivo, en este caso el ministro del Interior, y el juez en Neuquén", nos señaló nuestro Canciller, Alejandro Foxley, pidiéndonos que “tuviéremos paciencia” en cuanto a esperar la pronta traída a Chile de los asesinos del Cabo Moyano.

¡Qué diferencia con la actitud que tomaron ambos Gobiernos (Kirchner y Lagos, los antecesores de Fernández y Bachelet) cuando se trataba de pedir la expulsión de Paul Schäffer! ¡En 24 horas estaba en Chile!

Cualquiera que haya cursado el Kindergarten se puede dar cuenta que estamos en presencia de una indisimulada simpatía de ambas Primeras Mandatarias –y de ambos Gobiernos- por estos combatientes populares, como hilarantemente se autodenominaron los terroristas. No les quepa ninguna duda, nuestro Gobierno hará lo imposible por dilatar la expulsión, de la misma forma que no han tomado ninguna medida importante por traer a Chile a los asesinos de Jaime Guzmán.

¡Y era que no! Si nuestra Michelita fue formada en la Stassi de la RDA y en los campamentos sandinistas en la Nicaragua de Ortega. Y la vecina señora K no ha escatimado esfuerzos por mostrar su admiración hacia Chávez, Evo Morales, las FARC, las viejujas de la Plaza de Mayo y otros terroristas de igual calaña.

 

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martes, marzo 18, 2008

Transantiago: vuelta a las Matadero Palma


El artículo 50 del Decreto Supremo 212 –vigente- del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, publicado en el Diario Oficial el 21 de Noviembre de 1992, dice textualmente: “Prohíbese en los vehículos de locomo­ción colectiva urbana el fun­cionamiento de radios por­táti­les, tocacassetes o instru­mentos musica­les en su inte­rior. La radio del vehículo podrá ser puesta en funcionamiento siempre que su volu­men sea moderado y ningún pasajero se oponga.”.

Entiendo que el espíritu de dicha disposición es que el viaje sea agradable para los pasajeros, para cuyo efecto se procura mantener un ambiente lo más silencioso posible.

Me acabo de enterar que una de las pocas cosas rescatables que tenía el Transantiago, la prohibición de aceptar en los buses a cantantes, payasos, mimos, vendedores, pedigüeños varios, etc., ha sido derogada, procediéndose a la entrega de quinientas credenciales que autorizan a igual número de cantantes o grupos musicales populares –todos comunistoides, y por cierto, bastante ruidosos- a cantar dentro de los vehículos.

¿Qué pasa si un pasajero se opone? Ya veo el verdadero “linchamiento solidario” que se le dejará caer. Todo tipo de clichés del tipo “tienen derecho al trabajo”, “debe mantener a su familia”, “es mejor que estén cantando a que estén robando”, etc., si la reacción es “suave”. Si es violenta, de seguro que dichos “artistas” no dudarán en sacar quisca para hacer valer su nuevo derecho.

Como diría un amigo, me tienen hasta más arriba de la coronilla con este tipo de disposiciones populacheras, más aún, cuando se dictan en años de elecciones.

Y por favor, no me vengan con el cuentito de la sensibilidad social, toda vez que la medida la dictó un gobierno que en estos 18 años, ha despilfarrado en corrupción, y por parte baja, la no despreciable suma de tres mil millones de dólares ($1.290.000.000.000), nada menos que un 3% del producto geográfico bruto anual del país. Esos recursos bien asignados hace rato que ya hubieran eliminado todo vestigio de pobreza, o a lo menos, la necesidad de cantar, meter bulla o embaucar en las micros.

Dejando de lado lo discutible que pueda ser que una persona que pasa por un apremio económico recurra a trabajos poco ortodoxos para subsistir (y que muchas veces se transforman en una verdadera expropiación al ciudadano corriente), la medida tiene dos efectos negativos:

Primero, se acostumbra a la gente a que las disposiciones, decretos, reglamentos, etc., son letra muerta. ¿Para qué mierda voy a cumplir con las leyes si ni el propio Gobierno las cumple? El caso es equivalente al de las municipalidades, como por ejemplo la de Viña, que autorizan espectáculos tremendamente ruidosos –mega fiestas, circos, carreras de autos, etc.- en zonas residenciales y de hospitales, contraviniendo con ello su propia ordenanza.

En segundo lugar, al fomentar este tipo de manifestaciones culturales, se nivela hacia abajo, creando una sensación ambiente de chabacanería, desorden y mugre.

 

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lunes, marzo 17, 2008

La ley del embudo y las ambigüedades de S.E. el Cardenal


Previsibles. Absolutamente previsibles fueron las declaraciones de la Presidente de la República comentando la –también previsible- Homilía de Domingo de Ramos del Arzobispo de Santiago, Su Eminencia el Cardenal don Francisco Javier Errázuriz.

Los fieles ya lo conocemos. No podíamos esperar de él, y lo digo con tristeza, algo diferente a un discurso gelatinoso en que cada una de sus palabras fue escogida con pinzas para no quedar mal ni con Dios ni con el diablo. El resultado, quedó bien con este último nomás.

Y por qué lo digo: simplemente porque no se puede estar en la buena con los dos al mismo tiempo. En términos fáciles, o se cumple con los Mandamientos o no se cumple con ellos, bastando la no observancia de uno solo para alejarse de la amistad de Dios. Tan sencillo como irse a confesar y arrepentirse de todos los pecados salvo uno. El cura no puede dar la absolución. Y aún así, si habiéndose arrepentido de todos ellos no se enmienda rumbos y se repara el daño causado, no se obtiene el perdón de Dios, por mucho que se ponga cara de santo y se comulgue todos los Domingos.

Qué tiene que ver esto con la política, se preguntarán… Pues bien, para quienes no escucharon a Su Eminencia, nuevamente nos deleitó en su Homilía con el ya manoseado temita de la convivencia nacional: “muchas veces hay un clima beligerante, y no es lo que quiere nuestro pueblo, quiere acuerdos en las grandes materias de Chile y que las personas que tienen autoridad y están ahí para el bien común, logren entenderse entre ellos”.


No pretenderá el señor Cardenal que los políticos rectos alcancen acuerdos, en primer lugar, en materias que son francamente atentatorias contra las enseñanzas de la Iglesia. Un ejemplo clarísimo fue lo acordado hace unos meses en materia educacional. Todos, los de un bando y de otro, celebraron tomaditos de la mano el nacimiento de un engendro, una melcocha que no hizo sino recordarnos a la ENU en sus mejores tiempos. ¿Quién ganó? Pues la Concertación, al imponerse en cada uno de los puntos acordados.

En segundo lugar, no es lícito bajo ningún punto de vista –y tendrá que reconocerlo el señor Cardenal-, negociar o dialogar con quienes tienen como objetivo prioritario destruir a la Iglesia y los valores morales, así la negociación no comprometa materias no transables. Me explico: Si se discute, por ejemplo, un acuerdo sobre las tasas de impuestos –materia negociable- y con ello se favorece a un Gobierno que por otro lado está promoviendo el aborto, destruyendo la familia y minando la autoridad –materias no negociables-, lo que se hace en el fondo es promover esto último, ya sea indirectamente, lo que convierte a la discusión sobre los impuestos en ilícita.

No es efectivo, como majaderamente lo han repetido dirigentes como Longueira, Lavín, Piñera, y tantos otros que se dicen católicos, que “cuando al Gobierno le va bien, al país le va bien”. Porque claro, no sacamos nada con llenarle el estómago a un millón de indigentes, no sacamos nada con construir un millón de casas con Un Techo para Chile, no sacamos nada con meter a la cárcel a un millón de delincuentes, si esos indigentes que ahora ya tendrán qué comer, esos que ahora tendrán dónde vivir o esos que ya no serán asaltados o asesinados, condenarán en definitiva su alma al castigo eterno. Tampoco sacamos nada con presenciar el telenovelesco espectáculo –ciertamente no beligerante- de ver a todos nuestros políticos tomaditos de la mano y con una sonrisita de oreja a oreja si al mismo tiempo nuestra Patria está siendo convertida en un burdel y en vez de educar niños para que sean ciudadanos de bien estamos formando monstruos. Con el mal no se negocia. Lo que corresponde es combatirlo, en todos los frentes y por todos los medios disponibles, por mucho que seamos tratados de beligerantes por el señor Arzobispo.

Volviendo a nuestra querida Presidente, resulta escandaloso, por decirlo suavemente, que ella haya hecho suyas las palabras del Cardenal. Porque resulta que cuando se ataca a un zurdo estamos en presencia de beligerancia política. Le hace mal a Chile. Y cuando ellos abren su boca para atacar al contrario estamos en presencia de libertad de expresión. Estamos haciendo justicia. Estamos ejerciendo un derecho democrático, derecho que “tanto les costó recuperar”, olvidándose que de no haber sido por ellos, la historia de estos últimos cuarenta años hubiera sido muy diferente…

En Chile, eso se llama “Ley del Embudo”, por no usar un término que menciona a un animal del orden de los perisodáctilos y de la familia de los équidos.

 

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viernes, marzo 07, 2008

Bachelet y su iterativo "hemos avanzado en salud": chiste cruel


Hoy, 7 de Marzo, a las 8 de la mañana, en Villa Alemana, la madre de una persona que conozco (71 años y de no muchos recursos, Fonasa) despertó con su lado izquierdo paralizado, dolor de cabeza y con dificultades para emitir más que unos pocos balbuceos. Cualquier persona, sin la necesidad de haber estudiado ni una hora de medicina, sabe que lo que tenía la señora era un accidente cerebro vascular (o patología GES número treinta y seis), por lo que se requería su traslado urgente a un centro asistencial especializado.

Como la ambulancia no llegó nunca, la hija procedió a llevar a su madre al Hospital de Peñablanca, el más cercano, con el objeto que desde ahí se la diagnosticara apropiadamente y trasladara al Gustavo Fricke en Viña o al Van Buren en Valparaíso, únicos dos –del sistema público- en la zona que cuentan con escáner.

Pues bien, la señora llegó al hospital a las 8:25. A las 10:50 la vio por primera vez un médico, quien dispuso que fuera trasladada al Hospital de Quilpué, afortunadamente esta vez, en ambulancia. En este segundo hospital, y a eso de las 15:00, nuevamente fue atendida por otro médico, quien dijo que debía procederse a un escáner en forma inmediata, ya que la señora “muy probablemente” había sufrido un derrame cerebral. Al momento de escribir estas líneas, y siendo las 19:30, por primera vez en el día se le tomó la presión (¡!) y todavía se estaba a la espera de una ambulancia para poder trasladarla al Fricke, y con la advertencia adicional: si la cosa era muy grave, tendría que ser llevada a Valparaíso, al Van Buren.

A estas alturas del día, la paciente, quien al mediodía podía mover las extremidades derechas y emitir algunos sonidos inteligibles, ya está inconciente. La ambulancia todavía no aparece. Muy probablemente morirá y será una más de las víctimas de estos Gobiernos que han quintuplicado el presupuesto de la salud pública en estos últimos 18 años, ufanándose de ello. La misma salud pública que tarda al menos 12 horas en atender a quien sufre un derrame cerebral y que constata lesiones a quienes ocasionamos disturbios en el Congreso en tan sólo 5 minutos.

El sentido común hubiese ordenado trasladar a la señora directamente a Valparaíso en cuanto se dispuso de ambulancia temprano en la mañana. Lamentablemente el sector público chileno no premia el mérito y la eficiencia, sino los años de servicio y la “capacidad de movilización”. Si la señora muere, nadie podrá despedir a quienes, sin el más mínimo criterio de eficiencia o de sensibilidad por el sufrimiento ajeno, se limitan a calentar un asiento, pagados por todos los chilenos, y a llenar un cupo laboral que de antemano está reservado probablemente para un decé o pepedé. Entiendo que los recursos son escasos, pero no logro entender que no se tenga idea de administración en el sector público más eficiente y desarrollado de Hipanoamérica.

Y evidentemente, la paciente no podrá hacer uso del sagrado derecho del que se ufana la Ministro Barría en la página web del Ministerio de Salud: “1- Si el prestador no cumple con la garantía de Acceso y/o Oportunidad de la atención, usted debe dirigirse al asegurador -Fonasa o Isapre que corresponda- para que a través de su red de prestadores se le otorgue la atención en las condiciones que el AUGE le garantiza….”. Para qué seguir con la lista, los muertos, hasta donde yo sé, ya no pueden ejercer sus derechos…

Me imagino cómo andaría la salud en Chile si nuestra querida Presidente no fuera Médico Cirujano…

 

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jueves, febrero 28, 2008

Tres formas de difundir una noticia (Gobierno, Copesa, El Mercurio SAP)

Resulta “curioso”, por decirlo de alguna manera, que un mismo hecho sea difundido de manera muy diferente, según sea el “efecto” que quiera provocar quien lo cuenta. Me refiero a la caída de la avioneta de Carabineros en una multicancha en la comuna de Peñalolén.


De los tres titulares, creo que el que mejor relata el hecho es el de La Tercera, hace hincapié en la noticia central: se cayó un avión y murió un determinado número de personas. Es, además, ideológicamente neutro. No quiero decir con esto que los otros dos medios estén mintiendo, pero, hilando fino, se puede advertir una clara intención de provocar un efecto ideológico sobre quienes leen, lo que resulta absolutamente coherente con la línea editorial que por años han mantenido las respectivas empresas periodísticas. Me explico:

El hecho central es la caída de un avión en una zona poblada, y cuya consecuencia más relevante es la muerte de once personas, seis dentro de la aeronave y cinco en tierra. Lo demás es circunstancial.



En efecto, el famoso “clamor” (La Nación) por el cierre del aeródromo pudo haberse producido igual si se hubiese tratado de una explosión en algún estanque de combustible o si se hubiera descubierto que las ondas que generan las radios de los aviones son nocivas para la salud. La cosa es dejar clarito que es “el pueblo” el que manda, por sobre toda consideración de tipo estadística, de tipo técnica o de tipo práctica: un reflejo de la ideología que pretende imponernos el Gobierno.

De hecho, esta es la primera vez en cincuenta y cuatro años que un accidente aéreo en que está involucrado el aeródromo produce bajas entre quienes están en tierra; la siniestralidad del aeródromo es de menos de 1 por cada cien mil operaciones de vuelo.

Nada vale. Ni que el terminal aéreo sea necesario –e indispensable- para la Fuerza Aérea, Carabineros, Investigaciones, escuelas de vuelo o empresarios. Todos, desde la Presidente hacia abajo, se rinden ante el “clamor popular” y piden el cierre, con una estrechez de criterio que haría clausurar autopistas, edificios, avenidas, veredas, fábricas, obras civiles, canales de regadío… en todos esos lugares muere proporcionalmente más gente en accidentes que lo que se puede atribuir a Tobalaba.



Ahora, tampoco es lo central en la noticia que el avión haya caído sobre “mujeres” haciendo gimnasia (LUN). Y de hecho, en el accidente murieron más varones que mujeres. Pero, y siguiendo al pie de la letra la línea editorial de la empresa “El Mercurio SAP” había que victimizar al sexo femenino. Poco faltó para que el diario acusara de “cuasidelito de femicidio” al piloto del avión.

Por último, con todo lo trágica, por su espectacularidad, que pueda resultar una tragedia aérea, me gustaría que nuestras autoridades dedicaren la centésima parte de las energías y el tiempo que han usado en este caso, a evitar la delincuencia (5 muertos por homicidio cada dos días), los accidentes de tránsito (5 muertos cada día y medio) o los abortos (5 muertos cada dos horas). Bastante más que las cinco personas que han muerto en tierra en cincuenta y cuatro años.

 

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domingo, febrero 24, 2008

¿Quién es el desleal?

"Efectivamente, esa reunión la cité porque las cosas estaban yendo muy lejos y se estaba maltratando a la institución y su mando. También ordené que se despidiera al almirante Gleiser por desleal, porque alguien que ofende así no puede seguir trabajando para la Armada" (…)

"Hay que entender que la Armada tiene que cumplir con las disposiciones judiciales en un Estado de derecho y en una democracia, y ello no significa pasar por encima del honor de nadie ni denigrar a la institución"


(Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Rodolfo Codina Díaz, La Nación Domingo, 24 de Febrero de 2008).


¡Qué bonito, Almirante! Ahora resulta que recibir una crítica pública por una conducta pública que además corresponde a un ámbito diferente al de su profesión significa que “las cosas están yendo muy lejos”. Ni el Santo Padre está exento de críticas, no veo por qué un Comandante en Jefe, o si se quiere, todo el Alto Mando va a estarlo…

Partamos por definir quién faltó a la lealtad. ¿Quien está injustamente procesado por haber participado en supuestos delitos que están prescritos –y amnistiados- y que han sido “acreditados” mediante testimonio falso? ¿Quien hace uso de una facultad constitucional, cual es la definida en el Artículo 19 Número 12? ¿Quien manifiesta una verdad del porte de una catedral, cual es que la Armada de Chile fue pisoteada por el Poder Judicial y ONGs de derechos humanos?

¿O quien no hace uso del poder que posee para velar por el bien de la Patria, por que se respete el Estado de Derecho, por que no se denigre a la Institución, a sus reparticiones, a sus miembros en servicio activo y en retiro? ¿O quien, en más de una oportunidad, sin tener la obligación (ni moral ni legal) de hacerlo ha claudicado frente a presiones gubernamentales y de diversos organismos afines a la izquierda socialista?

Porque no venga el Almirante con el cuento, toda vez que él mismo dice que “la Armada tiene que cumplir con las disposiciones (…) en un Estado de Derecho y en una democracia”, que alguna de "esas disposiciones" lo ha obligado a recibir a un puñado de terroristas en reparticiones navales. O a que alguna de "esas disposiciones" lo ha obligado a entregar la “Esmeralda” a activistas de derechos humanos. O a que algunas de "esas disposiciones" lo ha obligado a emitir, por la prensa, y esta vez, contraviniendo las "disposiciones" que lo obligan a no deliberar, juicios históricos que no corresponden a la verdad de los hechos.

No sé con quién querrá congraciarse el Almirante Codina, aunque lo supongo. Lo que sí sé, es que su actitud servil hacia grupos marxistas no lo congraciará ni con Dios ni con la Historia. Y si no se siente capaz de enfrentar a dichos grupos, lo sano, lo leal, es renunciar a su cargo. Con todos quienes quieran seguirlo. Una buena crisis política de veras ayudaría a poner muchas cosas en su lugar.

 

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miércoles, febrero 06, 2008

20 años no es nada

“Tan sólo tenía 20 años… era Subteniente”. ¿Y qué hay con eso? Luis Cruz Martínez tenía 16… también era Subteniente.

La primera impresión que se me vino a la mente cuando escuché al General Santelices hablar del “ataque que a su juicio se hace al Ejército por medio de su persona, el que puede causar un grave daño a Chile” y de su velada crítica a quienes “tienen éxito propiciando el odio sin querer ni la reconciliación ni la paz” es la de un hombre, General de Ejército, que ha sido víctima de las recurrentes maquinaciones del zurderío para reescribir la historia y lavar el cerebro de tantos compatriotas que tragan sin digerir cualquier cosa que se les ponga por delante.

Hilando fino, sin embargo, se aprecia que las declaraciones del renunciado General fueron hechas de uniforme y dentro del Edificio de las Fuerzas Armadas, lo que indica, a todas luces, que sus dichos fueron aprobados por el Alto mando del Ejército, en particular, por el CJE, General Izurieta.

Sí, el mismísimo General, Comandante en Jefe de la Institución, que hace algo más de un año exoneró al Capitán Pinochet y al General Hargreaves por decir verdades del tamaño de una catedral, al más puro estilo de las purgas de Stalin, dando con ello el gusto a sus amos, los jerarcas de la Concertación –y de la Alianza, dicho sea de paso.

Es evidente que Izurieta comparte afirmaciones del tenor de que “…los lamentables acontecimientos y sin duda dolorosos y repudiables que posteriormente ocurrieron (…) no fueron ni previstos, alentados ni menos deseados …”, o que el “lamentable contexto histórico” los obligó a actuar, a riesgo de ser “condenados a muerte”, como si el Ejército o alguna de las demás ramas de las Fuerzas Armadas y de Orden hubiese matado a tan sólo uno de sus miembros, oficial o suboficial, por negarse a actuar “…de acuerdo al ideal personal de incentivar y profundizar la enseñanza de valores de bien, de principios…”.

Francamente, no puedo imaginarme ni a Prat o a Cruz Martínez, ni a Pinochet o a Merino, ni a Contreras o a Krassnoff, dejando de actuar como actuaron, menos aún, justificando sus actos de servicio argumentando el haber “recibido órdenes”. Ellos simplemente cumplieron con su deber. Con Dios, con la Patria. Simplemente actuaron. Mataron o neutralizaron enemigos, peruanos o terroristas. No le echaron la culpa al empedrado.

Calzonudos. Me tienen harto con su actitud servil y pusilánime. ¡Si ya cumplieron con los 30 años de servicio! ¡No les van a quitar la pensión! Reconozcan de una buena vez que son inocentes, que los muertos murieron en combate. Que jugaron con fuego y se quemaron. Y que actuaron conforme a la ley. Sí, a la misma ley que hoy, ni los jueces ni las autoridades respetan, personajes que tienen a quienes nos salvaron la vida de rodillas y pidiendo perdón.

El daño al país y al Ejército –y a la Armada, Fuerza Aérea y Carabineros- no lo hicieron ni los activistas de derechos humanos ni los comunistas. No lo hicieron los Gobiernos de la Concertación. Lo han hecho las autoridades militares que no han tenido los pantalones –estrellas o galones- para defender a sus Instituciones –nuestras Instituciones- y a su gente de los ataques y maquinaciones que ciertamente siempre han estado en condiciones de prever y que han tenido el poder para evitar. Pero no lo hicieron, Prefirieron la sobada de lomo de algún compañero de curso encumbrado al poder político y se conformaron con uno que otro brindis en privado para celebrar aquello que en público tienen miedo de reconocer: que salvaron la Patria. ¿Salvarla de qué, me pregunto? ¿Y a qué precio? Un país destruido y medio Ejército tras las rejas…

Bien decía un amigo militar en servicio activo… “ni en 55 días nos tomamos el Morro con el Ejército de ahora…”

 

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sábado, febrero 02, 2008

La excusa agrava la falta

El Comandante en Jefe, Almirante Rodolfo Codina Díaz, ha señalado en un comunicado que transcribo al pie de este artículo, la posición institucional de la Armada de Chile, en relación con la “inspección judicial” sufrida por el BE “Esmeralda” el pasado día 12 de Diciembre.

Me parece que dicho comunicado, en sus puntos dos y tres, no es más que una declaración cuya finalidad es tratar de limpiar su imagen ante las agrupaciones de marinos en retiro.

No puede el señor Almirante afirmar livianamente que la declaración del Almirante Gleiser “es una percepción que no se ajusta a la verdad y que afecta la dignidad del Comandante y de la cadena de mando”. Dicha declaración, además de no haber sido desmentida por ninguno de los Capitanes de Navío involucrados, narra hechos que tienen un alto parecido a otras intervenciones y actitudes tomadas por el actual Alto Mando naval en materias relacionadas con los llamados derechos humanos. Además, lo que afecta la dignidad, no sólo del Comandante y la cadena de mando, sino de la Armada y de la Patria, no es la denuncia publica del involucrado –seguir el conducto regular hubiese sido a todas luces inoficioso, lo demuestran los porfiados hechos-, sino la actitud débil, timorata y pusilánime adoptada por el mando en relación con las materias en comento.

¡Y era que no! Frescas están en nuestra memoria las claudicaciones en Dawson y Quiriquina, y las respectivas declaraciones públicas hechas por el mando naval. Claudicaciones hechas, más encima, ante quienes no se cansan de repetir que no quieren ni olvido ni perdón; ante quienes no se cansan de mentir ante los tribunales de justicia con el objeto de encarcelar a cuanto militar se les cruce por delante; ante quienes no se cansan de ofender y denigrar a nuestros soldados, no sólo a los marinos, sino que también, militares, aviadores y carabineros; a quienes no se cansan de imponer a los chilenos, sobre todo a los jóvenes, una visión de la historia que el señor Comandante en Jefe sabe que es falsa y cuya finalidad es precisamente destruir, entre otras, a la Institución que dirige.

Como también sabe el señor Almirante, que ante Dios y ante la Patria que juró defender, que consentir la prevaricación, que se hostigue, procese y encarcele a inocentes que fueron sus superiores o subalternos, que permitir los constantes vejámenes hacia la Armada y sus reparticiones, no lo llevará a ganarse un lugar en la historia junto con el Almirante Merino y tantos otros a quienes no les tembló la mano para cumplir con su deber.

Sé exactamente cuáles son las “reales facultades que tienen los CCJJ en relación a las órdenes judiciales y de la responsabilidad que les cabe en relación a la conducción de la Institución bajo un estado de derecho”, como también sé que el Comandante en Jefe y cualquier oficial superior, ante una situación agraviante, es libre de renunciar a su cargo, y no quedar ante la historia como un General Roberto Bendini cualquiera. Porque no vaya a ser que como ya partimos con activistas de derechos humanos arriba de los buques, terminemos con el propio CJA, con brocha y pintura en mano, borrando el nombre del Almirante Merino del Buque Madre de Submarinos. En el Ejército ya ocurrió. Como van las cosas, en la Armada no tendría por qué no ser igual. Y lo que es una falta a la lealtad es callarlo.

Lástima, eso sí, que dentro de las “reales facultades” que posee el CJA, esté exonerar de su cargo al Almirante Gleiser, funcionario hasta hace unos días, del Hospital Naval de Talcahuano. Para expulsarlo de su cargo no le tembló la mano. A eso se debe referir cuando habla de “velar por los mejores destinos del personal en retiro”.


General Cheyre sustituyó placa recordatoria de la firma del Acta de Constitución de la H. Junta de Gobierno, a petición de Ricardo Lagos.

POSICIÓN INSTITUCIONAL RESPECTO A CRITICAS EXPRESADAS POR CA (R) KENNETH GLEISER VIA CORREO ELECTRÓNICO

Como es de conocimiento general, el Contraalmirante (R) Sr. Kenneth Gleiser envió un correo electrónico dirigido a almirantes y generales en retiro, criticando la situación producida en una inspección judicial a bordo del Buque-Escuela "Esmeralda", en diciembre pasado, agregando apreciaciones ofensivas hacia la conducción Institucional.

Al respecto debo expresar lo siguiente:

1 .Descripción de los hechos que originaron la carta del CA Gleiser:

La jueza Sra. Eliana Quezada está a cargo de dos causas distintas relacionadas con el Buque-Escuela "Esmeralda". Una es el caso Woodward y la otra corresponde a detención ilegal y apremios en la persona de María Eliana Comené y otros demandantes.

En el marco de estas causas decretó una "inspección ocular" para ser practicada a bordo del BE "Esmeralda" el 12 de diciembre a las 0930 horas, solicitando al juez naval de la Primera Zona Naval disponer lo pertinente para llevar a cabo con éxito la señalada diligencia. Asimismo indicó que asistiría con personal de la Policía de Investigaciones de Chile y algunos testigos no inpidualizados.

El día 12 de diciembre y una vez a bordo, la jueza inició la investigación con la causa de la Sra. Comené, interrogando a testigos civiles, incluyendo un concejal de Valparaíso, y luego visitando los distintos lugares del buque mencionados por los testigos. Esto duró dos horas y media.
Posteriormente la jueza comenzó a llamar al segundo grupo de testigos, entre los cuales se encontraba el almirante Gleiser y otros oficiales en retiro, lo que demoró otras dos horas. Estos oficiales se mantuvieron en un vehículo en el molo, a proa del portalón y sin conocimiento por parte del buque acerca de la identidad de los pasajeros. Durante la espera pudieron caminar libremente por el molo de abrigo e incluso subir a bordo de otros buques de la Armada.
Previo a iniciar el procedimiento a bordo, y en respuesta a una solicitud del abogado de la Armada, la jueza indicó que las diligencias eran de naturaleza secreta en causas que se encuentran en estado de sumario, por lo que no se aceptaba la presencia de otras personas en el lugar del procedimiento judicial.

El comandante del buque dio las facilidades y, a requerimiento de la jueza, acompañó a los testigos en inspecciones oculares a diferentes sectores del buque mencionados en las declaraciones. El oficial de guardia se mantuvo en el portalón a cargo de la guardia y el abogado de la Armada se mantuvo en el smoking junto a la fiscal naval (s) en enlace permanente con el Auditor General de la Armada y el Comandante en Jefe de la Primera Zona Naval.

2. Evaluación del Almirante:

La actuación de los mandos involucrados fue correcta y acertada, lo cual cuenta con el respaldo de este Comandante en Jefe, teniendo presente la obligatoriedad del cumplimiento de los requerimientos judiciales, sin que viera afectada la dignidad o integridad física de quienes estuvieron a bordo.

Asimismo, se evitó dar motivo para ser acusados de obstrucción a la justicia, situación que sólo habría extendido y dado publicidad negativa al proceso, afectando a los involucrados y a la marina.

Lo indicado por el CA Gleiser es una percepción que no se ajusta a la verdad y que afecta la dignidad del Comandante y de la cadena de mando.

El CA Gleiser no utilizó el conducto esperado en un oficial para expresar sus aprensiones o críticas, no solicitó audiencia ni requirió alguna otra explicación por escrito que hubiese aclarado la real dimensión de los acontecimientos.

Al enviar un e-mail a grupos de oficiales en retiro y exponer el asunto públicamente en Internet, produjo una reacción incontrolada de la situación, generándose hasta el día de hoy escritos ofensivos para la Armada y su Alto Mando.

La falta de una reacción inicia! de rechazo del procedimiento utilizado por el CA Gleiser para denunciar la situación vivida, con una actitud pasiva que solo avala su crítica, sumado a una retransmisión de este mail a otros círculos de personas fuera de la institución, sólo ha producido mayor daño al prestigio de la Armada.

El contenido de las diferentes opiniones críticas vertidas con motivo de este caso indica que existe al menos un desconocimiento acerca de las reales facultades que tienen los CCJJ en relación a las órdenes judiciales y de la responsabilidad que les cabe en relación a la conducción de la Institución bajo un estado de derecho.

3. Consideraciones finales:

Este Almirante reitera que, con la misma intensidad con la que seguirá velando por los mejores destinos de todo el personal en retiro, no aceptará actos o conductas que atenten contra el prestigio, dignidad y honor de nuestra Institución, en la convicción que la lealtad para con la Armada y el Mando Naval es una obligación irrenunciable, siendo su preservación y práctica el único camino para mantener en alto los valores trascendentes de nuestra Institución, En esto, el compromiso es de todos los oficiales, tanto en servicio como en retiro, y debemos asumirlo con el máximo de acuciosidad y rigurosidad.

Valparaíso, 31 de enero de 2008

RODOLFO CODINA DÍAZ

ALMIRANTE

COMANDANTE EN JEFE DE LA ARMADA

 

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sábado, enero 12, 2008

Adiós Fuerzas Armadas



Los “nunca mases” de Cheyre, las ya recurrentes claudicaciones de la Fuerza Aérea y las permanentes humillaciones a que son sometidos los Carabineros me habían hecho pensar que la Armada era la única reserva que nos iba quedando.

Sigo creyendo que las decisiones que debe tomar el Alto Mando de cualquiera de las ramas de la Defensa y el Orden deben tener como norte, primero, la Gloria de Dios y, luego, la grandeza de la Patria, no el bien de un gobierno, la defensa de la democracia o de la llamada convivencia nacional, o la satisfacción de los intereses de un puñado de terroristas o grupos de presión.

Es así, que desoyendo esos criterios, el Ejército está convertido hoy por hoy en una institución que haría morir de un infarto a Domingo Santa María, Emilio Körner, Hans Elder von Kiesling, Jorge Boonen, y tantos otros que forjaron lo que siempre fue la Institución gloriosa de antaño, siempre vencedora y jamás vencida. Hoy vemos que nuestro querido Ejército de Chile ha sido derrotado, no por una potencia extranjera, no por la subversión, sino –y sin disparar ni media munición- por el nuevo orden, progresista, liberal, democrático e igualitario.

Derrota que se refleja en una serie de hechos que han ido minando desde la moral de sus integrantes hasta la propia esencia de una organización militar: la verticalidad y el mando.

Ejemplos ventilados por la prensa son los de políticos inmiscuyéndose en la formación de cadetes –recordemos la descarada Intervención de Girardi y la expulsión de un Subalférez-; el caso Antuco y todo el show armado –incluyendo una sacada de calzoncillos- para exculpar a Lagos, Bachelet y Cheyre; el apoyo velado dado por el CJE a las agrupaciones de derechos humanos, que se contrapone con el abandono en que se tiene a los retirados perseguidos. Para qué hablar de la reciente exhibición pornográfica de una Teniente y su novio, un Capitán, y posteriormente, y siguiendo el ejemplo, tres Soldados Conscriptos en poses lesbiánicas… ninguna sanción. El Capitán salió de la iglesia de uniforme y bajo un arco de espadas felizmente casado con la degenerada de marras; las Conscriptos siguen haciendo su vida normal, pese a haber profanado el uniforme y su unidad militar.

Bien recordado es el caso del entonces Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, el General Ríos, que fue forzado a renunciar por un montaje armado por el Gobierno y un medio izquierdista, el que resultó ser falso. Fue el golpe de gracia. De ahí en adelante se ha llegado hasta rendir honores a quienes fueron expulsados por traición a la Patria, como el mismísimo General Bachelet.

Tampoco lo hacen mal los Carabineros, que desde las disculpas públicas dadas por el General Cienfuegos a la terrorista Gladys Marín cuando se embargó la sede del Partido Comunista hasta el reciente encarcelamiento de un Cabo que disparó a un delincuente cumpliendo con su deber, han debido soportar incluso las ofensas de un periodista mal nacido y de izquierda que además es Jefe de Prensa de un canal de televisión opositor y más encima avalado por la propia Presidente de la República.

Y sin ninguna excepción, los Altos mandos han agachado la cabeza. Cuidando el cargo, el sueldo y los trienios –lo digo con todas sus letras.

La Armada, que parecía estar al margen de este proceso desintegrador, finalmente ha claudicado. ¿Sirve de algo que el Almirante Codina en privado y en su fuero interno crea que el rumbo que ha tomado el país es nefasto, si en la práctica ha puesto a la Institución que dirige al servicio de la vendetta judicial y los intereses del socialismo y la revolución? ¿Sirve de algo tener las Fuerzas Armadas y de Orden más modernas y mejor equipadas de Hispanoamérica, los Oficiales y Suboficiales mejor preparados –profesionalmente, ya que la formación valórica se ha perdido-, si van a terminar defendiendo la democracia en Haití y no la integridad territorial, el orden público, el Estado de Derecho y la grandeza de Chile?

Porque cuando el mando de una institución acepta una afrenta de tal naturaleza como la que se narra a continuación, es muy poco lo que se puede esperar para el futuro. Al paso que vamos, creo sinceramente que sería mejor transformar a Chile en una especie de protectorado del socialismo dominante, cuyo orden lo resguardaren cascos azules. Nos ahorraríamos la friolera de recursos que históricamente se han gastado en defensa y que han permitido en la práctica que nuestra Patria llegara a ser una gran Nación.

Comunicado del Almirante Gleiser:

Estimados:

Quiero reseñar a ustedes situación vivida por mí hace algunos días:

1.- Citación, bajo orden de arresto por desacato, por parte de un Inspector de Investigaciones de la Brigada de Derechos Humanos, para comparecer ante la Magistrado Sra. Eliana Quezada en Corte de Apelaciones de Valparaíso en 36 horas.

2.- Efectuados los arreglos para el viaje, me presenté a las 09:00 horas en la Corte. Allí me encontré con cuatro Capitanes de Navío citados. En ese momento se nos comunicó que nos llevarían al buque Escuela Esmeralda, no como reconstitución de escena sino para tomarnos declaración. Se nos trasladó a todos juntos en un furgón de pasajeros pero, custodiados por investigaciones.

3.- La caravana de vehículos ingresó al molo a través de una cortina de periodistas. En el portalón descendió la Magistrado y un grupo de personas quienes le acompañaron a bordo.

4.- A este Almirante y los cuatro oficiales superiores se nos hizo esperar en el vehículo a pleno sol por 3 horas. En ese lapso no se presentó ni un solo oficial o gente de mar a ofrecernos un vaso de agua o a preguntarnos si es que teníamos alguna necesidad. Estoy cierto, que a través del Señor Director de Sanidad de la Armada, a quien comuniqué lo que estaba sucediendo, se le comunicó al Prizona, Almirante Millar, y éste contestó que no podía intervenir.

5.- Aproximadamente a las 12.30 horas se nos ordenó subir a bordo... de un buque fantasma (!!!): en el portalón solo estaba el cabo de guardia. Le pregunté por el Comandante y por el Segundo y tartamudeando me informó que no sabía donde se encontraban (!!!). Se nos condujo a la cámara de oficiales y al descender la escala, medio escondido en la puerta del smoking, se encontraba el Sr. Comandante.

6.- En la cámara estaba constituida la Magistrado y los detectives, además de un grupo de personas que resultaron ser del colectivo de derechos humanos y un familiar de un sacerdote que dicen está desaparecido. En ese ambiente se nos interrogó sin que supiéramos bajo qué condición, si éramos reos, imputados o testigos. Lógicamente, en ausencia de cualquier abogado defensor. Posteriormente me llamó el abogado Figari para darme las disculpas y explicaciones ya que también estaba escondido en el smoking del buque.

7.- Aproximadamente se nos liberó a las 15.30 horas. Sin más explicación.

8.- He creído necesario poner en su conocimiento los hechos sin mas comentarios. Pero, se han atropellado las más rancias tradiciones y reglamentos de la Armada. Un buque de la Armada fue abordado por otro poder del estado y el Comandante se quedó sin mando de su buque por siete horas. La Armada se avergonzó de sus oficiales y los escondió. Cualquiera que fuese la estrategia que se perseguía, "lo cortés no quita lo valiente".

Atentamente saludo a ustedes

Kenneth Gleiser Joo.

Almirante

 

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lunes, diciembre 31, 2007

Terminando el año, para el bronce...

¡Qué tiempos! No puedo imaginarme al Cardenal Caro o a Monseñor Tagle dando la siguiente respuesta ante la consulta de un periodista:

("El Mercurio", 31 de Diciembre de 2007)

De un pastor hubiera esperado escuchar:

-"A un católico".

Sin más comentarios,

Feliz 2008 a mis lectores.

 

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sábado, diciembre 29, 2007

Carnavales ¿culturales?

Pasó lo que tenía que pasar.

Los dichosos carnavales organizados por la Municipalidad de Valparaíso, no son sino un gastadero inútil de millones para dar rienda suelta al vandalismo. La policía atacada, batallas campales con piedras, botellas y armas blancas, negocios destruidos y detenidos que nunca serán formalizados por ningún delito eran consecuencias más que previsibles al organizar un evento masivo que de cultural tiene sólo el nombre.

¿Y qué querían? ¿Que miles de imberbes borrachos o drogados que llevan casi dos décadas siendo azuzados por el Gobierno contra sus padres, profesores, autoridades y contra Dios se comportaran como caballeros? ¿Qué miles de niñitos malcriados que han sido educados en el convencimiento que tienen una cantidad casi infinita de derechos, mas ningún deber, tengan algún respeto por la propiedad ajena o por Carabineros? ¿Qué los miles que formaban la turbamulta de bestias humanas reaccionaran civilizadamente ante la presentación de “artistas” cuyo mensaje no hace más que fomentar el resentimiento, el odio y el desprecio por el orden natural y que los arenga a liberar todo tipo de bajas pasiones.

No. Sembraron vientos. Criaron cuervos. Ahora están cosechando tempestades y les están sacando los ojos.

La Concertación puede frotarse las manos. Tal como la Alianza se vanagloria de que la izquierda “adoptó” el modelo económico de la derecha, ésta adoptó el modelo cultural de aquélla. La mejor prueba es la aprobación que se dio en forma casi unánime al Proyecto citado en el post “Suicidio Infantil”, que en definitiva va a terminar de sepultar la patria potestad, y todas y cada una de las barbaridades que estas últimas décadas la derecha ha ido apoyando por cobardía, por defender una muy mal entendida convivencia nacional o simplemente por maliciosa convicción.

Enrielar al populacho y a los jóvenes va a costar mucho. Cuando se pierde el respeto, se desprecia la jerarquía, se toma lo vulgar como manifestación de buen gusto, me temo que no existe una manera pacífica de volver las cosas a su cauce natural. Y mientras más nos demoremos en reconocerlo, más sangre va a correr si de veras queremos restablecer el orden que nunca debió perderse.

 

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jueves, diciembre 20, 2007

¿Foro o club de amigotes?


Fundamentalmente, por criticar al Opus Dei. Lo increíble, es que los contrincantes no expusieron NINGÚN argumento. Con esa tosudez, no nos extrañemos que España, otrora gloriosa, haya alcanzado el grado de decadencia que se puede apreciar hoy en día.

Recordemos que el Opus Dei, que hoy se congracia con la herejía y el cisma en Rusia, fue el grupo que en gran medida comenzó la traición al General Franco, allá por fines de los '70. Los lavines españoles, por ponerlo de alguna manera.

Bien les queda a estos pseudo católicos del FSTM la frase de Primo de Rivera: "preferimos la bala marxista a la palmadita derechoide, porque preferimos morir de bala a morir de náuseas"

 

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martes, diciembre 18, 2007

Suicidio infantil


El Domingo recién pasado, en el diario “El Mercurio” de Valparaíso, se dio a conocer una noticia acerca de un niñito de 11 años que se suicidó. La criatura había obtenido pésimas calificaciones en el colegio y sus padres lo habían increpado por eso, exigiéndole mejorar su rendimiento, cuenta el periódico.

Se relata, además, que la abuela del niño había recriminado a los padres por su dureza, y que de no mediar ésta, el pequeño no habría tomado la fatal decisión.

¡En qué mundo estamos! Por trágica que resulta cualquier muerte, especialmente tratándose de un menor, no me vengan acá conque un padre no puede recriminar a su propio hijo, si durante miles de años, la disciplina fue la base de la educación y lo más bien que todos sobrevivimos a tan cruel sistema, sin suicidarnos.

El problema es otro. Vivimos en una sociedad en que se ha enseñado a los niños que tienen una serie de derechos inalienables, entre los que se encontraría el tomar sus propias decisiones, incluso contraviniendo los deseos de sus progenitores, y bajo amenazas civiles o penales. Tal concepción atenta contra toda lógica, y desde luego, contra el derecho natural.

Y el resultado, un par de generaciones de chiquillos –algunos no tan chiquillos- malcriados y mentecatos, llenos de traumas, depresiones, trastornos psicosomáticos, psicólogos y cócteles de pastillas, y que para colmo, se creen dueños del mundo. Una buena zurra en el momento apropiado hubiese evitado muy probablemente muchos males, y de seguro no estaríamos lamentando hoy consecuencias como un suicidio infantil o una juventud inútil, irresponsable y desbandada.

Una de las prioridades urgentes de nuestras futuras autoridades, y desde luego, de los padres de familia, debe ser enseñar a los niños y jóvenes el significado de las palabras “respeto”, “mando”, “obediencia”, “jerarquía”, etc. Que los horarios y los compromisos se cumplen, el valor de la palabra empeñada, respeto por el tiempo ajeno y un largo etcétera. Por difícil que parezca.

Nota: en el diario de hoy 19 de Diciembre apareció esta noticia.

 

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lunes, diciembre 17, 2007

Paga Moya, como siempre


No puedo sino estar en desacuerdo con que se haya destinado a más de dos mil Carabineros a custodiar el Estadio Nacional y sus inmediaciones –estaciones de metro y de buses incluidas- para evitar desmanes asociados a un partido de fútbol.

En primer lugar, éstos se produjeron igual, lo que no habla muy bien de las atribuciones (o intenciones) que actualmente tiene la policía.

En segundo, y esto es lo más importante, cifras oficiales hablan de alrededor de $100.000.000.000 (sí, leyó bien, cien mil millones de pesos) que Carabineros ha debido gastar desde 1990 en resguardar partidos de fútbol, espectáculos “artísticos” tales como conciertos de rock, muestras masivas de nudismo, etc. En buen Castellano, usted, yo, todos los chilenos, hemos subsidiado una utilidad de cien mil millones de pesos a unas cuantas productoras discográficas, fotográficas, clubes deportivos, empresas intermediarias del tipo Ticket Master, etc. Los mismos cien mil millones que quizás faltaron para prevenir asesinatos, violaciones, asaltos o robos a tantos chilenos que no tuvieron un policía cerca porque éste formaba parte de un ejército que cuidaba que los de abajo o algún satánico no hicieran de las suyas.

La lógica y el sentido común indican que son quienes se benefician de una determinada actividad comercial –empresarios, clientes- los que deben financiar las consecuencias negativas que dicho evento produce, muy especialmente, si dicho negocio reporta millonarias utilidades, como es el caso en comento.

Por ejemplo, si VTR debe romper la calle para tender sus cables, la empresa y sus clientes asumirán dicho costo, no todos los chilenos a través de sus impuestos.

Entiéndase de una buena vez, el fútbol no es un producto de primera necesidad, es un negocio, y muy rentable. Ya es hora que la U y el Colo Colo vayan pagando los eternos desmanes de sus respectivos “de abajo” y “garra blanca”, en este caso, los cincuenta millones de pesos en daños que se produjeron en el Estadio Nacional, los millones que se destruyeron en los alrededores y, desde luego, el costo de mantener ocupados a más de dos mil Carabineros.

Y de Perogrullo, quienes son identificados como los autores de los vandalismos, una muy buena temporada en la cárcel y prohibición ad eternum de volver a poner un pie en un estadio o asistir a un concierto.

 

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domingo, diciembre 16, 2007

Los Boldos y el pago de Chile


Ayer 15 de Diciembre, por primera vez, y luego de cumplirse un año del sensible fallecimiento del Presidente Augusto Pinochet U., se abrió al público su tumba, ubicada en la capilla de la parcela de Los Boldos.

Se oficiaron dos misas, las que fueron organizadas por la Fundación Presidente Augusto Pinochet Ugarte. Ésta difundió una invitación y un comunicado de prensa, que rezaba textualmente:

“…El sábado 15 de diciembre, los máximos directivos de la fundación, los presidentes de las filiales y el público adherente se trasladarán a la capilla de Los Boldos, en la Quinta Región para realizar una misa en el lugar donde descansan los restos del ex comandante en Jefe del Ejército…”.

Comprendo que Los Boldos es una localidad apartada, no cualquiera tiene los medios y el tiempo para perder una mañana de día Sábado en algo tan superfluo como escuchar una misa y visitar el lugar donde descansa el mejor Presidente del siglo XX, a quien todos le debemos lo que somos y lo que tenemos.

Pero no logro entender que no estuvieran presentes ninguno de los representantes de “las filiales” de la Fundación, lo que ciertamente habla muy mal de su Dirección Ejecutiva y, desde luego, de quienes están a la cabeza de aquéllas. Ni la sombra de otros tiempos, cuando por ejemplo, la actual Alcaldesa de Viña y (actual) Vicepresidente de la filial de la misma ciudad iba a Londres, con plata ajena, a defender al General secuestrado. En esa época no era candidata y apoyar al ex Presidente no quitaba votos. Cosas de la política, me podrán decir. Será por eso que ningún político asistió tampoco. Pinochet les arregló la institucionalidad y el país a gusto de ellos, ahora que se lo coman los gusanos…

Así somos. Mal agradecidos. Eché de menos a mucha gente, gente que se llena la boca defendiendo al General y su Gobierno y que con cualquier chiva, desde el típico “es muy temprano y duermo hasta tarde” hasta el “tengo problemas más importantes que atender”, no fue capaz de dar unas pocas horas de su tiempo para acompañar a una viuda que todavía no se recupera de la pérdida de su esposo y para visitar la tumba de quien dice defender.

Será el próximo año. Ojalá que no sea mucho pedir.




 

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sábado, diciembre 15, 2007

¿Así que no lo conoce, huevón mentiroso?

“La llegada de Augusto Pinochet Molina al Consejo General de la UDI provocó la molestia del presidente de la tienda gremialista Hernán Larraín.

“Tras enterarse de la presencia del nieto del fallecido general (R) Augusto Pinochet Ugarte, el senador afirmó enfático que "mire, no conozco a este señor, nadie lo ha invitado, no me explico qué hace aquí…”
(La Tercera, 15 de Diciembre de 2007).

“SANTIAGO.- El presidente de la UDI, Hernán Larraín, manifestó que la sanción en contra del ex capitán de Ejército, Augusto Pinochet Molina, se explican por “lo impropio de sus declaraciones, efectuadas en un acto solemne, en su calidad de Oficial de Ejército".

"No corresponde a oficiales hacer declaraciones de contenido político, ya que las Fuerzas Armadas son entidades profesionales y no deliberantes", argumentó Larraín a través de una declaración pública…”
(Emol, 13 de Diciembre de 2006).

Una vez más, el Presidente de la UDI se ha salido de madre. Por si la cita de Emol, de hace exactamente un año atrás, parece poco creíble –El Mercurio miente-, obsérvense las siguientes fotografías: prueba incontestable de que Larraín sí conoce a Augusto Pinochet Molina.

¡Qué daño le han hecho a UDI estos democristianos enquistados!


 

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martes, diciembre 11, 2007

Al cumplirse un año...

Nada nuevo bajo el sol. Al conmemorarse el primer aniversario del sensible fallecimiento del Presidente Augusto Pinochet Ugarte, lo más granado de nuestra fauna, por supuesto que no estuvo a la altura.

Partiendo por el Ejército –ni la sombra de aquél que el General Pinochet entregó al General Izurieta-, que llegó al extremo de oponerse a que la misa conmemorativa fuera celebrada por el Cardenal Jorge Medina o por el Sacerdote Raúl Hasbún, como era el deseo de la viuda: la Michelita y el establisment se podían enojar. Impensable para este Ejército calzonudo y democrático. Y aunque el Departamento de Relaciones Públicas lo desmienta en forma tajante, así lo hicieron saber miembros de la familia Pinochet, personalmente en el acto de la tarde.

Otro punto negro, la manía compulsiva de algunos políticos por aparecer frente a cuanta cámara o flash se aparezca por ahí. Fue patética la actitud del Diputado Iván Moreira, quien en vez de acompañar a la familia, especialmente a la viuda, no tuvo ni siquiera la delicadeza de meter un solo pie a la iglesia. Se paseó por fuera, delante de los partidarios y de las cámaras, reafirmando así el concepto equivocado que la gente tiene de él. Nunca, entiéndase bien, nunca le he escuchado referirse a lo injusto de los procesos contra nuestros soldados o las acusaciones contra Pinochet y su familia. Sólo tibias palabras expresando su deseo de acompañar a un amigo o su viuda.

Como muestra, recuerdo haber asistido a un programa de televisión (El Termómetro, 21 de Abril de 2006) en que –fuera de cámara- le llamó la atención a un amigo -¡No puedes decir eso!- por expresar al aire una opinión cierta pero políticamente incorrecta: que el General Bachelet no había muerto torturado, como nos pretende hacer creer la propaganda oficial, sino de un infarto jugando al básquetbol. Me van a perdonar, pero ese señor, de pinochestista no tiene un pelo. Es sólo un oportunista. Zamarrear a Schaulsson no es suficiente para hacer a alguien una persona de principios. Apoyar a Longueira o a Lavín, ciertamente tampoco.

Quisiera destacar, dentro de tanta cosa negativa, la notable intervención de don Luis Valentín Ferrada V., pronunciada en el acto conmemorativo del Club Manquehue, ayer 10 de Diciembre en la noche:



Intervención de Luis Valentín Ferrada Valenzuela

Señor Presidente y Directores de la Fundación,

En primer lugar, unas palabras de gratitud por el honor de permitirme ocupar esta Tribuna en una ocasión tan especial, dentro de un marco tan importante.

El Directorio de la Fundación me ha solicitado un tema determinado: la implacable y odiosa persecución político-judicial a la que han sido sometidos nuestros soldados por años - a su cabeza el General Pinochet – del modo más injusto y vengativo del que se tenga recuerdos en la historia de nuestro país.

Persecución maligna y odiosa que, bien lo sabemos, posee un origen, unos responsables y una finalidad perfectamente definidas.

La persecución a nuestros soldados se inició, a nivel internacional, con medios y recursos ilimitados, desde el mismo día 11 de septiembre de 1973.

El primer acto fue, seguramente, aquella extensa divulgación de una foto del Presidente Pinochet, con anteojos oscuros que, como caricatura del terror, sirvió para desdibujar y adulterar su personalidad en la conciencia de vastos sectores mundiales.

Desde el primer día se trabajó en deslegitimar la actuación de las F.F.A.A. en 1973 y, a la vez, ocultar bajo miles de toneladas de papel de diarios, libros, revistas y horas de televisión la responsabilidad trágica de los principales causantes de aquella honda crisis precedente en la que se sumió a la Nación chilena.

Como el pueblo chileno conocía muy bien a sus soldados, esa campaña masiva no pudo tener efectos al interior del país durante mucho tiempo. Nuestro pueblo, altivo e independiente a las feroces presiones extranjeras, las resistió largamente sin hacerse eco de la propaganda mentirosa que llovió sin escampar en los pasados cuarenta años.

Pero, al término del gobierno del Presidente Pinochet, por un conjunto de elementos, el panorama cambió radicalmente al interior del país, abriéndose paso a una nueva fase en la ejecución de la venganza política: sobrevino la persecución judicial y la prisión política para nuestros soldados bajo las apariencias formales (¡y aún estas, muchas veces, groseramente violentadas!) de unos ciertos juicios falsos de doble expresión.

Juicios contenidos, por una parte, en papeles de expedientes mentirosos, en base a “figuras” jurídicas especialmente inventadas, dirigidos por ciertos jueces carentes de verdadera independencia, arrastrados a la trama. Y, por otra parte, juicios desenvueltos en el papel de los medios de comunicación social, en todos los cuales primero se dicta la sentencia condenatoria, para luego ir dando muerte, paso a paso, página por página, a la dignidad y el honor de las personas, ejecutadas por estos tribunales populares a los que hoy se llama “periodismo”.

Una de las grandes mentiras sobre las que se han fundado todos estos falsos juicios legales – teatro de operaciones de la guerrilla política interminable - ha sido la llamada “figura” del secuestro permanente, cuya finalidad es la de eternizarlos e impedir cualquier superación posible.

La existencia de esta mentira ha encerrado, sin embargo, una cierta verdad: y es que en Chile, si ha existido un grave secuestro permanente de larga extensión, más pernicioso, fatal y masivo que cualquier otro, es aquél en que se ha mantenido secuestrada la memoria de los chilenos, hasta el punto de creérsela ya muerta.

Aparentemente, nadie entre chilenos recuerda ahora nada… que no sea lo que el odio y la venganza les han contado.

Desprovista la conciencia nacional de su memoria… nuestra fe, nuestros valores, nuestras verdades, nuestra moral y el coraje llamado a sostenerla, y aún nuestros sentimientos patrióticos, parecieron diluirse hasta semejar inexistentes.

Sobrevino a lo anterior, además, el increíble espectáculo de la apropiación indebida de nuestra herencia moral, sin que prácticamente nadie dijese nada. Peor aún, sucedió que muchos de los nuestros, llegaran a celebrar el que sus adversarios de ayer, resultaran ser los herederos aparentes de la obra de rectificación nacional que tantos enormes sacrificios había costado – en circunstancias que, para apropiarse de esta herencia moral – les habrían de destruir hasta sus raíces si les fuese posible.

El socialismo marxista, el comunismo bajo sus nuevos disfraces gramchianos - que no está muerto sino goza de renovada salud, como lo demuestra con estúpido asombro nuestra América Latina que una vez más amenaza ruina en muchas partes - hicieron lo suyo y, aunque condenable por la falacia de sus actuaciones, debe reconocérseles el habernos aventajado con creces en las dotes de su consecuencia y de su poderosa inteligencia política y cultural.

El socialismo marxista siempre estuvo, de muchas formas hábiles y siniestras, dividiendo y fraccionando la unidad nacional de nuestros pueblos. Siempre divisionistas; siempre disociando en vez de unir; siempre actuando como los grandes “separatistas” de nuestras comunidades nacionales, siempre sectarios y contrarios a toda unidad nacional, promoviendo toda clase de conflictos, ricos en odios y rencores, promoviendo venganzas y malquerencias, azuzando las querellas de unos contra otros , aventando los fuegos de las permanentes discordias y manteniéndolas vivas. … ¿Qué novedad o sorpresa puede encontrarse en ello?...

Estas corrientes extranjeras perniciosas, siempre rebajaron a nuestra Nación y a nuestro Estado, impidieron y amenazaron con su política separatista no solo la paz y la seguridad interior de nuestras comunidades, sino conspiraron persistentemente contra el prestigio de Chile, contra su unidad espiritual y su grandeza.

…Pero…

¿Dónde estuvimos entre tanto nosotros… los que debíamos luchar lealmente, con convicciones morales sólidas y patriotismo, para impedir que las malas acciones hicieran tanto daño al país?...

Lo novedoso, lo sorprendente, lo increíble, ha sido comprobar que del secuestro de la memoria nacional y de las adulteraciones groseras sembradas en nuestra conciencia ciudadana, hayan resultado grandes colaboracionistas unos ciertos chilenos - dirigentes políticos – que abandonando indignamente sus convicciones y posiciones, nos hayan prodigado en estos años todas las demostraciones posibles de una auténtica política de idiotas.

Que no se ofenda nadie por el uso de la palabra “idiota”.

Seguramente ustedes conocen el significado de este concepto. Idiota es "aquel que no se ocupa de los asuntos públicos, sino sólo de sus intereses privados. La raíz "idio" significa "propio" y es lo mismo que en "idioma" o en "idiosincrasia"… En este sentido pronuncio el concepto.

Sucedió durante estos últimos años que las voces más celebradas y aplaudidas de nuestro sector de ideas – lo llamaremos así, aunque las ideas hayan brillado por su ausencia - proclamaron por todos los medios, como sus grandes verdades, toda clase de conceptos idiotas – como el “cosismo”, “el economicismo” y la “brillante idea neoliberal” (por supuesto extranjera) de que todo cuanto mueve a las personas es solo su interés privado egoísta, en un marco de eterna competencia; y que, salvo la seguridad frente a los ladrones y asaltantes, ninguna otra cosa pública ofrece interés.

Todavía peor, llegó a establecerse como doctrina nuestra el desentenderse de la suerte del país y de sus instituciones, concentrándose únicamente en los asuntos de interés privado. Una música desde luego encantadora para nuestra gente cómoda, egoísta, superficial e indiferente.

De este modo, muchos de nuestros “representantes” se convirtieron en los hechos en los mayores colaboracionistas del secuestro de la memoria nacional, y se convirtió a nuestra gente - incluso a nuestra mejor gente - en lo que llamaremos dulcemente… “los compañeros del silencio”… de nuestros soldados perseguidos.

Entre ellos un número considerable de personas que se levantaron, en cuanto nuevos personajes políticos o de la economía, al amparo y promoción de los hoy perseguidos y olvidados.

Sí… ¡esto es lo que hemos sido!… los compañeros del silencio de nuestros soldados… abandonados cada uno de ellos a su suerte individual, en medio de una implacable persecución.

…Mientras… sobre la conciencia nacional despojada de su memoria – y, sobre la conciencia de nuestras juventudes que siempre es una página en blanco – pudo reescribirse a base de falsedades y mentiras no una historia, sino una novela inventada que ahora tenemos por historia oficial.

Conforme a esa novela, que nuestra estúpida desidia moral e intelectual permitió reescribir al regalado gusto de la mentira, es que nos encontramos pagando duramente unas enormes cuentas que nunca nos correspondieron.

Aquí está la raíz de la persecución a nuestros soldados…

Aquí está la raíz de nuestras debilidades culpables o incluso mortales.

La violación de los derechos humanos no fue jamás una política ni una doctrina de nuestras F.F.A.A.

La única verdad histórica - indesmentible - consiste en que hubo en Chile una política para luchar contra las fuerzas de la insurgencia y del terrorismo marxista – una política de Estado antiterrorista - pero esa decisión la adoptaron las autoridades políticas, en democracia, a partir del año 1947, es decir, unos veinticinco años antes del pronunciamiento del 11 de Septiembre de 1973. Decisión que además se mantuvo invariable durante los cinco gobiernos democráticos anteriores al Gobierno Militar.

Cuando la agresión terrorista armada hizo su trágica aparición en el enrarecido escenario social chileno de los años de 1960, nuestros soldados intervinieron cumpliendo los planes de defensa, las disposiciones y leyes dictadas en democracia por los políticos, y conforme a la preparación específica en que habían sido instruidos en virtud de tales definiciones de Estado.

Se produjo en esos años una cierta relación político- militar similar a la que, por entonces, se había experimentado en Francia. Permítaseme describir brevemente este ejemplo.

El gobierno socialista de Guy Mollet, con Francois Mitterand como Ministro del Interior, instruyó en 1957 a sus instituciones armadas , otorgándoles poderes especiales para obtener una victoria militar en Argelia, sobre los movimientos independentistas (algo desde luego muy distinto y menor al hecho de resultar, como nosotros, una Nación agredida desde el exterior).

La derrota francesa de 1954, en la batalla de Bien Dien Phu ante los vietnamitas, había llevado a los franceses a implementar de lleno las nuevas teorías de lucha contrarrevolucionaria, antiguerrillera, y Argelia fue el teatro de operaciones. Todo ello concluyó con la ruinosa caída de Mollet y de su Ministro del Interior, el señor Miterrand, (quien ciertos años más tarde alcanzaría la presidencia francesa) y el ascenso al poder del General De Gaulle.

En este caso nunca se culpó ni se persiguió hasta ahora a los soldados franceses, a pesar de las muchas exigencias que se dejaron caer sobre Francia en ese sentido.

Los políticos franceses – más honrados - tuvieron al menos la decencia de quedarse callados frente a las acciones realizadas en Argelia, que se consideraba parte del territorio francés, porque bien sabían que la responsabilidad principal les pertenecía en exclusiva.

Y sabían algo más: que esas tales políticas militares no solo se mantuvieron intactas al interior de Francia, sino que se exportaron a muchas otras Naciones en una rarísima alianza con las políticas que los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos desde el General Eisehower, sin que ningún reparo de tipo humanitario se tuviera en cuenta.

Pero en Chile, como en otras Naciones de América Latina, igualmente afectadas por el terrorismo de los años 60 , los políticos como siempre se lavaron las manos, y descargaron sus propias responsabilidades en nuestros soldados, para exculparse y ocultar las suyas, que habían sido las principales y decisivas.

Cien o más documentos oficiales prueban este punto hasta no dejar duda alguna. Pero estos antecedentes nunca han sido debatidos con transparencia ante nuestra ciudadanía.

Porque la hipocresía política no tiene límites; y porque nuestras políticas idiotas, y sus voceros principales se transformaron, por ignorancia o cobardía moral, en los grandes colaboracionistas de este triste estado de cosas.

Ahora último, por ejemplo, se ha manifestado admiración por el espléndido triunfo político del nuevo Presidente Francés, el señor Sarkozy. Se ha divulgado el primero de sus discursos, y se ha dado a entender que ese es, o debería ser, el camino político a seguir por nosotros; y, posiblemente, lo sea en ciertos sentidos.

Pero ninguno de nuestros representantes ha leído otro discurso del señor Sarkosy, tan público como el primero, con motivo de la instalación de la comisión redactora de un nuevo libro blanco para la defensa y seguridad nacional francesa, del día 23 de agosto de este mismo año.

En esa alocución, bastante larga, no existe más que una sola curiosa referencia sobre los derechos humanos: “debemos ser más audaces en el enfoque de los derechos humanos”… esta es la única frase en todo el largo texto. En cambio, el señor Sarkosy agrega:

· …Hago mía la frase del general de Gaulle: La defensa y la seguridad nacional es la primera razón del Estado! ¡No puede fallarse en ello, sin destruirse a sí mismo!
·
· … deseo que los franceses oigan hablar de la defensa en otras ocasiones y no únicamente el 14 de julio.
·
· … habrá que abordar también aspectos de política pública que no se habían tratado a fondo con anterioridad: las nuevas dimensiones de seguridad civil ante los riesgos del hiperterrorismo.
·
· … La seguridad de los franceses exige que se identifiquen del modo más claro posible los peligros contra los cuales hay que protegerse…. Y ya desde ahora mismo, el terrorismo y la proliferación aparecen como cuestiones esenciales… porque están a punto de superar un límite particularmente preocupante.
·
· No cedamos a las visiones reductoras, simplificadoras o maniqueas del mundo: no suelen ser una garantía de paz, en ningún caso forman parte de la tradición de Francia.
·
Estas citas textuales - puede verse con facilidad - son exactamente lo contrario de lo que oímos decir o lo que no se atreven a decir nuestros políticos chilenos, a quienes nada parece interesarles el tema de la Defensa y la Seguridad Nacional, cuyas exigencias ignoran de manera supina.

Al revés del señor Sarkosy, al que algunos dicen admirar, se han prestado casi todos ellos al indigno espectáculo de que, mientras una mitad ataca en forma permanente y por todos los medios posibles a nuestros soldados y a nuestras Instituciones armadas, y les persigue y acosa cada día con el mayor escándalo posible; la otra mitad les deja perseguir y les abandona, guarda un silencio cómplice frente a lo que sucede , y llegan a constituirse en los grandes colaboracionistas de los primeros, exhibiendo una falta de coraje moral y una debilidad intelectual más que asombrosas… ¡vergonzosas!...

Nuestros políticos han permitido la apropiación indebida de nuestras más importantes banderas valóricas. Por ignorancia, por desidia, por simple estupidez y falta de personalidad. Seguramente, por una vulgaridad y una mediocridad que ahora todo el país advierte, deplora y repugna. Han rebajado la importancia de nuestra democracia hasta el borde de la ruina y, con ello, la importancia de nuestro Estado y de nuestra Nación.

Permítanme un ejemplo elocuente del asalto a nuestro patrimonio moral y cultural que nadie de los nuestros jamás ha reclamado.

¿Quién ha oído hablar en Chile, alguna vez, que en el mundo entero se reconoce como el padre universal de los derechos humanos contemporáneos al célebre jurista francés René Samuel Cassin…?

Pues bien, para probar cómo hemos permitido sin chistar el despojo de nuestro patrimonio de ideas y valores, sin que ninguna voz de nuestro sector se haya alzado, ocupar este ejemplo.

Resulta que el señor Cassin, cuya biografía es interesantísima, Premio Nóbel de la Paz en 1968, fallecido recién el año 1976…no fue ningún comunista, ni socialista ni menos marxista, sino el Ministro de Justicia del General De Gaulle, su inseparable compañero desde 1940 en Londres, y quien se mantuvo siempre una lealtad magnífica. El anticomunismo del General De Gaulle y de sus doctrinas es algo bien conocido, y esto se sabe en todo el mundo… menos en Chile.

Aquí, los padres o madres de los Derechos Humanos son los comunistas y, en primer lugar la señora Gladys Marín, a quien un ¡Alcalde de la UDI ¡ha decidido inmortalizar dando su nombre a la principal Avenida que lleva a la Comuna histórica de Maipú, donde se ganó nuestra independencia nacional.

Esta avenida se llamaba “los pajaritos”, de modo que este Alcalde debe haber pensado que le pertenecía por derecho propio.

Pues bien, gracias a este Alcalde de la UDI, para llegar al Templo Votivo de Maipú, los chilenos deben transitar ahora por la Avenida Gladys Marín… Es decir, para llegar a la Virgen del Carmen se llega… a través de la Gladys Marín… Y ese Alcalde quiere ser reelecto…con nuestro apoyo… y aún anuncia por los diarios que más bien podría postular como Alcalde de Santiago… y nadie dice nada.

Así, mientras el patrimonio moral de los derechos humanos se reconoce en el mundo entero como la obra esencial de uno de los más grandes entre los nuestros a nivel universal – el Profesor Cassin - en Chile hemos llegado a creer que esa doctrina es un gran aporte cultural de los comunistas partidarios de Lenin y Stalin.

Nuestra cómoda, asustadiza y rutilante derecha declaró encontrarse dedicada únicamente a sus negocios privados, sin comprender que al robo y al despojo de estos principios seguiría, necesariamente, el que los despojadores los usaran precisamente contra nosotros y, en primer lugar, contra nuestros soldados.

Un caso tan ridículo como el chileno solo podría servir de guión para un teatro del absurdo, si no fuera por sus trágicas consecuencias.

Nuestra situación revela, por sobre todo, la enorme indigencia en a que hemos llegado en la ética de nuestras convicciones, justo lo contrario de los oportunismos y de las conveniencias egoístas individuales.

Pero… no hay que preocuparse más de estos asuntos. Los chilenos siempre tenemos muchas preocupaciones; y en realidad vivimos cargados de preocupaciones.

Yo traigo un mensaje sencillo: ha llegado el momento de abandonar las PRE-ocupaciones para... ¡asumir las ocupaciones!

Ocuparnos de detener rápida y enérgicamente la persecución a nuestros soldados y sus familias; ocuparnos de reestablecer nuestras verdades, nuestra moral, nuestra fe y nuestras convicciones; abandonar definitivamente las políticas idiotas, para ocuparnos del presente y futuro de Chile y de América Latina, y asegurar sus caminos correctos, neutralizando las enormes amenazas actuales que anuncian la llegada de nuevos peligros y desafíos; ocuparnos también de nuestros malos políticos para que si ellos no están dispuestos a asumir sus responsabilidades, y continúan inclinándose temerosos, débiles e ignorantes ante nuestros perseguidores, abandonen sus puestos y permitan que otras personas mejor dotadas les reemplacen con más consecuencia.

Nosotros no somos ricos en odios, ni en venganzas, ni deseamos continuar viendo al país debilitado, fraccionado y dividido como hasta ahora.

Aspiramos a la unidad nacional espiritual de todos los chilenos, base de la paz interior, de la verdadera justicia social y del prestigio nacional.

Pero, si ello no es posible, porque otros lo impiden o sus colaboracionistas les ayudan con la triste debilidad de sus pobres convicciones, debemos ocuparnos entonces de encarar el problema hasta conseguir su efectiva superación.

¿Nunca más?... Sí… ¡nunca más de lo mismo que hemos visto hasta ahora¡

No debemos dejarnos amedrentar por el hábil vocabulario político de las izquierdas, ni acunar en nuestras conciencias ningún complejo de falsa culpabilidad. ¡Nosotros no somos ni nunca hemos sido “fascistas”, ni anti-democráticos, ni sectarios, ni totalitaristas ni contrarios a los derechos humanos! … Esas son las voces de la propaganda que viene de aquellos que creen que todos los demás son de su misma condición.

Somos, fuimos y seremos siempre demócratas – mucho más que todos ellos – y nuestro mayor anhelo es la grandeza de la Patria, fundada en una auténtica unidad espiritual de todos los chilenos sin distinciones ni sectarismos. Aspiramos a la paz y a la justicia y, por sobre todo, a la Libertad que es el legado histórico de nuestro Ejército escrito sobre el campo de Yerbas Buenas, Chacabuco y Maipú.

Los publicistas del marxismo deben encontrar que sus mentiras chocan radicalmente contra la roca de nuestras convicciones.

En estos últimos días, muchas personas me dicen… “no hay que dejar de recordar el pasado, para rescatar las lecciones y reestablecer nuestras verdades, pero ahora es más importante e imprescindible abrir los caminos del futuro”.

Es cierto. No basta con ocuparse del pasado si esto no tiene sentido de futuro. Porque si no tuviésemos futuro, la mera revisión del pasado sería un ejercicio inútil de nostalgias o de melancolías. No queda espacio para ello.

Por esto es que debemos pasar, enérgicamente, al campo de las ocupaciones.

Siento, pues, que en esta solemne ocasión es posible, con la autorización de ustedes, proponer tres proyectos de ocupaciones inmediatas a los que nos debemos a consagrar: (Necesitamos que esta reunión no termine aquí, sino debemos llevarnos todos importantes “tareas para la casa”):

1º Creación a nivel nacional, de un Consejo de Defensa de los Soldados y Policías chilenos. Integrado por abogados voluntarios de todo el país, gratuitamente, este Consejo asumirá la defensa de todos los soldados y policías injustamente perseguidos o que se encuentran actualmente encarcelados como presos políticos.

Será tarea primordial del Consejo ocuparse de las familias de nuestros soldados y policías perseguidos, a quienes ninguna reparación les ha sido reconocida por el Estado y, muy principalmente, de los soldados suboficiales y clases, y de sus familias, que son los que más han sufrido por ser los más débiles y vulnerables.

Debo decir que tenemos inscritos para iniciar este servicio público a los primeros abogados voluntarios de Valparaíso, Concepción, Santiago, Linares, Antofagasta, Temuco, Osorno y Puerto Montt.

2º De la misma forma anterior, nos empeñaremos en constituir a la brevedad un gran Consejo de Intelectuales para rescatar la Memoria Chilena secuestrada por tantos años.

Procuraremos reunir a un número importante de profesionales de las más diferentes áreas, historiadores, cientistas políticos, intelectuales y personas del mundo de la cultura, y, sobre la base de sus trabajos, en el menor tiempo posible, prepararemos o recopilaremos importantes trabajos documentados, para reestablecer la VERDAD DE CHILE. La divulgación de estos documentos deberá ser hecha, de ser posible mano a mano, principalmente a través de cada uno de ustedes. Volveremos a los colegios, a las Universidades, a las Academias, a los foros y seminarios, a los medios de comunicación y procuraremos que NUNCA MAS nuestra voz sea la del SILENCIO, LA AVERGONZADA, LA ESCONDIDA, LA ARRINCONADA o LA PERSEGUIDA.

3º Un cierto grupo de nosotros – que no posee ni la sombra de un interés por la política partidista, ni por sus puestos ni privilegios ( que no son nada de pocos) – ha decidido, si ustedes lo autorizan, proceder a notificar personalmente , en cada Provincia, a las personas que hasta ahora han ocupado cargos de representación popular con nuestros votos, y que han usufructuado de esos cargos a nuestro amparo, que deben rectificar radicalmente sus conductas y actitudes frente a la persecución de nuestros soldados o, a cambio, deberán necesariamente ser reemplazados .

Esperamos ser oídos por ellos, y advertir un cambio sincero y efectivo.

Porque, si en algo debemos estar claros en cuanto al contenido de un NUNCA MAS, es en lo que toca al relativismo moral y a la laxitud ideológica en que ha venido a caer nuestra gente; lo que mantiene a nuestra ciudadanía en permanente estado de confusión mental, y justifica a posteriori todos los desmadres políticos, como auténticos espectáculos trágicos y absurdos.

Nuestros políticos y dirigentes deben saber bien claramente, por un imperativo de carácter nacional, que ciertos cambios bruscos como los que suelen ellos exhibir… más bien parecen deserciones.

La grave falta de convicciones de nuestros dirigentes políticos ha tenido por consecuencia que, a falta de lucha de clases, hayamos pasado en Chile a la lucha por los puestos del poder, las componendas partidistas y la corrupción; y de esto ha seguido una inaceptable degradación generalizada, que no solo ha devaluado la actividad política, como es manifiesto, sino al país y a su democracia en su conjunto.

Nada de lo cual es permisible ni tolerable.

Todo esto es un asunto de fe:

Fe en Chile, en sus instituciones históricas, en nuestros valores morales e intelectuales y, por último, en nosotros mismos:

Por esa fe y gracias a esa fe - ¡Es posible volver a triunfar…!

Es posible reestablecer la verdad histórica y, por sobre todo, es posible que cada uno de nosotros volvamos a ser los grandes obreros en la construcción de la Patria que amamos más intensamente que todos los demás.

Sobre esta fe reposarán siempre las mejores lecciones que recibimos del General Pinochet y de todos los soldados de Chile – absolutamente indisolubles e inseparables entre ellos – y por esa fe, Chile y sus Instituciones Armadas serán siempre espiritualmente grandes y decisivas para la sobrevivencia del alma del viejo y verdadero Chile.

 

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lunes, diciembre 03, 2007

Enigma


Acabo de ver el programa “Enigma”, de TVN, cuya edición de hoy pretendía mostrar al General Manuel Contreras y su labor al mando de la DINA.

De antemano, creía que el programa iba a ser basura. Pero nunca me imaginé que iba a alcanzar ribetes tan patéticos.

Teniendo la oportunidad de mostrar una historia bien hilada, por crítico que fuera el prisma con que se enfocara, se prefirió el panfleteo, una serie de escenas inconexas en que se dio tribuna a terroristas –incluso a uno que desempeña actualmente un cargo ministerial y que en su juventud, siendo Subsecretario (¡de Justicia!) trató de linchar a un Juez- para que vomitaran todo el odio que tienen guardado dentro.

Faltan unos poquitos días para que se cumpla el primer aniversario de la muerte del General Pinochet; es obvio que el Gobierno ha puesto en marcha toda su maquinaria comunicacional para que las escenas que recuerden la multitudinaria despedida que le dio el pueblo de Chile pasen lo más inadvertidas que se pueda. Y uno de los principales engranajes de dicha maquinaria es TVN. Y qué mejor tema que la DINA y sus horrorosos crímenes y latrocinios.

No bastándoles con jugar muy profesionalmente con aspectos tales como la iluminación, las palabras cuidadosamente escogidas y la música, se hizo lo humanamente posible para que los terroristas quedaran como héroes y los agentes de seguridad como villanos. Hasta se echó mano a los comerciales… Primera tanda: General Prats, Grandes Chilenos. Segunda tanda: Pelotón, una apología del ejército democrático, decadente y bakán que lucha por la democracia en Haití, en contraposición con el ejército disciplinado, represor y torturador que combatió el terrorismo y dio a Chile tantas glorias.

Tema aparte son las palabras obtenidas de las entrevistas hechas al General Contreras. Convenientemente sacadas de contexto para tratar de esconder lo que hasta un niño de kindergarten pudo notar: que el programita fue un burdo montaje.

Nada de lo anterior tiene a estas alturas la capacidad de enojarme. Las mentiras, martingalas o artimañas que muestra TVN, las que publica La Nación o las que nos narra Ricardito son –por lo burdas- casi anecdóticas.

Lo que sí indigna es que frente a la descarada utilización de un medio de comunicación, más encima, público (o de todos los chilenos, como les gusta tanto decir), para envenenar la mente y el alma de Chile, ni medio político de oposición levante su voz para protestar al menos. Esperable. Los militares les salvaron la vida, les devolvieron sus fábricas y sus campos. Ahora, que se pudran.

Tema aparte, en el que no me extiendo para no latear, es el despropósito de meter a un mismo saco a personas honorables que lucharon por darnos una Patria segura con lumpen de la peor calaña. ¡Excelente señal a días de haberse firmado un acuerdo, de esos en que se toman las manitos, para luchar contra la delincuencia! Permítaseme dudar de las buenas intenciones, tanto del Gobierno, como de la oposición.

 

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domingo, noviembre 25, 2007

Cuentas alegres


Cuentas alegres son las que saca la centro-reforma política luego de conocerse los resultados de una encuesta de opinión que le da al Gobierno una baja de 14 puntos adicionales. Era que no, si muestran a la Presidente y a su coalición de gobierno con niveles de popularidad bajísimos, ni siquiera observados en el peor momento de la crisis asiática del período 1997 – 1999 o tras conocerse los mayores escándalos de corrupción protagonizados por el estadista y su camarilla.

Dicha baja de popularidad era absolutamente esperable. Tenemos una coalición de gobierno cuyo único logro quizás ha sido no destruir por completo el modelo económico heredado del Gobierno Militar y cuyo norte pareciera ser el enquistarse en el poder a cualquier precio con el objeto de no perder –menos ahora con el precio del cobre por las nubes- el control de la mayor fábrica de dinero y de favores de Chile: el Estado. Y a la cabeza de dicha coalición, por lo menos formalmente, una Presidente que del arte de gobernar parece entender tanto como yo de física cuántica o de tagalog. Y lo que mejor prueba que dicha incapacidad para gobernar es real es que la caída en las encuestas se ha producido en circunstancias que Chile atraviesa hoy por la mejor coyuntura económica y política de su historia.

“Tenemos una oportunidad de oro”, será el íntimo pensamiento de nuestros amigos de la UDI y de RN… “Por fin vamos a ser gobierno…” (parece cuento del lobo). Pero…

En primer lugar, creo que no tiene ninguna gracia acceder al poder no por méritos propios sino por el desgaste del contrincante. El mérito vendría a ser el mismo que tuvo la Concertación en 1988 y 1989 cuando ganó el plebiscito y las elecciones presidenciales y legislativas luego de diecisiete años de Gobierno Militar…

En segundo, la Concertación se atrevió a hacer cambios. Para mal más que para bien, pero los hizo. Parafraseando a un famoso político español, dio vuelta a Chile como un calcetín. Pero apostaría mi mano derecha a que la Alianza no se va a atrever (o no va a querer) revertir dichos cambios. Doy por firmado que si llegan al poder, no van a cambiar los planes de estudio, no van a sacar a los militares de las cárceles, no van a derogar la legislación inmoral, no van a imponer la autoridad que les confieren la Constitución y las leyes… el mismo continuismo que la coalición de izquierda mostró en el manejo de la economía luego de terminado el Gobierno de Pinochet, ahora la derecha lo va a mostrar en el manejo de los temas morales y éticos si llega a sustituir a los actuales gobernantes. Para qué hacer cambios, si mantener la inmoralidad y la vulgarización del país reporta votos y es más fácil que re-educar a la población... o que poner atajos a los medios…

Y por último, el más probable candidato –y al parecer, el único que tiene posibilidades electorales ciertas- es Sebastián Piñera, personaje que odia a la UDI, milita en RN, actúa como DC, piensa como PPD y lleva una carrera política completa remando contra la corriente con la venia –a gusto o a disgusto- de ambos partidos de oposición.

Si alguien pretende que yo apoye a la Alianza en estas condiciones simplemente se equivoca. Me imagino que si Piñera no quiere reemplazar al Jefe de Prensa (un conocido activista de izquierda) del canal de televisión de su propiedad, capaz que nos salga con un pastelito como nombrar a Escalona en el Ministerio del Interior o a Schaulsson en la Cartera de Educación. O a Viera Gallo en Justicia. Aunque ustedes no lo crean, prefiero sinceramente que las próximas elecciones las gane un socialista. Son diablos conocidos. Y al igual que en España Felipe González hizo menos daño que José María Aznar, creo que acá, hasta el mismísimo Lagos haría menos daño que Sebastián Piñera.

De Joaquín Lavín mejor ni hablar.

 

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¡Feliz Cumpleaños mi General!


Hoy 25 de Noviembre, el General Augusto Pinochet Ugarte habría cumplido sus 92 años de edad.

Su celebración, muy probablemente habría sido similar a la de años anteriores: uno que otro político oportunista yendo a saludarlo; el Gobierno, a través de algún juez títere, pidiendo su procesamiento o arresto domiciliario o, a través de algún medio servil, inventando una nueva calumnia del estilo de “este señor se comía los niños”.

La gente común, en cambio, al igual que en años anteriores, seguramente habría manifestado su eterna gratitud, algunos reuniéndose a las afueras de su casa, otros, pidiendo intenciones en alguna misa o elevando una plegaria por su salud y la de su familia.

El hecho cierto, es que nuestro querido ex Presidente ya no está con nosotros. En unos días más, se cumplirá el primer aniversario de su fallecimiento.

Y este año de duelo nos ha servido para meditar y darnos cuenta cuánto calza cada uno.

De acuerdo a lo que cualquiera podría haber esperado, el fallecimiento de don Augusto bien podría haber significado el cierre de un capítulo en Chile. Sé que es muy difícil aunar posiciones y opiniones diametralmente opuestas, pero al menos, su figura y sus actos públicos pudieron haberse dejado al juicio de la historia. Pero no se hizo así. La Concertación, más de alguien de la Alianza y personalidades de todo el orbe siguieron con la implacable persecución, la que ahora incluye además a su familia. ¡Si hasta un hijo ilegítimo le está achacando el diario La Nación! ¡Lógico, el muerto no puede defenderse! ¡Y el dolor de la viuda qué importa! ¡Qué se pudra!

Lo triste es que muchos de quienes le deben bastante –incluso la vida- al General Pinochet, no hayan gastado ni media palabra en defender su memoria y la integridad de la señora Lucía y sus hijos. Menos aún, un pequeño recuerdo este día en que habría cumplido los 92.

Quiero manifestar, que al igual que muchos chilenos agradecidos, yo si elevé hoy mis plegarias por su eterno descanso, ciertamente, junto a la presencia de Dios Nuestro Señor. ¡Felicidades mi General!, y desde allá en el cielo, siga velando por nuestra querida Patria.

 

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miércoles, noviembre 14, 2007

Por favor Almirante Codina, ¡la Armada NO!


Hace unos días, invitados por el CJA, Almirante Rodolfo Codina, un grupo de dolientes repitió el ritual que ya se ha venido haciendo habitual en reparticiones militares: asistir a “centros de detención y tortura” y expresar un nunca más, un perdón y olvido conjunto, frente a cientos de cámaras y flashes.

La máxima autoridad naval dijo que la Armada estaba abierta a nuevos gestos de reconciliación.

Convengamos que la reconciliación, como depende de la propia voluntad, cada cual puede buscarla; pero sólo puede lograrse si hay un real y efectivo deseo de emprender todos el camino de la unidad nacional, actitud que ciertamente creo sincera en el Almirante. Pero pienso que esa reconciliación no es posible por ahora, pues es necesaria una larga etapa de observación y demostración de sinceridad entre los diferentes sectores. Mientras en Chile y en el extranjero siga el coordinado plan de denigrar a las Fuerzas Armadas; continúe el morboso ataque oral y físico, muy solapado a veces, en contra de quienes ganaron una batalla que no buscaron; mientras prosiga la campaña de rumores infames que se transmiten y divulgan al mundo entero; en fin, mientras se siga lavando el cerebro de muchos de nuestros jóvenes y niños con frases que de tanto repetirse llegan a creerse, no es posible hablar de reconciliación.

No la habrá mientras los gestos provengan siempre de un solo lado. No podrá haberla, si frente al abrazo leal y sincero que pudiéremos darle a quien por su propia voluntad fuera nuestro enemigo, en reciprocidad nos responde con su venganza. No, si los buenos oficios que éste ofrece son sólo una forma de tratar de reconquistar posiciones perdidas. Y no, si a la mirada clara y franca que podemos dar a un amigo que se apartó voluntariamente de nosotros, éste responde con otra cargada de resentimientos.

No seamos ilusos; unos días antes de la famosa visita a la Quiriquina, vimos como se rechazaba una Ley –que ellos estaban comprometidos a aprobar- que otorgaba beneficios a militares perseguidos políticos, una Ley del mismo tenor que otra que había liberado a todos los terroristas que aún quedaban en la cárcel, un rechazo celebrado con champaña por los mismos dolientes que ahora visitaban la Escuela de Grumetes.

No actuemos con la soberbia que lo ha hecho el Presidente de la UDI, Hernán Larraín, quien a diferencia de su colega, el Senador Horvath, no fue capaz de reconocer su garrafal error y pedir disculpas por él.

Espero que el Almirante Codina, a diferencia de sus pares del Ejército, la Fuerza Aérea y Carabineros, demuestre que aún tiene pantalones, que los galones no los tiene de adorno, y que no está dispuesto a aceptar que se diga que la Armada –al igual que sus instituciones hermanas- tiene siquiera una ínfima responsabilidad en los hechos de hace treinta y tantos años.

Entiéndanlo de una buena vez, quienes le echaron la bencina al fuego no fueron los uniformados. Fueron quienes hoy se hacen pasar por víctimas y lloriquean ante el país y el mundo entero.

Entiéndanlo de una buena vez, el principio del camino de la reconciliación es, quiéranlo o no, el reconocimiento explícito y público de las culpas que se tienen en Chile en los últimos cuarenta años. Y dichas responsabilidades no recaen precisamente en nuestras Fuerzas Armadas y de Orden ni en su valerosos soldados. Y mientras ese reconocimiento no exista, no habrá reconciliación. Por lo menos de mi parte.

 

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jueves, noviembre 08, 2007

El señor Frei y su pataleta

Hoy, 7 de Noviembre, se votaba en el Senado un Proyecto de Ley que otorgaba indulto a militares involucrados en procesos relacionados con derechos humanos.

Desde luego, creo que es un tremendo despropósito llegar a igualar a los condenados por actos terroristas con los militares perseguidos por combatirlos. Pero en un país que cree a pie juntillas que nuestros militares se comían los niños y cuyo sistema judicial ha hecho de la prevaricación, la vendetta y la mentira los pilares fundamentales de sus fallos, un indulto no dejaba de ser esperanzador para tantos chilenos que hoy están siendo perseguidos y, por supuesto, no representan objetivamente ningún peligro para la sociedad.

Decidimos ir a la sesión y apoyar esta buena iniciativa del Senador Arancibia. Hace apenas dos días se había sabido que los asesinos del Cabo Moyano eran terroristas indultados en virtud de una ley dictada el 2004, y que para obtener los votos necesarios para su aprobación, la Concertación se había comprometido a retribuir apoyando con los suyos en esta ocasión.

Como era de esperarse, la decé y la izquierda no cumplieron y el proyecto no se aprobó. Ojalá que los larraínes y otros incautos hayan aprendido definitivamente la lección: no puede confiarse en un izquierdista, ellos sólo buscan odio y venganza, no concordia social; mucho menos justicia.

Pues bien, estando en las tribunas del Senado, de pronto aparecieron las típicas viejujas con las fotos colgando, Viviana Díaz y compañía. La sesión se desarrolló con normalidad hasta que una vez concluida la votación se supo el resultado: por una diferencia de dos votos fue rechazado el proyecto.

Ello produjo la algarabía de las dolientes deudas y desazón en nuestras filas. Y vino la reacción típica: gritos por uno y otro lado. Al parecer, al Presidente del Senado no le gustaron y mandó a desalojar la sala. Hasta el momento, nada de raro, es lo que siempre ocurre cuando la sesión se interrumpe por el público.

El problema fue, que, la sala se desaloja completa o sencillamente no se desaloja a nadie. En el peor de los casos, se desaloja a quienes interrumpen la sesión –en este caso, las viejas de las fotos y nosotros. Pero resulta que el señor Frei, quien ha dado muestras más que suficientes de actuar motivado por el odio, la calumnia y la mentira, se ensañó contra nosotros y procedió a ordenar un desalojo selectivo: única y exclusivamente los manifestantes partidarios del indulto.

Lo verdaderamente insólito fue que su orden incluía el fichaje –ilegal– y un procedimiento policial completo que se lo quisiera un carterista.


Siete carabineros del Congreso, cuatro o cinco más de la Segunda Comisaría, un carro –cuca– con dedicación exclusiva, tres médicos, cinco auxiliares de enfermería. Todo ello para detener y constatar lesiones (¡!) a unos cuantos gatos –incluidas dos señoras mayores. ¡Un verdadero peligro para la sociedad!

Impresionante, mientras la gente esperaba por horas en el hospital para ser atendida y otros, seguramente estaban siendo asaltados… todo ese personal médico y policial y todos esos recursos materiales estaban siendo utilizados para neutralizar y amedrentar a unos cuantos fachos que metíamos ruido en el Senado, y representábamos una postura que el señor Frei detesta… ¡Y tiene el descaro de hacer gárgaras con la libertad de expresión, la igualdad ante la ley y la democracia!

Habría que agregar que de no ser por los buenos oficios del Senador Arancibia y del Diputado Chahuán, las casi cuatro horas en que estuvimos injustamente privados de libertad se habrían transformado en una noche completa. Todo ello mientras la lloriquienta Viviana Díaz seguía metiendo boche en las tribunas con su camarilla de dolientes.


Diputado Enrique Estay rindió homenaje a Carabineros mártires y a militares injustamente perseguidos

Hora de Incidentes, Cámara de Diputados, Sesión 96ª Ordinaria del 6 de Noviembre de 2007

 

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lunes, octubre 29, 2007

¿Quién es el que debe renunciar?


Me llegó por correo electrónico un interesante artículo del Profesor don Gonzalo Rojas Sánchez –citado al final- en el que deja al descubierto la falta de consistencia del discurso del eterno candidato el señor Lavín Infante.

Concuerdo con el distinguido profesor en los síntomas; lo vengo leyendo desde las fechas que él señala, y es efectivísimo que su denuncia a la falta de principios del susodicho se arrastra desde 2003; pero no puedo estar más en desacuerdo con las verdaderas causas del problema: no es el señor Lavín quien le ha hecho daño a la UDI, sino que en la propia declaración de principios del partido y el ideario político social de su fundador, don Jaime Guzmán, es donde debemos buscar las causas del problema. E hilando fino, deberíamos ir aún más allá y analizar la herejía modernista y la libertad religiosa, sustentos filosóficos de las corrientes políticas de hoy.

El problema está en que la UDI –y desde luego, su ideólogo, don Jaime Guzmán- consideran legítimo y moralmente aceptable que una mayoría popular, transitoria o no, determine quiénes deben y cómo se debe gobernar un país, de la forma que lo establecen la Constitución y las Leyes chilenas.

Tal cual lo hemos visto, dichas normas han permitido que en Chile se aprueben políticas de la importancia que juzga don Gonzalo, pelea chica, como bien grafica el sentir de Lavín. ¿Y qué hace la UDI en pleno, no solamente Lavín? Lisa y llanamente las legitima. Veamos.

Como bien afirma don Gonzalo, la defensa de la vida, de la libertad de enseñanza y de la dignidad humana –yo agregaría la recta aplicación de la justicia, la formación moral de los ciudadanos y el respeto a la autoridad y a las tradiciones- son conceptos por los que toda persona bien inspirada debe pelear, pelea que aquél ciertamente ha dado siempre. Pero el partido en el cual milita, a través de sus máximos dirigentes, ha insistido en que la actitud correcta y patriótica es apoyar a las autoridades de turno, acuñando el chiché “si al gobierno le va bien, al país le va bien”. Y el concepto no sólo se lo hemos escuchado al señor Lavín estos últimos días, sino la todos los altos dirigentes del partido hace ya varios años. ¡Cómo no recordar las veces en que el senador Longueira ha tendido un salvavidas y literalmente ha rescatado a la Concertación de su muerte clínica! ¡Sí, a esa Concertación que asesina nonatos, que envenena el alma de jóvenes, que encarcela inocentes, que pisotea la historia, en definitiva, que mata el alma de Chile! ¡A esa Concertación que vilipendia a la Iglesia, que ofende a Dios! ¡Cómo si un punto más de crecimiento económico, uno menos de desempleo o un par de millones menos que se metan al bolsillo fuera a pagar la vida –y posibilidad de salvación- de un niño inocente!

No pues. Don Gonzalo, como católico que es, bien lo sabe. Al mal se lo combate, no se le tiende la mano. Y sostener, ya sea electoralmente, ya sea intelectualmente, a quienes dan su apoyo al mal, simplemente nos convierte en cómplices.

Dicho lo anterior, creo que quien debe renunciar a la UDI no es el señor Lavín, sino don Gonzalo Rojas.


Debe Renunciar
Gonzalo Rojas Sánchez, Profesor Universitario

Pocas, muy pocas veces, un columnista debe citarse a sí mismo o manifestar un yo te lo advertí. Sólo una razón de bien común puede habilitarlo para una pedantería así.

Este es el caso. Bajo esta firma, desde el 2003, se viene insistiendo, de palabra y por escrito, en la Fundación La Vaca, en la UDI, en La Tercera, en El Mercurio, en El Mostrador, en Capital, en La Nación, en Siete, para la agencia Orbe, en cuanto ambiente y en cuanto medio han estado legítimamente disponibles -y ciertamente contra toda aceptación social- en una afirmación que hoy parece confirmada: en Joaquín Lavín no se puede confiar, porque no es hombre de convicciones, no entiende la política y no tiene profundidad. Buen tipo, en otras cosas, y punto; ojalá, punto final.

Que Carlos Peña haya detectado su enémiso intento por reinventarse, aunque el análisis venga de quien viene, resulta sólo parte del problema. La gravedad de lo lavinista es mucho más de fondo y está plenamente reflejada en su "Pensar Chile en grande" de hace diez días en El Mercurio.

No es hombre de convicciones. Afirma en esa publicación que no se moverá una coma de sus principios políticos, pero dos cosas delatan la falsedad de esa afirmación: por una parte, sólo un año atrás se movió kilómetros al renegar de su apoyo al Gobierno militar; y, por otra, hoy nadie conoce la lista de sus principios como para saber de qué metro cuadrado no se movería Lavín; en todo su artículo no hay una coma de principios sustanciales, porque ya no los tiene.

No entiende la política. Describirla como la actividad de los acuerdos implica ignorarlo todo sobre la historia política y sobre su más íntima naturaleza. La búsqueda de la mayoría para respaldar la propia posición, el distinguirse del adversario, y consiguientemente, el conflicto y la confrontación, están en la esencia misma de la legítima lucha civil en la que se empeñan los que creen tener un mejor proyecto que los demás. Los que no se embarcan en eso, y hablan sólo de consensos, embaucan.

No tiene profundidad. Una y otra vez se le ha dicho que las encuestas no deben mandar y que las pequeñas confrontaciones sociales son decisivas; pero él insiste en consultar los números de las últimas llamadas telefónicas y adjudicarle a la sonrisa y al apretón de manos las grandezas que sólo tienen las diarias gestiones en defensa de la vida, de la libertad de enseñanza, de la dignidad humana, actitudes que Lavín hace tiempo que ha abandonado, por considerarlas pelea chica.

Hoy, de modo plenamente responsable y bajo la misma firma que tantas veces antes denunciara sus inconsecuencias, se proponen para discusión estas dos afirmaciones:

Primero: Joaquín Lavín debe renunciar ya a la Unión Demócrata Independiente, porque ni su estilo, ni sus principios ni su respeto con la historia son compatibles con el partido de Jaime Guzmán, al que le ha causado un daño enorme. Nada de desmarcarse, como anunció hace un año. Lo honesto es renunciar.

Segundo: Nunca más (al menos ya la vez pasada, este columnista marcó nulo) se debe votar por Joaquín Lavín.


Usted puede opinar.

El volverá a guardar silencio.

 

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sábado, octubre 27, 2007

Levonorgestrel 0.75


El año 2006, los dos laboratorios que comercializaban la llamada “píldora del día después”, dejaron de hacerlo. Grünenthal, que distribuía la droga con el nombre de “Postinor-2”, lo hizo en Febrero, y, Recalcine, cuyo producto se denominaba “Tace”, lo hizo en Septiembre, y además adujo que no quería verse involucrado en la polémica que se había producido en torno a la droga abortiva.

Se cancelaron los registros sanitarios para ambos medicamentos, lo que hizo imposible que la famosa pildorita fuera vendida legalmente en farmacias o distribuida –legalmente, insisto- en consultorios y hospitales.

El mismo año, a su vez, el laboratorio Tecnopharma obtuvo el registro sanitario del ISP para comercializar el Levonorgestrel 0.75, y finalmente decidió no hacerlo, cancelando el respectivo registro.

Pero nuestro Supremo Gobierno, cuya cabeza acaba de reunirse con Su Santidad el Papa y ha manifestado estar en sintonía con él en temas tales como la defensa de la familia, insiste con pertinacia en promover el uso de la droga de marras. ¡Qué doble discurso más escandaloso de parte de quienes hacen gárgaras con el cuentito de los derechos humanos! ¡Lisa y llanamente promueven el asesinato de guaguas!

Hace unos días no encontraron nada mejor que multar a las principales cadenas de farmacias por no tener en stock un producto que en Chile no se puede vender legalmente (¡!).

Se las ingeniaron para importar de la India la misma droga –Levonorgestrel 0.75- que se comercializa con el nombre de fantasía “Optinor” (a confesión de partes, con licencia de “internacional Contraceptive SRH”) y han obligado a las farmacias que mantengan existencias. Otra ilegalidad más, ya que según las normas que regulan la actividad farmacéutica, ésas deben comprar sus productos exclusivamente a los laboratorios, y en el caso de este nuevo medicamento, y según señala su caja, es distribuido por una ONG denominada APROFA, Asociación de Protección a la Familia (sic), la que legalmente no está autorizada a vender ni a farmacias ni a consultorios u hospitales. Sólo pueden usarlo privadamente y repartirlo entre sus beneficiarios, tal cual la Liga Contra la Epilepsia reparte Ritalín sólo a sus miembros, y si una farmacia o centro de salud desea comercializarlo debe comprarlo directamente al laboratorio.

Me gustaría que la autoridad de salud –señora Ministro, SEREMIS-, que tanto celo pone en que farmacias y consultorios repartan una droga cuya finalidad es matar a un niño, velare porque se cumplan sus propias normas, y que en el caso de todos los demás medicamentos comercializados en Chile, lo hace con una estrictez admirable.

 

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martes, octubre 23, 2007

¿Duelo nacional?

Como “una tragedia que enluta a nuestro país”, la Presidente de la República calificó la muerte de ocho delincuentes en un hogar de menores de Puerto Montt, todos ellos condenados por delitos de los llamados de mayor connotación social.

Ciertamente, cualquier muerte es una tragedia. Pero me parece un despropósito llegar a poco menos que declarar duelo nacional en circunstancias que los menores de marras murieron por asfixia como consecuencia de un incendio que -amotinados- provocaron ellos mismos y que impidieron que fuera sofocado.

Cuánto me gustaría que la décima parte de la sensibilidad y diligencia para “investigar y determinar responsabilidades hasta las últimas consecuencias” que la primera autoridad del país y otros zurdos de su calaña han mostrado en este caso la mostraren frente a las miles de víctimas que anualmente caen a manos de quienes hoy tanto dolor provocan en aquéllos.

Como diría un buen amigo, simplemente me tienen hasta más arriba de la coronilla con la patética defensa que corporativamente se hace hoy en día de facinerosos de todo tipo. Por un segundo, por favor preocúpense de las víctimas, de los millones que nos esforzamos por construir un país grande y que tenemos que vivir enjaulados para que los pobrecitos delincuentes no nos maten o nos roben hasta el aliento.

 

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jueves, octubre 11, 2007

A Dios rogando...

El fin de semana pasado, comentábamos con mi hermano lo excepcional que había estado una columna titulada “Adolescentes” publicada el pasado día 5 por el “Diario Financiero” y escrita por el Padre Raúl Hasbún (se cita al pie de este artículo).

Al leerla, la primera impresión que se nos vino a la mente fue: “¡qué bien, el Padre Hasbún como en sus mejores tiempos!”. Y es que realmente el sacerdote dio en el clavo. Hizo un acertadísimo análisis de un aspecto de la crisis moral que viven los jóvenes chilenos. El único problema es que se quedó en los síntomas, y no abordó ni tangencialmente las causas del problema.

Y es lógico. Es mucho más fácil echarle la culpa al empedrado que reconocer la propia cojera. Y si el reconocerla implica criticar directa o solapadamente a un superior o sacar al descubierto taras o errores –por no decir pecados- personales, la cosa definitivamente se pone cuesta arriba. Para aterrizar el cuento, digamos que lo más sencillo al analizar el comportamiento sexual inmoral y precoz de la juventud chilena es echarle la culpa a las políticas de salud y educación del Gobierno de la Concertación.

Que las Ministros Barría y Provoste y la Presidente Bachelet –y sus antecesores- están empeñados en imponer la inmoralidad (revolución cultural, decadencia, o como quiera que se le llame), es un análisis que frecuentemente se les escucha a sacerdotes de buena línea, a diversos personeros de grupos llamados pro vida o a políticos de “orden”, sin reparar en que dichas políticas serían un absoluto fracaso si no hubieran encontrado el caldo de cultivo adecuado en los grupos a los que van dirigidas –los jóvenes- y si no hubieran contado con la complicidad, voluntaria o no, de sus padres.

El problema no es entonces que el Gobierno reparta píldoras o preservativos, que quiera aprobar normas contra la discriminación, que haga todos los esfuerzos por legitimar conductas impropias. El problema es que tenemos un gran porcentaje de la población que al menos muestra una tremenda indiferencia, cuando no una decidida aceptación, ante dichos actos de la autoridad. Un gran porcentaje de la población con formación moral deficiente.

Visto esto, podemos ahora identificar las verdaderas causas. ¿Quiénes son los llamados a dar formación moral, a preocuparse de la salud del alma de los hombres? La respuesta es evidente. Y resulta que cuando quienes tienen la obligación de guiar al rebaño lo hacen sin convencimiento o simplemente no lo hacen, las ovejas sencillamente se arrancan.

Sin lugar a dudas, en una nación fundamentalmente católica, los primeros responsables de su decadencia moral son los Obispos. Y cuando éstos renuncian a su misión y pasan a ser meros activistas políticos, no esperemos que las autoridades gobiernen decentemente, ni que los padres formen bien a sus hijos, ni que los grupos intermedios den la pelea con convencimiento. Menos que los jóvenes muestren ni siquiera un atisbo de arrepentimiento ante una mala acción. Tan así es la cosa, que me ha tocado ver a jovencitos protestando contra la inmoralidad o irreverencia televisiva usando poleras de MTV, y conocer de buena fuente de casos de otros que hacen gárgaras –en público- con el Sexto Mandamiento y que llegan a su casa a dar rienda suelta a sus instintos con pornografía de la peor clase en Internet… ¡Hasta con cuenta de usuario! Lo grave, es que simultáneamente se las dan de jueces morales de los demás. ¡El ladón detrás del juez! ¡O el mitómano acusando de mentiroso!


¡Y qué podemos pedirles! ¡Si el infierno ya no existe, y para salvar el alma, da lo mismo ser budista, musulmán, judío, católico… ateo o masón! "Todos los caminos llevan al mismo Dios" parece ser la consigna.

No pidamos entonces que el Ministerio no reparta píldoras, que las Municipalidades no entreguen condones o que el Director de Carabineros no haga la vista gorda frente a conductas homosexuales dentro de su institución.

Pidamos, eso sí, que nuestros líderes religiosos se pongan firmes y hagan lo suyo. Porque ofreciéndole sonrisitas a la señorita Bachelet, contando pobres o fijando salarios éticos no van a salvar ni media alma. Y nosotros, apuntando la mira al blanco equivocado, tampoco haremos un gran aporte.


Adolescentes
R.P. Raúl Hasbún Z.
El Diario Financiero
5 de Octubre de 2007

Aunque son y serán cada año menos, los adolescentes chilenos están cada día más en la noticia. Superada la niñez, iniciada su pubertad, abundan en actividad sexual. Lejanos del desarrollo pleno de su organismo y de sus facultades, cometen errores e incurren en desbordes que ocasionan dolor y daño. Según las Normas Nacionales de Regulación de la Fertilidad, que llevan la firma de la Ministro de Salud y, por exigencia del Tribunal Constitucional, también de la Presidente de la República, adolescentes de 14 años deben presumirse capaces de asumir responsablemente sus decisiones en materia de sexualidad sin conocimiento ni consentimiento de sus padres. EI Gobierno les garantiza confidencialidad.

El que puede lo más, puede lo menos. Un adolescente al que su Gobierno le asegura apoyo y secreto para que con autonomía decida si quiere embarazarse o prevenir el embarazo y eventualmente interrumpirlo, no tarda en internalizar que en la esfera de sus derechos está el protagonizar juegos de alto contenido erótico ante una cámara de video y luego propagarlos en la red, Las premisas sembradas por el Ministerio de Salud aterrizan y fructifican en el Ministerio de Educación. Su titular se apresurará a despachar el caso de una adolescente que públicamente expone su intimidad sexual, enfilando rodos sus argumentos en contra de la autoridad que dispone su desvinculación del Colegio en que estudiaba.

Ni una palabra de lamentación o reproche por el antivalor de la conducta en sí. Ninguna reflexión sobre el daño que la adolescente y sus cómplices se infieren a sí mismos, a sus pares, a sus padres. Ningún intento de explorar las raíces, próximas o mediatas, de esta mofa al pudor. Sumisa al consabido paradigma de que la responsabilidad ha de endosarse al sistema, o a la autoridad en poder, rotula como estigmatización e inútil, fracasada pedagogía la decisión de retirarla del Colegio. No le importa que la decisión haya sido consensuada con los padres de la adolescente, y adoptada por un Colegio que lleva más de 300 años de exitosa espiritualidad en la pedagogía. Ignora que la Constitución garantiza el derecho y deber preferente de los padres para educar a sus hijos, y la autonomía de los cuerpos intermedios, auxiliares de los padres y titulares del derecho a enseñar.

Adolescentes ofrecen, vía Internet, vender su bebé en gestación, para así tener tierras, auto y tiempo libre para el carrete. Quienes decretan que con 14 años ellos tienen capacidad de decisión sexual, expliquen por qué merecerían reproche.

 

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¡Quédense callados! ¡Háganlo por Chile!


Hace varios años me formé la idea –definitiva- que el señor Lavín Infante es un huevón. Pero al Senador Longueira, siempre lo había tenido por una persona inteligente, pese a considerarlo, cada día más, ideológicamente bastante lejano.

Y por eso fue que me causó extrañeza el último numerito, ya no para el bronce, sino para el oro: los bacheletistas eran dos.

Concedamos que ambos líderes de la UDI creen de corazón que la Presidente ya no siente simpatías por el frente Manuel Rodríguez.

Concedamos que creen que se arrepintió de su participación en el atentado al Presidente Pinochet que terminó con cinco de sus escoltas muertos.

Concedamos que creen que todo lo que aprendió en la Stasi de la RDA, de su amigo Hönecker o de los sandinistas nicaragüenses le entró por su oído izquierdo y le salió por el derecho.

Concedamos que creen que se le olvidó que cuando la izquierda sale a la calle, la derecha tiembla.

Concedamos que creen que es tan, pero tan inocentona, que sus políticas públicas en relación con la vida de los inocentes, la sexualidad, la delincuencia y la familia son un gol de media cancha de los escalonas, las barrías, los genaros y otras eminencias grises de sus sector político.

Concediéndoles todo eso, creyéndoles que de buena fe que creen en las ‘buenas intenciones’ de la señorita Presidente, no puedo creer que sean tan, pero tan estúpidos, como para colgarse de una figura política cuyo nivel de apoyo popular se asemeja a un objeto en caída libre.

Derechamente, y lo digo con todas sus letras, creo que estamos frente a dos casos graves de insanía mental, si es que no de una perversa mala fe.

 

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viernes, octubre 05, 2007

¿Y ahora quién podrá defenderme?

Y pasó lo que tenía que pasar. Nuestro Supremo Gobierno, al recibir la sorpresiva noticia de que su popularidad apenas alcanzaba al 35%, echó mano, a través de uno de sus lacayos –el Juez Cerda- al más trillado de los recursos: encarcelar a la familia Pinochet en pleno y a uno que otro militar. Claro, como Matute ya está muerto y Paul Schäffer preso –y no precisamente por pederastia- no quedaba otra que usar a la familia del ex Presidente como cortina de humo.


Dejemos de lado el hecho que la señora Lucía tiene casi 90 años. Dejemos de lado que al General Pinochet, no uno sino muchos empresarios, tanto chilenos como extranjeros, le donaron importantes sumas de dinero -millones de dólares- para que pudiera defenderse de los previsibles embates de sus enemigos. Dejemos de lado que quienes hacen las mayores gárgaras con los ocho millones de dólares por los que se está procesando a esas 23 personas, tan solo en el caso de Ferrocarriles se echaron al bolsillo unos mil doscientos millones de la misma moneda… ¡150 veces más! Y dejemos de lado que si los gastos reservados los usa el estadista, aunque sea para repartirlos en sobrecitos a sus amigotes, es pecado mortal investigarlos.

Pero nada de eso vale. Ya no bastándoles con tener a medio Ejército en la cárcel –secuestrados incluidos, supongo-, ahora nos recuerdan que Pinochet, su señora, sus hijos, sus amigos y sus camaradas se comían los niños y había que meterlos al chucho usando cualquier expediente… ¡Qué mejor que un juez amigo que en unos días más recibirá 88 millones de pesos como premio de parte de una ONG norteamericana que vela por los derechos humanos de quienes tienen las manos manchadas con la sangre de 150 millones de almas!

¡Y qué esperábamos! ¿Qué alguien en este querido Chile tuviera la nobleza de defender al menos a una pobre viuda? ¿A sus camaradas perseguidos? ¿A inocentes? Nones… Los políticos preocupados de las próximas municipales y presidenciales… El perraje preocupado de la farándula, el final de Papi Ricky y de la Naty. Y los militares preocupados de defender la democracia en Haití… y sus carreras profesionales.

Pero no nos quejemos. Nosotros, todos, elegimos al Gobierno que tenemos. Y nosotros, todos, elegimos a los legisladores, de un lado y del otro. Y recordemos, que todos ellos, en concomitancia, derecha e izquierda, les quitaron el poder a los mandos militares, con lo que quedaron legalmente imposibilitados para frenar este tipo de injusticias.

Legalmente digo, porque los pantalones se los quitaron ellos mismos. En una actitud contraria a toda tradición y buen juicio, autodemolieron la esencia de la carrera militar a un extremo que hoy en día da exactamente lo mismo ser médico, ingeniero, cartero, basurero, vendedor o uniformado. Es una carrera como cualquier otra, y el uniforme y las estrellas o galones no son más que la falda o el terno del empleado del Banco de Chile… ¡Primero cumplir los 30 años; la Patria y sus valores que se jodan!

Lógico. No podemos esperar otra cosa. Hoy en día los muchachos no ingresan a las Escuelas Matrices a los 11 años, como Prat, Uribe o Condell, o a los 14, como nuestros padres, sino de 20 o 22, muchas veces ya maleados y hasta con prontuario universitario, de tal forma que se hace prácticamente imposible moldearlos como antaño, crearles carácter. Van a la aventura, a lo bakán, no a servir a la Patria. Y para atraerlos, nada mejor que un spot diseñado por los mismos que nos muestran jóvenes que quieren tener sexo con la mamá del amigo o que toman Sprite y se tiran un flato… con una buena canción satánica se les pide que entren al Ejército, a la Armada o a la Fuerza Aérea…

No podemos esperar otra cosa si nuestro Ejército forma sus oficiales con la ayuda de una universidad cuyo sustento ideológico bien puede verse reflejado en este artículo escrito por su Rector.

No podemos esperar otra cosa cuando los cadetes militares son formados por comunistas como el poeta Zurita, quien dicta conferencias, en presencia del Comandante en Jefe, en plena Aula Magna de la Escuela Militar.

En fin, no podemos esperar otra cosa cuando ante una injusticia que la huele hasta una guagua de prekinder, el mismísimo General Izurieta aparece por televisión reunido con las viejas de las fotos repitiendo la cantinela de que nadie está por sobre la ley.

No podemos esperar que esos militares defiendan ni a su propia gente –a la ‘Gran Familia Militar’, frasecita con la que se llenan la boca. Lógico, pueden perder un trienio, una subsecretaría o un ministerio… No son ni la sombra de Ignacio Carrera o Arturo Prat. Ellos sacrificaron nada menos que la vida. Ni la sombra de Pinochet o Merino. Ellos sacrificaron su vejez. Ni la sombra de Contreras o Krassnoff. Ellos sacrificaron su libertad.

No puedo terminar estas líneas sin mencionar que acabo de recibir un correo de alguien muy ligado a la Fundación Pinochet, que dice que “tenemos que hacer algo”, así bien vago… hilarante cuando llevan sus buenos años becando a los hijos del General Cheyre y omitiendo la tercera estrofa de la Canción Nacional para que no se enoje el caballero… y cuando personalmente, digamos unos tres de sus mandamases, me han llamado la atención personal y severamente por mi actitud crítica a la derecha. Esa misma derecha que no mueve un dedo por la Señora Lucía, sus hijos, los militares perseguidos y, en su oportunidad, por don Augusto.

 

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viernes, septiembre 21, 2007

Fiestas Patrias

Terminó la juerga. ¿Terminó? Un largísimo feriado que para muchos no terminará sino el próximo Domingo 23. Para el país, alrededor de medio centenar de muertos tan sólo en accidentes de tránsito, millones de dólares menos producidos, y, gracias a la demagógica ley aprobada en olla Marmicoc, varios cientos de miles de chilenos, obviamente del grupo de los más pobres, imposibilitados de trabajar en una de las mejores fechas del año para hacerlo… Seguramente lo que querían Monseñor Goic, la Presidente Bachelet y su dichosa comisión que estudia los salarios éticos y otros clichés por el estilo.

Claro, había que celebrar. ¿Celebrar qué, me pregunto yo? ¿El triunfo de la ilustración por sobre el catolicismo? Porque los liberales no llevan décadas, sino casi dos siglos, haciéndonos creer que la dichosa fecha, el “Dieciocho”, representa la liberación de Chile de la “tiranía” española, una guerra entre “patriotas” chilenos y “opresores” españoles, siendo que en rigor es tan sólo el comienzo de una guerra civil entre chilenos –o entre españoles- en la que un bando, el liberal, venció al otro. Y tanto vencedores como vencidos seguimos siendo tan chilenos –o españoles- como antes.

Se nos ha hecho creer durante generaciones que el 18 de Septiembre representa el nacimiento de la Patria, siendo que Chile para dicha fecha contaba ya con ya casi trescientos años de historia. Con una religión impresa en el alma: la verdadera, la católica. Con un idioma, el castellano. Con un carácter nacional: ya teníamos una impronta que nos definía como pueblo y nos diferenciaba de los otros en cuanto a chilenos, al mismo tiempo que nos unía a España y a los demás americanos como hijos del mismo Dios y súbditos del mismo Rey.

Se nos ha hecho ver la fecha en cuestión como el gran acto fundacional de la Historia de Chile, despreciando con ello la epopeya de Diego de Almagro, el legado de Pedro de Valdivia, la gran contribución de sucesivos gobernadores, el grandioso aporte de peninsulares y criollos que en definitiva forjaron lo que hoy somos.

Y absolutamente consecuente con dicha “verdad oficial” es que nuestras autoridades –gobierno y oposición- nos embutieron a la fuerza un día festivo adicional y nos prohibieron trabajar, tal cual lo hacía la DIRINCO y sus inspectores en sus mejores tiempos. Se nos indujo, casi como un Mandamiento de la Ley de Dios, a juergear como si se fuera a acabar el mundo, desnaturalizando el sentido que debe tener un día festivo: descanso y reflexión. Se raeggetonizó el país hasta el infinito (en los siete días en que funcionaron las ramadas, a una cuadra de mi casa, no recuerdo haber escuchado ni cuecas ni tonadas, sólo cumbias, corridos, rancheras, raeggeton, rap y otras vulgaridades de origen caribeño-negroide) dejando en evidencia la verdadera intención de quienes fueron encomendados por el pueblo para regir nuestros destinos: convertir a nuestro sufrido Chile en un macro lupanar. ¡Ni las ramadas de travestis estuvieron ausentes!


En el intertanto, hordas de seres semi bestiales, atacaban los pocos comercios que aún atendían público el día 17 en la tarde o en la noche… desde la época de la Unidad Popular que no veía a personas llegar a los golpes por unos kilos de pan, unas bandejas de carne, unas botellas de pisco o unas garrafa de vino. Triste.

Comentario aparte merece otra de nuestras tradiciones, la Gran Parada Militar del día 19… Las Glorias del Ejército. Este ejército, que al más puro estilo de la Iglesia post Vaticano II insiste –con el empujoncito de nuestro Gobierno- en autodemolerse. Porque ya no bastándoles con exhibir aborígenes en su estado natural –como si ellos representaran la chilenidad- no hallaron nada mejor esta vez que travestizar a las cadetes militares mujeres. ¡Con penachos! Al menos los marinos han tenido la delicadeza de poner un toque de femineidad en el uniforme de presentación de las marinesas: la gorra y la cartera. Pero al paso que vamos, en que ni las Fuerzas Armadas son garantes de nada, no nos extrañemos que en un par de años más tengamos que tragarnos –con o sin digerir- el desfile de los cadetes hombres vestidos con falda, lápiz labial, cartera y taco alto… Nunca se sabe.

 

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jueves, agosto 09, 2007

¿Estás contento ahora, Ricardito?

Ricardito:

Te llamo así porque así le gustaba decirte a tu madre, mi amiga Carmencita.

Dios ha querido llevársela a su lado, cosa que por un lado me alegra, ya que ella dejó por fin de sufrir, y por otro me entristece, ya que nunca más podré disfrutar de su amable y dulce compañía.

Te puedo contar, Ricardito, que mis padres, al igual que los tuyos, se separaron hace más de treinta años. Mi madre, al igual que la tuya, no se volvió a casar. Mi padre, en cambio, al igual que el tuyo también, contrajo matrimonio civil por segunda vez. Y al igual que tú, también le tengo gran cariño a su nueva compañera. Pero, a diferencia tuya, a la señora de mi papá la quiero porque lo hace feliz a él y porque nos quiere a nosotros con mis hermanos, no porque sea mi nueva madre, como tú lo afirmaste muchas veces por la prensa. A diferencia tuya, a mi madre ninguno de nosotros, mis hermanos o yo, la ha dejado de ver, de cuidar o de darle la alegría de poder disfrutar de sus nietos. Nunca le hemos dejado de contestar el teléfono cuando ella ha querido hablarnos, y tampoco hemos ventilado sus problemas de salud en algún cuerpo de reportajes de día Domingo. Menos aún, hemos dicho públicamente de ella que es loca o alcohólica, ya que al igual que la tuya, no lo es.

¿Estás contento ahora, Ricardito?

¿Estás contento, Ricardito, porque tuviste a tu madre abandonada por más de treinta años, con mayor razón, si tal como tú dices, ella era una persona enferma?

¿Estás contento, Ricardito, de haber –junto a tu padre- usado tus buenos oficios para negarle el derecho a réplica cada vez que ella quiso defenderse de tus ataques y calumnias que vomitabas por la prensa?

¿Estás contento, Ricardito, porque cuando la internaste sin orden judicial en un psiquiátrico a principios de este año – o del anterior también- no dejaste que ninguno de sus amigos pudiera visitarla?

¿Estás contento, Ricardito, porque los bomberos nunca pudieron hacer el informe del incendio de su casa, sino otros organismos, de carácter eminentemente político?

¿Estás contento, Ricardito, por haber hecho lo imposible por mantenerla incomunicada mientras estuvo en la Clínica Reñaca sanándose de las heridas leves que le produjo el incendio –dudosamente fortuito- que destruyó su casa, esa misma casa en la cual estoy seguro que Carmencita no vivía, y a consecuencia de cuyas quemaduras no murió, como dice el comunicado que tú enviaste a los medios y otras versiones que tú no has desmentido?

¿Estás contento, Ricardito, porque ahora Su Santidad el Papa podrá recibir a tu padre con tu nueva madre, Luisa, sin violar el protocolo del Vaticano?

Yo estoy contento, Ricardito, ya que nunca más sufriré la pena de tener que escuchar los lamentos y el dolor de una madre que adoraba a su hijo, el que sin embargo le decía “Mamá” a otra persona.

Yo estoy contento, Ricardito, ya que nunca más sufriré la pena de ver a una persona que estaba tremendamente sola, que veía en nosotros, sus amigos, la compañía que sus hijos no le daban, por haberla abandonado.

Pero no puedo estar contento por ti, Ricardito. Perdiste a tu madre, no se lo doy a nadie. Y tú, que te llenas la boca hablando del sufrimiento de aquellos que padecieron a manos de quienes nunca abandonaron a sus propias madres, mataste a la tuya propia. Sí, Ricardito, por lo menos la mataste de pena, la mataste en vida. Y aunque tu soberbia, heredada de tu padre, te impida darte cuenta que el castigo que te espera ni se compara con todo lo que hiciste sufrir a Carmencita, ten por seguro que Dios, ese Dios en el que tú no crees, te pedirá cuentas.

Y finalmente, estoy cierto que ahora estás contento porque ya obtuviste una cosa de Carmencita: su silencio. Por fin tú y tu padre podrán respirar tranquilos. Dios se apiade de ti, Ricardito.

 

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sábado, agosto 04, 2007

Aquí no ha pasado nada...

Ha caído otro más, el General Iturriaga. Increíblemente, la única trascendencia que ha tenido la noticia es servir de cortina de humo –con una ayudita de Monseñor Goic- para tapar los escándalos de las platas de Gendarmería y el informe del Metro.

Las reacciones de todos los políticos han sido las esperables. Desde el PS y el resto de la izquierda, quienes han manifestado que en Chile hay un criminal menos circulando por la calle, hasta la derecha –incluido el Almirante Arancibia-, que ha insistido en su estúpido discursito de que nadie está por sobre la ley.

La reacción de la izquierda, aunque obvia, es de un cinismo absoluto. Es simplemente de Ripley venir a llenarse la boca con el cuentito de los criminales en la calle cuando son ellos quienes llevan diecisiete años aplicando su teoría garantista, soltando delincuentes, protegiendo terroristas. Y más de Ripley aún cuando muchos de sus propios criminales -y ésos sí que son criminales- gozan de fuero parlamentario o de las granjerías que da un ministerio o una alcaldía.

Y pensándolo bien, la reacción de la derecha también es obvia. Tienen ante sus narices la gran mentira, el gran show que significan los procesos contra los uniformados, y no hacen ni dicen absolutamente nada. Para qué… si los uniformados ya les devolvieron las empresas, los campos, la tranquilidad y la libertad; ahora que se pudran… Total, la gente del “sector” los va a seguir votando, digan –o callen- lo que sea, aunque todo Chile sea testigo que al General Iturriaga lo agarraron sin el mirista secuestrado. Ya los quiero ver cuando se les terminen los militrares procesables y empiecen a cargar contra los Novoas, Fernández, Bombales… ahí sí que van a chillar como si les hubieran puesto un jalapeño en cierta parte.

Las personas comunes y corrientes tampoco lo hacemos nada de mal. –“Mientras no me afecte a mí…” decimos en nuestro fuero interno, mostrando un egoísmo, una falta de lealtad y una desidia sin nombre. Llegan a dar ganas que el país se vaya literalmente a la cresta. Apuesto mi mano derecha a que nuevamente vamos a rogar de rodillas que nos vuelvan a ayudar.

Quiera Dios que el General Iturriaga y todos los demás prisioneros tengan las fuerzas para soportar este calvario. La ayuda, ciertamente tendrá que venirles de arriba. Acá abajo, el resto está bien. Tan bien, que el país se cae a pedazos, mientras los demás nos golpeamos el pecho cada Domingo creyendo que con eso limpiamos la conciencia. Mientras tanto, los Obispos nos hablan del sueldo mínimo… Aquí, no ha pasado nada...

 

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sábado, junio 30, 2007

A los que les gustó que se rieran del Papa...

Acá tienen de su propia medicina... (Captura de la serie "Nada que ver", Sony Entertainment Television, Programa emitido el 26 de Junio de 2007, 22:00 GMT-4)





 

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sábado, junio 23, 2007

Por qué nos pasan por encima

Muchas veces me he preguntado qué tienen los rojos que no tenemos nosotros. Por qué ellos, siendo históricamente menos de un 5%, siempre han conseguido lo que quieren, y siempre han sido los que dominan la llamada “agenda”. La pregunta me la hice cuando vi a las viejujas con las fotos colgando y un par de diputaduchos pidiendo las penas del infierno para los jefes de las organizaciones de militares retirados, cuyo grave delito había sido guardar simpatía –y expresarla- por la causa, justa, del General Iturriaga.

Se las han ingeniado para reducir a la mínima expresión al grupo supuestamente más fuerte de una sociedad: las Fuerzas Armadas.

Se las han ingeniado para dominar la prensa y la televisión: basta que se paren 10 viejas con la foto y tendrán automáticamente a su disposición por lo menos 5 o 10 minutos en cada noticiario y por lo menos un par de primeras planas en diarios importantes.

Se las han ingeniado para dominar la agenda –y lo que es peor, el discurso- de los políticos: -“Pobre gente, ha sufrido mucho…”.

Y finalmente se las han ingeniado para introducir entre nosotros, los mortales comunes y corrientes, la sensación de derrota: “Qué sacamos, ellos tienen la prensa, el gobierno y la plata, no hay nada que podamos hacer”, es una expresión que últimamente me va faltando poco para escuchársela a la almohada, a mí almohada.

Y el problema no es precisamente ese, el problema es que no hay nada que podamos hacer mientras no queramos hacerlo. Algunos por dejación, otros por flojera, otros por miedo, los más, por las tres cosas juntas; el asunto es que no queremos dar la pelea. Nos aterra la idea del profesor rojo que nos va a chantar el uno, del cliente que se va a espantar, del contrato que no vamos a conseguir, del “jefecito” que nos va a mirar feo o del amigote del partido que no nos va a dar la pasada para la candidatura a Concejal…

-“Es que tú no entiendes, el día de mañana cuando me vaya a conseguir pega no me van a dar…”

-“Es que tengo un cliente medio rojo que me puede quitar los casos, tú comprenderás, tengo que comer…”

-“Es que estoy tramitando un permiso, y tú sabes, no me puedo enemistar con el Jefe del Departamento equis…”

-“Es que tengo prueba el lunes, el profe es medio rojo…”

Y otros lloriqueos de maricueca por el estilo.

Y nadie piensa que si no fuera por quienes hoy están sufriendo los rigores de la venganza, ninguno de nosotros tendría ni pega, ni clientes ni negocio por el cual tener que pedir un permiso ni examen que rendir… desde luego, sería muy poco probable que estuvieramos escribiendo o leyendo estos blogs

Y nadie piensa que los rojos, las viejujas de las fotos colgando, a puro pulso, frente a un gobierno casi omnipotente, que, por lo menos en sus inicios, controlaba la información y tenía todos los medios coercitivos a su alcance, y lo más importante, la gran mayoría de la opinión pública a favor, lograron, de a poco, llegar a imponer su postura, equivocada por cierto, a todo un país que hoy les tiene compasión y que les da la razón. No le temieron ni al profesor, ni a la autoridad, ni a perder una pega –cosa que efectivamente les ocurrió- ni a perder clientes. Simplemente fueron perseverantes y consiguieron lo que quisieron, a tal punto, que hoy tienen a más de medio centenar de uniformados –inocentes- procesados o encarcelados, a las Fuerzas Armadas a sus pies, a los políticos de rodillas y al resto, todos nosotros, calladitos como pollo. Y desde luego, a todos y cada uno de los suyos disciplinadamente contribuyendo a su inmunda causa. Y todos siguieron comiendo y trabajando, aunque se ayudaran entre ellos.

Nosotros, unos poquitos blogs, unos cuantos grupitos compuestos por diez o quince gatos y una que otra vieja loca cada uno y un montón de buenas iniciativas en el tarro de la basura… echadas ahí por nosotros mismos. Sin contar las aserruchadas de piso, deporte para el que somos campeones.

Me cuesta creer que seamos mal agradecidos a tal extremo que estemos dejando botados a su suerte a quienes nos han dado absolutamente todo lo que tenemos hoy, la prosperidad, la tranquilidad, los medios para surgir. Sí, a los mismos que hoy están privados de poder disfrutar de sus nietos, y que lo están justamente por habernos dado a nosotros la oportunidad de tenerlos y de criarlos en un país grande y libre.

No vaya a ser que mañana sea demasiado tarde para arrepentirse, cuando nos hayan pasado la aplanadora por encima y sin ninguna contemplación.

No quiero ni pensar lo que va a pasar el día que Dios nos pida cuentas, no por lo que hicimos, sino por lo que no hicimos… con el agravante que sí podíamos hacerlo. A cada uno de nosotros, Él nos dio los dones suficientes… y no supimos -y lo que es más grave-, no quisimos usarlos.

 

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jueves, junio 21, 2007

Carta a los hijos de los hombres que salvaron la Patria

"Cada noche cuando veo las estrellas pienso que mi padre no las puede ver, al estar recluido en la cárcel y por haber cumplido su deber. Un deber que hoy ha sido abandonado por jueces corruptos que están fuera de la ley, por un pueblo mal agradecido, por organizaciones políticas que viven del odio, por gobiernos que no mantienen la paz y por algunos mandos de las instituciones armadas que no la han impuesto.

"Cada noche cuando me acuesto pienso cómo estará él, si lo tratarán bien, qué pensará antes de dormir, tendrá en su corazón una llama de esperanza y fe, si al día siguiente tendrá un momento de alegría; si se sentirá tan solo a sus casi 80 años. Si habrá paz en su vida.

"Estos pensamientos comenzaron en mí cuando tenía 16 años de edad, en 1979 el día que me entregaron el Espadín en la Escuela Militar de manos de mi madre, no de mi padre, quien ya estaba detenido por los jueces y se vislumbraba el comienzo de la traición de varios, y en pleno Gobierno Militar. Fue el inicio de lo que vivimos hoy día. Todo ese año casi no lo vi. Y lo recordaba en las frías noches de las cuadras de mi querido Instituto, así como en las campañas de Peldehue y en el desierto del norte de Chile, en mi carpa con mi fusil, mi bayoneta y el corvo junto a las cartas que le escribía y las que de él también recibía.

"Pero también me hacían pensar que aquel desierto era el fruto del sacrificio de soldados y marinos que con sus vidas lo habían conquistado en la Guerra del Pacífico en 1879 y que por mis venas corría la sangre de uno de aquellos que combatió en esa guerra contra el enemigo externo de entonces; ese hombre era mi bisabuelo paterno, abuelo de mi padre y con nuestro mismo nombre. Y también le tocaría combatir en la Guerra Civil de 1891 contra el enemigo interno siendo herido en batalla y moriría pobre y abandonado por el nuevo Ejército; sólo cuarenta años más tarde mi bisabuela sería homenajeada por el gobierno con una Pensión de Guerra a la "viuda del soldado Manuel Contreras Canelo quien hizo la Guerra contra Perú i Bolivia" (textual del Decreto Presidencial). Y pensaba ¿se estaría repitiendo la historia? ¿El sacrificio de mi padre y de tantos otros valdría la pena?

"Hoy ya tengo casi 45 años y he visto a mi padre preso incontables veces y ahora al final de sus días nuevamente en la cárcel. Toda esta vida me he preguntado todo lo que ocurre a mí alrededor hasta encontrar la razón de las situaciones y cosas que me ha tocado vivir. Fui militar porque siempre he sentido en mi alma la fuerza de un soldado; estudie leyes porque quise comprenderlas, no para ser abogado y obtener medios materiales sino por amor a la justicia; volví al Ejército en los años '80 luego que nuestra casa y oficina fueran atacadas por el terrorismo, lo que me llevó a enfrentar al grupo terrorista del Partido Comunista mal denominado "Frente Patriótico Manuel Rodríguez" desde la Fiscalía Militar y ahí en un interrogatorio a un miembro de este grupo comprendí que sí había valido la pena el sacrificio de mi padre, de vuestros padres y del mío propio, cuando este sujeto me dijo "nos derrotaron en todos los frentes, pero en el que no pudimos hacer nada fueron las "casas de Pinochet". Al preguntarle qué significaba esto último me dijo: "Pinochet le regaló casas a todos los pobres de Chile con lo que nos quitó a los hombres y mujeres que tenían que conformar el Ejército Guerrillero que nuevamente estábamos armando; nadie quiso pelear luego de tener casa y trabajo".

"Al oír esas palabras comprendí que la labor de mi padre y la mía estaba en lo correcto más allá del deber: se había cambiado la mentalidad del chileno que ya empezaba a surgir con un nuevo modelo económico una vez que se había derrotado al terrorismo en combate.

"Pero hoy nuevamente me cuestiono... ¿Valió la pena? Cuánto he perdido... Mis padres separados, mi padre en la cárcel, yo sin trabajo ni poder titularme aún, completamente solo, sin pareja, no me he casado ni tengo hijos, sin posibilidad de tener médicos ni jubilación, viviendo de la ayuda de mis padres y mis hermanas... Y de buenos amigos que han estado junto a mí cuando la situación lo ha ameritado.

"Creo que sí valió la pena. Creo absolutamente que sí hemos triunfado pese a los costos personales y ¿por qué? Porque no veo a mi padre derrotado sino que luchando y a un país, pese a estos gobiernos, que sigue creciendo y porque yo he cambiado. Aprendí a amar la vida nuevamente, aprendí a querer la naturaleza, sobre todo los animales; aprendí a disfrutar del silencio de la lluvia, del olor a café por las mañanas, del fuego y calor de una estufa, de la compañía de mis perros, de los buenos amigos... Aprendí a perdonar y pedir perdón.

"He enfrentado la muerte un par de veces y la llegué sentir en mi piel... Y es fría. Pero también aprendí que no es mala. La maldad está en los hombres. Aprendí que hay otra vida y que es mejor que esta y que llegaremos a ella en la medida que vivamos en la Bondad, en la Verdad y en la Belleza de las cosas. Pero también que luchemos contra la mentira, contra la maldad y la fealdad que quieran imponernos. He vuelto a tener fe, pero jamás dejé de creer en Dios. Él nos dio este cuerpo, esta vida y esta Patria para que la vivamos correctamente y con los valores y virtudes que nos encomendó. Y eso hicieron nuestros padres: lucharon para reestablecer esos valores y principios de convivencia nacional, limpiando a Chile del terrorismo. Y yo también contribuí con mi grano de arena; uno de mis mayores orgullos.

"Y también aprendí a tener humor frente a la adversidad. Y ustedes deben aprenderlo también para llevárselo a vuestros padres.

"En la guerra de Vietnam los comunistas tenían una cárcel para prisioneros norteamericanos y estos la apodaron "Hanoi Hilton" (por lo famosos hoteles de entonces) y ésta era un lugar de mucha crueldad. Un piloto de la Marina estadounidense que estuvo siete años ahí, le quebraron todos los huesos del cuerpo, uno por uno; pero él decía "no me podrán quebrar el alma". Sobrevivió para contar su experiencia y relataba que había alimentado a la esperanza que había esperanza.

"Una patrulla de comandos del SAS británico en la Guerra del Golfo de 1991 fue tomada prisioneros por los iraquíes luego que les causaran más de 200 bajas y fueron sometidos a terribles torturas, pero entre ellos se decían "al menos no pueden dejarnos embarazados". Y sobrevivieron para contar su experiencia.

"Cada vez que voy a ver a mi padre a la cárcel le llevo amor, alegría, esperanza, fe. También realidad. Lo abrazo, le doy un beso y con mi presencia intento darle fortaleza al mostrarme yo fuerte y apoyarlo siempre.

"Ustedes deben hacer lo mismo para que ellos, que nos dieron la libertad y el progreso de esta Patria, sientan que valió la pena su sacrificio y el deber bien cumplido. Y seguir luchando por la justicia y sus libertades. Ya llegará el día que la historia los tendrá en el pedestal que se han merecido. Pero debemos seguir luchando. La acción es nuestra, el resultado es de Dios. Tengan fe que vuestros padres saldrán libres y se les hará justicia, pero con vuestra lucha.

"Tomando las palabras del brillante, valiente y sencillo General Manuel Baquedano en su Proclama al Ejército antes de las sangrientas y victoriosas batallas de Chorrillos y Miraflores en la Guerra del Pacífico, les digo:

"¡Adelante!
"¡Ustedes son hijos de los vencedores!
"¡Adelante!"


Manuel Contreras Valdebenito

 

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domingo, junio 17, 2007

Basura y calzonudos

Frente a las declaraciones que formuló el Comandante en Jefe del Ejército, General Óscar Izurieta, ante la acción tomada por el General Raúl Iturriaga en relación con su injusta condena, se han producido una serie de reacciones, tanto públicas como privadas. Una de ellas, medio en broma, aunque con un trasfondo muy serio, fue la "distinción Gran Calzonudo 4 Estrellas, en Grado de Arrastrado Experto en Mimetismo Ideológico", otorgada por don Roberto Finat D., y que llegó a mis manos a través de un correo electrónico cuyo asunto era “Calzonudo”, título puesto por el mismo don Roberto.



Quiero expresar acá que comparto plenamente tanto el asunto como el contenido de dicho correo.

Éste le llegó también a mi amigo Manuel Contreras V., quien lo reenvió a su lista de contactos, entre quienes se encuentra el General Eduardo Aldunate (quien está en servicio activo y fue ascendido a dicho grado por Ricardo Lagos). Su respuesta, bastante fría y escueta, fue la siguiente:

“Estimado Manuel:

“El mail que me acabas de enviar, ofende mi amistad y aprecio hacia ti y te agradecería no me enviares basuras como esta.

“Atte.,

“EA”

Ante tan insólita respuesta, Manuel contestó lo siguiente, lo que también comparto en un cien por ciento:

“Conforme; sólo espero que recuerdes los tiempos en que te jactabas de "haber matado tu primer huevón a los 21 años". Si no te acuerdas, yo sí, y lo comentabas en 1980, cuando vestías tu uniforme de combate, tu piocha de comando y boina negra, recordando los tiempos posteriores al 11 de Septiembre de 1973. La misma "basura" que cobardes de hoy desconocen en un General en retiro al cual lo tildan de delincuente y apoyan a jueces prevaricadores, corruptos, vengativos, malignos, ateos y marxistas.

“Y esta "basura" que te envié no fue para molestarte, sino para que como General de Ejército activo, veas lo que miles de personas están pensando de las palabras del CJE y del Ministro de Defensa, que por si no lo sabes, fue mirista y arrancó de Chile jabonado de la manos de la DINA, institución que mandó mi padre y de la cual siento el mayor de los orgullos, tanto por la limpieza que hicieron de la verdadera BASURA como por la hombría y valor que tienen hombres como él y el General Eduardo Iturriaga en el día de hoy abandonados a su suerte por hombres como tú, el CJE y la mayor parte del cuerpo de generales que nuestro Ejército no se merece.

“Dios mediante aparezcan otros Pinochet, Merino, Leigh y Mendoza que nos salven de la BASURA que nos mal gobierna y condena.

“A mucha honra, POR CHILE.

“Manuel Contreras Valdebenito”

 

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jueves, junio 07, 2007

¡Hijos de puta!

Soy de los que creen firmemente que las autoridades deben respetarse, por malas que sean. Creo también, que la libertad de expresión debe ser usada responsablemente, nunca para mentir ni para denostar ni insultar a nadie.
¿Cuál es el límite? Difícil pregunta. Sobretodo cuando llevo años despotricando contra el concepto de "justicia popular" que nos ha impuesto la Concertación. Cuendo llevo años quejándome por el abuso que cometen medios como TVN, Canal 13, Chilevisión o La Nación, los que lisa y llanamente han crucificado a personas honorables y han tergiversado la historia mintiendo con tal descaro, que muchos, de tanto repetirse los infundios han llegado a creerlos.
Pero una carta que me llegó hace poco rato por correo electrónico me ha producido un enfurecimiento tal, que he pasado por sobre mis convicciones y he titulado este post como ustedes han leído.


Sí -y me van a perdonar la expresión-, pero hay que ser muy hijos de puta para haber dictado una resolución como la que dictaron sus Señorías Ilustrísimas de Talca y que se narra en la carta que publico al final de esa nota.
Hay que ser muy hijos de puta para haber jurado algún día -al recibir el título de Abogado- ante la mismísima Corte Suprema que se desempeñarían leal y honradamente en su profesión -en nombre de Dios y con la mano derecha sobre los Sagrados Evangelios-, y pasarse olímpicamente ese juramento por buena parte al aplicar la ley en forma torcida y no de acuerdo a su letra y espíritu.
Hay que ser muy hijos de puta para fallar, no en virtud de un justo y severo concepto de justicia, sino por un poco recto interés de congraciarse con un Gobierno y Legisladores que toman en cuenta precisamente dichos fallos a la hora de resolver sobre ascensos y nombramientos.
Actualmente en Chile tenemos a varios centenares de ciudadanos que están siendo o serán procesados o están condenados por delitos que no cometieron, por delitos inexistentes, por delitos prescritos o amnistiados, o por figuras que en Chile no son delito, o que no lo eran cuando ocurrieron los hechos. Y muchos de ellos dificultosamente dejarán sus lugares de reclusión con vida.
Lo más penoso, es que quienes algún día tuvieron la facultad constitucional -garantes de la institucionalidad- para poner atajo a esta situación no lo hicieron. Hoy siguen teniendo las armas. Y si bien ya no tienen la atribución legal para usarlas en esta coyuntura, por lo menos tienen la razón y la autoridad moral de su parte para hacerlo. Háganlo pues, por sus camaradas de armas, por quienes algún día fueron sus formadores y superiores y que están siendo injustamente perseguidos por prevaricadores de cuarta categoría. Por una tropa de hijos de puta.

¿Se hará justicia…?
"Mi nombre es Primitivo José Castro Campos, Cédula de Identidad Nº 6.397.367-K, tengo 55 años, he vivido siempre en Talca. Les quiero contar una historia de ayer y de hoy.
"Ayer:
"Al 22 de Junio de 1974, tenia el grado de Cabo 2º de Carabineros, y a las 21:30 horas de ese día, me encontraba de uniforme en servicio en la vía pública, en calle 1 Sur esquina 11 Oriente de Talca, en una caseta que allí había, junto al Carabinero-alumno Eleazar San Martín Mella; en esa situación vi a una persona que venía por 1 Sur al Oriente, caminando por la vereda pero pegado a los locales, con un bolso, de esos que se llamaban “olímpicos” en esa época; me llamó la atención, y cuando lo observé a una media cuadra de distancia y él se percató de ese hecho, entró a una panadería, desde la que salió minutos después. Le ordené entonces a San Martín que lo trajera para un control, atendiendo su actitud y las condiciones de ese tiempo. El hombre se resistió inicialmente a venir a la caseta, pero lo hizo, dejando el bolso en el suelo. Allí San Martín inició el cacheo, y cuando lo revisaba en la cintura, me gritó que tenia allí un arma; en ese momento la persona lo golpeó en la cabeza desmayándolo, quedando éste con una lesión en la cabeza. Se abalanzo sobre mí, iniciándose una lucha cuerpo a cuerpo donde él quería apoderarse del fusil que yo portaba. Logré en la refriega botar el cargador del Sig, mientras le gritaba a San Martín que pidiera ayuda por radio; como era más alto y fuerte que yo, logró escapar con el fusil. Inicié la persecución y logré alcanzarlo en menos de una cuadra; giró, y equivocadamente pasó bala en el fusil, botando el proyectil de la recamara, por lo que percutó en vacío, se llevó la mano a la cintura en búsqueda de su arma y yo antes le disparé cayendo herido en el pecho, pereciendo allí minutos después. Llegaron mis superiores al lugar, los que efectuaron el procedimiento. Se revisó el bolso, el que bajo varios panes tenía 12 cartuchos de dinamita exudada. La persona fallecida, del que por respeto sólo daré las iniciales C.F.H., resultó ser de la zona de Los Ángeles. Su cuerpo, junto al arma que portaba, el bolso y su contenido, a la 3º Comisaría, procediéndose luego del trámite de rigor a su entierro en el Cementerio de Talca.
"La Institución puso los antecedentes en conociendo de la Fiscalía de Carabineros de Talca, dependiente del Tercer Juzgado Militar de Concepción, por ser yo Carabinero y el hecho un acto del servicio, donde se siguió la Causa Rol 039-74. Presté declaraciones, y el 24 de Diciembre de 1974, se dictó sobreseimiento definitivo, lo que se notificó con fecha 27 de ese mes y año, quedando firme y ejecutoriado.
"Luego de esa resolución, la Institución me felicitó por mi actuación en el procedimiento policial señalado, lo que se incorporó a mi hoja de vida.
"En los años siguientes continúe en Carabineros, ascendí, trabajé en el área de la Policía Forestal, hasta jubilar, hace pocos años con el grado de Suboficial."
Hoy:
"En el año 2004, 30 años después, se inició una causa por querella de los hijos del fallecido, con el patrocinio del abogado Sr. Celedón, basándose en que el informe de la Corporación de Reparación y Reconciliación dijo que había sido una víctima de la violencia política. De alguna manera, salió mi nombre, y fui citado ante el Juez Sr. Bernales, al que le conté lo mismo que relaté antes, pues no tengo nada que ocultar. Estuve detenido unos días al ser procesado, se me designó un abogado de turno, el Sr. Mauricio Oviedo, el que no asumió por razones de conciencia a raíz del tema de la causa, según dijo. Eso me obligó a tomar un Abogado, y recurrí al Sr. Morrison, el que sólo luego de convencerse de mi situación, asumió y me representó. Más adelante, la causa la tomó la Ministro Sra. Venegas, a quien le relaté lo mismo, y lo mantuve en los interrogatorios, careos y reconstitución de escena.
"El tribunal obtuvo las copias certificadas del sobreseimiento definitivo dictado treinta años antes. Ello después de las dificultades para obtener esa información, por el tiempo transcurrido y la poca colaboración de las instituciones. Y con fecha 22 de Noviembre de 2006, la Sra. Ministro resolvió absolverme por “haber recaído en esos mismos hechos sentencia firme, a través de un sobreseimiento que tiene fuerza de sentencia absolutoria y además por encontrarse extinguida la responsabilidad penal por prescripción de la acción penal.”
"Sin embargo, la Corte de Apelaciones de Talca, por resolución de 30 de Abril 2007, firmada por los Ministros Srs. Biel y Meins y el Abogado Integrante Sr. Sanchez, procedió a dejar sin efecto ese fallo, yendo contra lo resuelto por la Sra. Ministro y lo recomendado por el Fiscal de la Corte Sr. Lorca, y me condenó como autor de homicidio a cinco años y un día, sin beneficio alguno, fundando el fallo en que se trataría de un delito de lesa humanidad, imprescriptible, que los tratados en materia de derechos humanos así lo indican y que no hay certeza de sean efectivos los certificados de la causa seguida el año 1974, porque no se cuenta con la causa. He planteado un recurso de casación en el fondo para ante la Corte Suprema, pero se me ha dicho que a raíz de lo resuelto por esa Corte en Septiembre pasado, en el caso Almonacid, mis posibilidades son nulas, así ya me estoy preparando para cumplir mi condena.
"Conclusión:
"1.- Los hechos que relaté corresponden a una situación netamente policial, yo no pertenecía ni pertenecí a órganos de seguridad, no sabia quien era la persona con la que me enfrenté, sus ideas, lo que portaba, etc. Actúe en cumplimiento de mi deber.
"2.- Se me aplica por la Corte tratados internacionales que no están ratificados por Chile, (la Corte así lo reconoce en su fallo) y que por ello no son aplicables ni están vigentes en nuestro país, como lo dice la misma Constitución.
"3.- Que esta causa tiene un fin económico, demandar al Fisco por mi acto."
Primitivo José Castro Campos
Suboficial (R) de Carabineros
Talca, 31 Mayo de 2007

 

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Insólito: concesionaria tendrá que indemnizar a víctima de apedreo

Según informó la prensa de hoy, el Noveno Juzgado Civil de Santiago ordenó a la Autopista del Sol pagar $125.000.000 a la familia de una mujer que resultó lesionada luego que su vehículo fuera apedreado por un vándalo desde una pasarela a la salida de San Antonio. El fallo determinó que la Concesionaria había cometido los delitos de daño moral y daño emergente contra la mujer por no mantener debidamente cercada la pasarela, exigencia que no está en el contrato de concesión (como tampoco la vigilancia de los peatones que circulan en las inmediaciones del camino).

El fallo es tan ridículo como si se hubiese condenado a la Municipalidad de Santiago porque un transeúnte fue cartereado en el Paseo Ahumada.
El hecho cierto, es que la seguridad de los espacios públicos está en manos de Carabineros de Chile, y no de las concesionarias de carreteras. Y el responsable de los daños que sufrió la señora es el jovencito que arrojó la piedra, y no la empresa a cargo del camino. Y quienes llevan décadas enseñando a niños y jóvenes que las frustraciones se arreglan a piedrazo limpio, y que los culpables de su desgracia son los ricos y no su propia flojera, son los socialistas -hoy en el gobierno-, y no la empresa privada.
No me imagino que la justicia chilena, tan servil al gobierno, condene en una situación similar a la Dirección de Vialidad, si un automovilista resulta herido por una pedrada arrojada por un delincuente en un camino dependiente de dicho organismo.
El asunto es que acá había que tomar una decisión de alto impacto publicitario: condenar al rico, al empresario. Total, para eso tienen plata. ¡Que paguen nomás! Y de paso, los jueces aprovecharon de anotarse un porotito frente al gobierno y a la opinión pública, ante quienes están casi tan desprestigiados como los partidos políticos o los parlamentarios. Por algo será.

 

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domingo, junio 03, 2007

¡Diez gatos!

Me llegó por correo electrónico una reflexión del Señor Raúl Munizaga Neumann en que se comenta algunos alcances de la contra-funa llevada a cabo por algunos miembros del MDS (Movimiento 10 de Septiembre) como respuesta a la funa que se realizó contra el Señor Reveco el pasado día 31 de Mayo en la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

En ellas, se narra los hechos y se saca algunas conclusiones. A mi juicio, lo más grave fue la actitud servil y cobarde del Oficial de Carabineros a cargo del piquete que supuestamente debía velar por la integridad física y por el buen nombre de ciudadanos inocentes. Nada de eso ocurrió. Los policías uniformados, de acuerdo al relato del Señor Munizaga, más parecían guardias privados contratados por los funeros para que los defendieran.

Otro hecho preocupante es la casi nula capacidad de convocatoria que tenemos quienes defendemos la causa de nuestros prisioneros de guerra: ¡Diez gatos!

Esto se debe a la inquietante falta de consecuencia y de compromiso de quienes estamos de “este lado” de la vereda política. El Señor Munizaga bien debe saber que en el MDS se han escrito decenas de páginas, se ha gastado tiempo valiosísimo, debatiendo quién podría ser el mejor representante de “nuestro sector” para postular a las elecciones presidenciales de 2009. Ello no tiene nada de malo en sí, salvo por los candidatos propuestos. ¡Si hasta Sebastián Piñera se baraja como uno de los posibles! Longueira, Van Rysselberghe, Lily Pérez, etc. son otros nombres que han salido al tapete. Es que sencillamente no se puede ni se debe apoyarlos.

Pertenecen a partidos políticos que no han movido ni moverán un dedo por terminar con la vendetta socialista-judicial en contra de nuestros uniformados. Tampoco han hecho ni harán nada por terminar con actitudes y conductas cobardes y apartadas de la ley que han mostrado policías y jueces. No han hecho ni harán nada por terminar con el escandaloso lavado de cerebros que se hace con nuestros jóvenes, tanto en el sistema educativo como por medios publicitarios y de prensa. Y son absolutamente complacientes con la izquierda; están aún frescas en nuestra memoria las negociaciones que ambos partidos –la UDI y RN- sostuvieron con el partido comunista para darles cabida a la fuerza en el Poder Legislativo. Y no van a cambiar su actitud mientras sepan que cuentan con la mayoría de nosotros como votantes cautivos. ¿Para qué, si ya cuentan con los votos?

Se sorprenderá el Señor Munizaga si sabe que entre los valientes diez gatos había quienes pactaron con el enemigo para satisfacer un capricho personal. Sí, tal como lo leen, nada más y nada menos que con el Ministro Ricardo Lagos Weber, y para amedrentar, destruir y asustar como un pollito a uno de los nuestros, cosa que aparentemente lograron. Se sorprenderá el Señor Munizaga si sabe que entre los valientes diez gatos hay quienes conspiran con miembros de la UDI que son abiertamente contrarios a la causa de nuestros militares perseguidos: “no aporta votos”, es una frase que he escuchado más de alguna vez. Y de la misma persona que ha manifestado en alguna oportunidad que “no hablen más de Pinochet, si el viejo ladrón ya está muerto”.


No se sorprenda el Señor Munizaga que las cosas estén como están. Cuando la escasez de neuronas –o su mal funcionamiento- afecta a los más cercanos, no podemos pedir milagros. Y si esa falla neuronal se manifiesta en un apoyo abierto y decidido a quienes de seguro han hecho sociedad con el mismísimo Satanás, no nos sorprendamos entonces que los políticos de “nuestro sector” no muevan un dedo para que se haga justicia con nuestros perseguidos, sencillamente para que se aplique la ley vigente. Como ya cuentan con nuestro apoyo seguro, ciertamente seguirán usando la Hora de Incidentes y la alta tribuna de que disponen para quejarse porque a la Señora Yolita no le repartieron pollos. Total, ni los funados ni los encarcelados son ellos. Vayan a tocarles a Novoa, a Fernández, a Bombal… ahí sí que hacen el escándalo del siglo.

¿Y nosotros? Bien gracias, en la casita, con calefacción, un rico trago, un buen asado. Total, la UDI y RN nos defienden, los militares ya nos devolvieron la tranquilidad y siempre habrá diez gatos para que salgan a la calle a dar la cara. Aunque después lleguen a la casa y se saquen la careta.

 

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lunes, mayo 28, 2007

Suicidas: ¿héroes o cobardes?

Imposible comenzar estas líneas sin manifestar mi pesar a la familia de Juan Marcos Muñoz, quien murió la mañana del 24 de Mayo estando prisionero en dependencias del Batallón de Policía Militar de Santiago.
Agobiado por una persecución vergonzosa, decidió quitarse la vida luego de permanecer encarcelado desde Enero de este año. Estaba siendo procesado por el “secuestro”, en 1976, de la directiva clandestina del Partido Comunista, "delito" que “seguía cometiendo” desde su lugar de reclusión.
Es indudable que el Juez Montiglio –que lleva el caso-, al igual que muchos otros jueces, pasa olímpicamente por sobre las normas legales vigentes y el sentido común. Es indudable que el Magistrado es un instrumento más de la vendetta socialista. Es indudable que don Juan Marcos Muñoz, al igual que muchos otros Oficiales, Suboficiales y Empleados Civiles de nuestras Fuerzas Armadas y de Orden, fue vergonzosamente perseguido y hostigado por haber participado en la exitosa lucha contra el terrorismo, por haber servido lealmente al Gobierno Militar. Es indudable que los procesados no representan ningún peligro para la sociedad, y ni siquiera el derecho a la libertad provisional –que sí se otorga a delincuentes de la peor calaña- les ha sido reconocido.
Tomó una mala decisión, cierto. Quitarse la vida atenta contra la Ley de Dios, y es tan malo como el asesinato o como el aborto. Y él, al igual que los demás que han optado por tal camino tendrán que rendirle cuentas a Aquél, y quienes quedamos acá no somos quiénes para juzgarlos.
Pero de ahí a considerar el suicidio como un “acto heroico”, a mostrar a los suicidas como ejemplos dignos de seguir o de rendirles homenajes públicos –con servicios religiosos y publicidad incluidos- hay mucha diferencia. Y hacerlo cuando se lleva años sosteniendo que Allende o Balmaceda se suicidaron cometiendo un acto de cobardía o que deben endurecerse las penas para asesinos y abortistas es un contrasentido que no habla para nada bien de quienes defienden la causa de nuestros uniformados.
El mal sigue siendo mal, lo malo sigue siendo malo, aunque la mala acción la cometa uno de los nuestros. Y, desde luego, un acto cobarde sigue siendo cobarde si quien lo comete es nuestro amigo, nuestro colega o nuestro camarada de armas. Y reconocerlo es algo que engrandece.

 

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domingo, mayo 27, 2007

La tiranía de lo políticamente correcto

¿Será cierto? Fue lo primero que se me vino a la mente cuando hace unos días atrás abrí el diario y vi una foto del Comandante en Jefe de la Armada, Rodolfo Codina, vestido a lo Lavín adorando a la pachamama. Nada más y nada menos que en pleno Lago Titicaca gobernando una embarcación de totora, presumo que parte de la flota naval boliviana. Increíble. Una cosa es que el gobierno en sus afanes indigenistas y latinoamericanistas obligue a la primera autoridad naval del país a realizar una visita oficial a su par altiplánico. Otra muy diferente, es que el alto Oficial se aparte del protocolo –y por qué no decirlo, de la seriedad que debe mostrar un Almirante- y se disfrace de Evo Morales, dando un puntapié a la tradición de sobriedad que siempre ha mostrado Chile, y comportándose en extremo amistoso con las autoridades de un país con el que no tenemos relaciones diplomáticas, que reclama como suyo parte de nuestro territorio y que en todos los frentes –internos y externos, oficiales y no oficiales- insiste pertinazmente en una actitud hostil hacia nuestra Patria.
Pero claro, es de buen tono estar en buena con los aborígenes y el Almirante no podía hacer la excepción.

¡Y ay del que ose remar contra la corriente! Será catalogado de parias, insensible, retrógrado… será marginado del establishment y quizás hasta pierda el trabajo, como de hecho le ha ocurrido a más de algún profesor universitario por expresar alguna opinión “incorrecta”.
En esta misma línea tenemos el trato privilegiado que se da a las “minorías”. Discriminación positiva es el término que elegantemente se ocupa para referirse en realidad al hostigamiento que sufren quienes, según los parámetros aceptados por siglos y según las simples estadísticas, podrían considerarse personas o grupos normales. Es pecado mortal decirle ciego a un ciego, cojo a un cojo o marica a un marica. Para ser digno de recibir la aprobación social hay que hablar de “discapacitados visuales”, “minusválidos” o “gays”, expresiones que ciertamente tienen una connotación menos dura que aquéllas y le dan a características o conductas que son a todas luces anormales –reprobables o no- el carácter de normal.
Hablando de cojos, la semana pasada se realizó el tradicional desfile con que los alumnos de educación básica y media rinden homenaje a los Héroes de Iquique y a las Glorias Navales. Grande fue mi sorpresa cuando entre los alumnos perfectamente formados apareció desfilando una pequeña niña en ¡silla de ruedas! Loable que quiera manifestar su respeto y admiración a Prat y sus valientes. Pero por definición, quienes desfilan lo hacen de pie (según la RAE, desfilar: marchar en formación ante alguna autoridad; marchar: caminar con cierto orden y compás), no en silla de ruedas ni en camilla. Con dicho criterio bien podrían desfilar los enfermos de la UCI con el tubo de oxígeno y las botellas de suero a la rastra, lo que evidentemente, y al igual que lo hizo la pequeña en silla de ruedas, quitaría bizarría a la ceremonia.
El asunto es que con dichos actos se pretenden varias cosas. En primer lugar, exacerbar la cursilería y los sentimentalismos baratos entre la población –la muchachita fue aplaudida a rabiar por la turbamulta que presenciaba el acto- y, lo más grave, darle un carácter de normalidad a las cosas que no son normales. ¡Si tal como un ciego no puede trabajar de vigía o un sordo no puede ser telefonista, un parapléjico no puede desfilar! Y no se trata de excluirlos de la sociedad, sino simplemente de que tomen conciencia de sus limitaciones y no pretendan que pueden hacer una vida normal sin serlo.
Pasando de lo grave a lo derechamente perverso, dicha equiparación de lo normal con lo anormal en el plano de las limitaciones o defectos físicos creo que no tiene otra finalidad que llevar a las personas a aceptar como deseables situaciones “raras” de índole social o cultural. Es así como hoy en día es común escuchar acerca de los “distintos tipos de familia”, como si fuera equiparable la institución tradicional, padre, madre e hijos, con la relación, por ejemplo, entre un hombre casado y su amante. Tanto es así, que los medios –televisión católica incluida- ya no hablan de “la esposa”, sino lisa y llanamente de “la pareja”, sin importar si ésta es la señora, la novia, la polola, o derechamente la conviviente o “el” conviviente. Se ha planteado derechamente que las prostitutas –perdón, trabajadoras sexuales- tengan derecho a previsión. Se sostiene que los travestidos son mujeres y que la actividad sexual que ejercen es tan digna como cualquier otra. Se afirma que es deseable que las mujeres desciendan a los piques mineros o sean Infantes de Marina. Se acepta de buena gana que cualquier pelafustán puede ser legislador o alcalde. Resulta que ahora Carabineros no hace uso legítimo de la fuerza, sino que “acribilla” a los delincuentes, incluso en defensa propia. Incendiar bosques y maquinaria pesada ya no es terrorismo sino luchar por derechos ancestrales. Y todos aceptamos con una naturalidad preocupante que una gordita simpaticona sea la primera autoridad del país… o que la Cecilia Bolocco es una pobre e inocente víctima.
Y vaya uno a oponerse. La tiranía de lo políticamente correcto terminará aplastándolo.

 

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viernes, marzo 30, 2007

A propósito del día del joven "combatiente”: los tanques a la calle.

A nadie pueden dejar indiferente las imágenes de violencia, insubordinación y vandalismo que todos apreciamos el día 29 de Marzo con ocasión del mal llamado “día del joven combatiente” (en estricto rigor, día del joven terrorista). Miles de jovencitos –casi todos menores de edad y durante horas de clases- y otros no tan jóvenes, descargaron su odio contra cualquier cosa animada o inanimada que se les atravesara por delante. No se salvaron ni Carabineros, ni Magistrados, ni buses, ni locales comerciales, ni supermercados, ni señales de tránsito, ni rejas, ni jardines, ni automóviles ni transeúntes inocentes… ¡Ni siquiera un centro hospitalario, incluida la sala de cuidados intensivos con pacientes graves dentro!
Por muy terrible que pueda ser una situación o problema o por muy inepto que pueda ser un gobierno para solucionarlo, nada justifica que hordas de seres -que de humanos tienen acaso la forma- se comporten de la manera que lo hicieron quienes de seguro están a estas alturas debidamente identificados por cámaras de seguridad, cámaras de la prensa y Carabineros, y que de seguro también, en algunas horas estarán libres de toda culpa. Como siempre, Moya pagará los daños ocasionados a la propiedad pública y los respectivos dueños, los ocasionados a la propiedad privada. Como siempre, quienes pagamos impuestos nos haremos cargo de las subvenciones que los establecimientos educacionales seguirán recibiendo por la “asistencia” de aquellos que estaban no en clases, sino “manifestándose”.
Pero, dichos daños materiales no son lo más grave. Mal que mal, siempre hay alguien que se puede meter la mano al bolsillo y solucionar el problema.
Lo más grave, es que las generaciones más jóvenes de nuestros compatriotas están creciendo convencidos que en una sociedad civilizada no manda nadie. Que nuestros abnegados policías son lo mismo que un guardia de banco o que están de puro adorno. Que los padres son unas especies de máquinas de producir los pesos necesarios para financiar el carrete o el play station de sus respectivos vástagos. Que los profesores son unos viejos decrépitos que están ahí por el puro gusto de molestar. Que el gobierno y las autoridades son sólo un resabio de épocas antiguas en que existían una serie de instituciones arcaicas. Y, por supuesto, que ellos, mocositos imberbes, que dificultosamente saben ir solitos al baño, son los dueños del mundo…
¡Y qué querían! Si nuestros malos, perdón, pésimos gobernantes llevan años enseñando y promoviendo la cultura del desorden, del piedrazo, de la desobediencia, de los derechos… sin deberes… Si nuestros pésimos gobernantes, quienes tienen todos los instrumentos legales para poner fin a esta grave situación no lo hacen… Y si la prensa, especialmente la televisión –incluido Canal 13 y con el silencio cómplice del Arzobispo de Santiago-, lleva una semana haciendo comparsa y mostrando a estos terroristas, los hermanos Vergara, como mártires, siendo que fueron muertos en un enfrentamiento que se produjo siendo sorprendidos a punto de perpetrar un asalto armado.
En primer lugar, Carabineros de Chile es una institución armada. Tiene no sólo el derecho, sino el deber de usar la fuerza –las armas- para controlar el orden público y permitir que los ciudadanos corrientes desarrollen sus actividades en forma normal, en definitiva, hacer cumplir la ley vigente. Y sea cual sea el costo de ello. Si se ven sobrepasados usando métodos de disuasión tradicionales, deben recurrir a las armas de fuego. ¿Por qué no lo hacen? Porque los acontecimientos de los últimos años han sentado un pésimo precedente: Policía que cumple con su deber es removido de su cargo. Frescos están aún en nuestra memoria el bullado caso de Daniel Menco, a fines de los ‘90, y la justa represión aplicada a los manifestantes de la revolución pingüina, el año pasado. Quienes mantuvieron el orden se las tuvieron que ver con las iras de los activistas de derechos humanos, periodistas de izquierda, jueces prevaricadores y un gobierno servil a causas revolucionarias.
El Gobierno tiene la facultad constitucional para declarar estados de excepción: de emergencia o de sitio, si la situación lo amerita. Y lo visto el pasado 29 es bastante más grave que una lengua sacada en Av. Costanera al Comandante en Jefe del Ejército, oportunidad en que el socialista Salvador Allende sí declaró estado de sitio. ¡Pero que horror! ¡Las Fuerzas Armadas a cargo del orden público! ¡Dónde se ha visto! Muy probablemente la casta gobernante no quiere correr el riesgo, ya que quedaría demostrado que los militares gobiernan mejor que los políticos.
Y mediante los estados de excepción, se puede restringir a la prensa, que muchas veces contribuye con su cuota de bencina en el fuego, sobrepublicitando y creando un clima propicio para que se produzcan situaciones como la del día 29. Y desde luego, evitar que se trate como héroes a los hampones que motivan la “celebración” de la mencionada fecha.
El Gobierno tiene la facultad para hacer cumplir la Ley de Seguridad Interior del Estado, la Ley Antiterrorista o cualquier otra normativa legal vigente, instrumentos eficaces a la hora de combatir el terrorismo o las acciones concertadas de vándalos.
El Gobierno tiene la facultad, por medio de la promulgación de un simple Decreto, para suspender todos los beneficios económicos a quienes sean sorprendidos promoviendo o cometiendo actos vandálicos. ¡Adiós crédito fiscal, adiós subvenciones! Y las instituciones de educación –colegios, universidades- bien pueden expulsar a aquellos alumnos-delincuentes.
Los Tribunales tienen la facultad para exigir el pago de los daños –en dinero o en cárcel- a quienes se “entretienen” destruyéndolo todo.
El Gobierno y los legisladores tienen la facultad para normar y hacer responsables a los padres por los daños que provoquen sus hijos menores.
Y por último, los padres tienen la obligación grave de educar correctamente a sus hijos. ¿Y por qué no lo hacen? El circulito vicioso: llevamos casi dos décadas gobernados por quienes están empeñados, por una fijación ideológica, en destruir el principio de autoridad. Empeñados en transmitir absurdas doctrinas que llevan a un nivel casi sobrenatural los famosos derechos humanos, en particular los del niño. Empeñados en hacernos vivir en la mugre y el desorden. Empeñados en hacernos creer que cultura es sinónimo de mal gusto. Y por sobre todo, empeñados en hacernos creer que somos todos iguales: padres e hijos, viejos y jóvenes, gobernantes y gobernados, policías y ladrones, jefes y empleados, hombres y mujeres, superiores e inferiores…
Lamentablemente, y a juzgar por el tenor de las circunstancias, no vemos otra solución que la aplicación de una mano muy dura, con un costo –vidas humanas incluidas- muy alto. De otra forma, el estallido social va a ser tal que llegaremos a un estado de guerra civil o de anarquía generalizada, y las personas se empezarán a tomar la justicia por sus propias manos, al más puro estilo del Brasil y los escuadrones de la muerte. Dios nos pille confesados.

 

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miércoles, febrero 28, 2007

Lealtad, agradecimiento, veracidad y reciprocidad

Creo firmemente que esas cuatro virtudes son las que más se deben valorar en una persona. Dejando de lado la familia biológica, que en la mayoría de las ocasiones las pone en práctica con los parientes cercanos, supongo que son las más difíciles de encontrar, y si se llega a hacerlo, siempre está presente una fragilidad –quizás propia del ser humano- que en virtud de legítimos intereses personales hace que en definitiva no suelan cultivarse.
Quizás, en algún momento de la vida, a lo mejor durante la niñez, todos hemos tenido la convicción de que quienes las desarrollaban lo iban a seguir haciendo para siempre. De ahí el famoso dicho que expresa que “los mejores amigos son los del colegio”. De repente, frente a una “maldad” era común encontrarse con todo un curso o grupo de amigos cuadrado para taparle la falta al infractor. Lástima que dichos buenos sentimientos –aunque su fin fuera encubrir una mala acción- se terminan en forma abrupta junto con el fin de la educación secundaria. Al egresar se cae violenta y sorpresivamente en un mundo en extremo competitivo que hace que cada uno tire para su propio lado, y las palabras bonitas de la niñez se vayan directamente al tacho de la basura. En lo personal, amistades del colegio –y de la universidad- me deben quedar una o dos, nada más, y si es que. A lo mejor lo que queda son algunos sentimientos de aprecio, lo que en ningún caso significa que en el momento de los quiubos dichas personas vayan a entregar algún tipo de ayuda frente a una eventual necesidad, por mucho que en “sentido contrario” se haya entregado una y mil veces.
Y esa es la tónica por el resto de la vida. A medida que pasan los años, cada vez son menos las personas en que se puede confiar, por expresar cierta benevolencia en la "contabilidad". Lo común es que se termine contando solamente con la familia, y tan sólo la familia directa. Las demás relaciones son generalmente de conveniencia, y cuando se deja de ser útil, la relación sencillamente se rompe. Por mucho que se jure y se re-jure lo contrario. Los porfiados hechos así lo demuestran. Afortunadamente, con el paso de los años, el ser humano se va “curtiendo” y las malas experiencias y las decepciones no hacen sino preparar a las personas para aguantar los sinsabores, cada vez con menos sufrimiento. Quizás algo similar a la conformidad que se tiene ante la muerte, sin duda, más fácil de lograr a medida que se envejece.
Estas reflexiones me han hecho entender por qué la política es como es. Sin duda, un reflejo de la naturaleza humana. Creo, que ni siquiera dentro de un mismo partido existen relaciones leales. Para qué hablar de acciones que muestren agradecimiento por “favores concedidos”. La intrigas abundan, y es muy difícil encontrar conductas que muestren reciprocidad. El mundo político está lleno de chuecuras. Y como expresaba anteriormente, eso es tan sólo consecuencia de una conducta propia de todos los hombres. “Mientras me sirvas, yo te sirvo a ti; una vez que no sirvas, si te he visto no me acuerdo, por mucho que me hayas dado lo que me hayas dado”.
Triste, pero es así. Así somos las personas. Y por eso que nuestro país y nuestra sociedad están cómo están. Y al parecer, sin arreglo.

 

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miércoles, febrero 07, 2007

Malas artes

Las relaciones humanas son difíciles, ciertamente. Más difíciles aún, cuando un grupo de personas están empeñadas en algún objetivo común. Y si ese objetivo es disfuncional a lo establecido, la cosa se torna absolutamente cuesta arriba. Hay que pelear con la mal llamada “opinión pública” y contra todos aquellos que están enquistados en posiciones de poder (político), las que naturalmente, no quieren perder. También hay que lidiar con otros, por mucho que sean cuatro gatos con un membrete, a los que la gente percibe como organizaciones poderosas.
Es inherente a la naturaleza humana, no cabe duda. Hasta legítimo; supongo que nadie en su sano juicio quiere perder lo que ha logrado, con o sin esfuerzo.
Lo grave se produce cuando los enquistados, al verse acorralados –cual rata que cae en la trampa-, se coluden en contubernio unos con otros, e inventan todo tipo de artilugios, pasando por sobre la honra, la verdad, la historia, y hasta por sobre las leyes de Dios para lograr sus mugrosos objetivos. No trepidan en introducir todo tipo de cuñas, amenazar, e incluso, enemistar, en fin, valerse de cualquier medio para neutralizar al “enemigo”, por mucho que éste esté con Dios y con la verdad, y desde luego, con el sentido común. Es lógico pues, hay cosas que no resisten ningún análisis, por mucho que falte más de algún dedo de frente. Historias de data reciente hay muchas, las nueve mil toneladas de oro y el gas mostaza, por poner dos ejemplos que son de público conocimiento.
Lo verdaderamente penoso se produce cuando personas con bastantes neuronas se tragan el cuento enterito sin siquiera masticarlo. El resultado es la destrucción de familias, amistades, buenas empresas.
Afortunadamente, la verdad siempre triunfa, aunque no siempre sin dejar muertos y lágrimas por el camino.

 

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miércoles, enero 31, 2007

Los pecados capitales y la “derecha” chilena”: autocrítica

Evidentemente, no soy de los que se traga el cuentito del “pecado social”, acuñado por sectores de la progresía católica. Tengo muy claro que somos los seres humanos –en forma individual- los que pecamos, no las “estructuras” ni los gobiernos; menos aún los partidos políticos o las camarillas de amigos.
Lo anterior no es obstáculo, eso sí, para que una “estructura”, una ideología, un gobierno, un partido o una camarilla sea perversa, o cuando menos, actúe en forma perversa. Y sin ser teólogo, sociólogo, psicólogo o nada terminado en “ólogo”, pero basado solamente en el sentido común, me atrevo a afirmar que una conducta de tal naturaleza se producirá –inevitablemente- en la medida que quienes componen el grupo “pecaminoso” sean los que actúan de mala manera: mal podemos pedirle a un grupo humano que sea virtuoso si quienes lo componen están, a todas luces, inspirados por el maligno; mal podemos pedir a una ideología que contribuya al bien común si quienes la formularon se inspiraron en ideas maléficas.
Es así como podemos apreciar en todos los grupos que tienen algún grado de influencia en los destinos de nuestro país algo de lo anterior.
En el caso de la izquierda (Gobierno, Concertación), la influencia satánica es evidente. Derechamente, se aprecia en su actuar un ensañamiento claro contra todos y cada uno de los mandamientos de la Ley de Dios: se ataca a Dios y a la Iglesia; se destruye la patria potestad; se legisla promoviendo el asesinato; las políticas públicas favorecen la lujuria; se institucionaliza el robo y la envidia; se gobierna y educa en base a mentiras.
En el caso de la “derecha”, la cosa no es tan clara. Por lo menos en el papel, los postulados y los programas de gobierno de los partidos que componen la Alianza, salvo uno que otro detallito en materias opinables, parecieran respetar lo que ordena la moral y la sana doctrina, por no nombrar nuevamente al sentido común. Pero resulta que quienes componen dichos grupos –dirigentes, militantes, simpatizantes- están, por decirlo de alguna manera, ya embobados por dieciséis años de propaganda oficialista, y acostumbrados a los dos pasos adelante y uno atrás con que hábilmente su líder Salvador Allende introdujo cambios nefastos en Chile. Ello, lisa y llanamente, los ha vuelto absolutamente incapaces de reaccionar ante nada. ¡Qué mejor ejemplo que la introducción del aborto químico en Chile! Se armó la batahola por el asunto de los catorce años sin el consentimiento de los padres, siendo que mucho más grave que eso es el asesinato en sí mismo. Hábilmente centraron la discusión en aquello, y hoy todos parecen aceptar como legítima la famosa pastilla, en la medida que ¡los papitos sepan que la niñita se la toma! Todo lo anterior en una cadena de hechos que ya se aprecia como legítima: malas amistades, relaciones sexuales precoces, embarazo juvenil y aborto. Lo malo es –exclusivamente- que el papá y la mamá no lo sepan y den su aprobación.
Lógico pues. ¡Cómo les vamos a pedir que reaccionen a quienes hacen gala de muchos vicios capitales! Son soberbios, quieren el poder, el honor y la gloria a cualquier precio, lo que los hace incapaz de reconocer ningún error, de decir ni media palabra que pueda enemistarlos con nadie… Son avaros, incapaces de ceder un ápice en lo que han logrado hasta el momento: cargos, figuración, posiciones de poder… Se dejan llevar por la ira: ¡ay de quien ose contradecirlos! Llueven las maldiciones, epítetos de todo calibre, amenazas –sí, amenazas, incluso de despidos, como efectivamente ha ocurrido en municipalidades de “derecha” y oficinas parlamentarias-, o derechamente querellas… Son envidiosos, sencillamente no toleran que alguien que no sea de su cerrado círculo pueda aportar con algo bueno: “¡pero cómo… tienes que firmar como UDI…! es algo que en más de una oportunidad me ha tocado escuchar…
En fin, la lista es larga y no es la idea escribir un tratado. El asunto es que la famosa Alianza pareciera tenerle pánico a la Concertación y a su maquinaria, y no creo alcanzar a tener vida suficiente para ver el día en que alguien se ponga los pantalones y les pare el carro como corresponde. Una levantada de dedo, así como hizo el gran estadista alguna vez ante las cámaras de Canal 13. Le fue muy bien, sin estar ni con Dios ni con la verdad.
Pues bien, para ser bien sincero, hace muchos años que no tengo mucha fe –por no decir nada- en lo que haga RN o la UDI. Lo que sí me preocupa y duele es cómo actuamos quienes teóricamente no nos hemos alejado de los principios tradicionales de la derecha. Nuevamente, los vicios capitales hacen de las suyas. Somos perezosos: “Si estoy de vacaciones, cómo me vas a pedir que haga esto”… “No, fíjate que a las ocho dan E.R. por la televisión y bien sabes que no me lo pierdo”… “¿mañana? Imposible… mira que a las siete vamos a ir a jugar bowling”… “¿A la nueve de la mañana dijiste?... ¿Y a qué hora quieres que duerma?”… “¡No, me duele un poco la cabeza, dejémoslo para el mes que viene!”… “Es que hace mucho calor”… “Es que está lloviendo y me puedo resfriar”… Mientras tanto, la Presidente firma decretos para dar rienda suelta al asesinato de niños, nos cuentan que Salvador Allende era un marido y padre ejemplar, una universidad extranjera que jamás ha buscado nada encuentra gas mostaza en el cadáver de Eduardo Frei, nuestro militares siguen encarcelados por algo que nunca han hecho y en la Municipalidad de Viña de siguen robando nuestra plata a manos llenas.
“¡Déjenlos, si a mí no me afecta!” Vamos bien, mañana mejor… Tengo claro que nuestros hijos no van a vivir en un país musulmán, como los hijos de nuestros coetáneos españoles o franceses. Pero, ciertamente van a vivir en algo así como México en los mejores años del PRI, en una especie de 1984 de Orwell y, desde luego, en un lugar bastante peor que Sodoma y Gomorra. Y si nosotros no hacemos lo que estamos en condiciones de hacer, vamos a vivir, en la otra vida, esa que es para siempre, en un sitio “algo” más caluroso que nuestra ciudad en este inicio de 2007.
Nosotros nos conformamos con un asadito los 11 de Septiembre y con una que otra arenga en reuniones sociales: “¡Tenemos que hacer esto!”… Por supuesto, no hacemos nada.
¡Hay que ver que tenemos mucho que aprender de los rojos! Y desde luego, de San Francisco, quien agónico, nunca dejó de dormir encima de las piedras.

 

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Tolerancia y diversidad: estalinismo encubierto

Leía por la prensa que el Gobierno, a través del Ministerio de Bienes Nacionales, entregó en comodato, y por cinco años, una casa en Santiago a una organización de degenerados, aduciendo que aquél estaba empeñado en "fomentar la democracia, pero no una democracia cualquiera sino una más inclusiva donde quepan todas las opciones" [1]. Manifestó que el espacio sería de gran apoyo para todos los grupos minoritarios y discriminados del país.
¡Qué nobles! Ahora es deber del gobierno dar prebendas de todo tipo, como propiedades y ayuda financiera, a cualquiera que se auto-designe como grupo postergado o minoritario. Me imagino a los carteristas o a los violadores –a todas luces minoritarios, y evidentemente postergados, ya que son víctimas del sistema - pidiendo plata y casas… y al paso que vamos, el Gobierno se las dará…
Sí, el mismo Gobierno que “no impone a nadie una mirada o una visión, sino que da alternativas a todos…” [2], por mucho que dichas alternativas pasen a llevar normas de ética elementales. Porque el defender y apoyar económicamente a desviados sexuales bien parece un juego de niños si lo comparamos con el empecinamiento en la promoción del aborto químico. En una actitud que difiere bien poco de los tristemente recordados decretos de insistencia dictados durante el Gobierno de la Unidad Popular, la Presidente pretende imponer –aunque diga lo contrario- la repartija de un “medicamento” que potencialmente puede interrumpir el embarazo, haciendo tabla rasa de disposiciones emanadas del Tribunal Constitucional. La medida, si bien legal, es evidentemente ilegítima, pues pasa por alto el espíritu de la resolución, que dicho sea de paso, ha sido dictada por un organismo de composición democrática. Tan simple como recordar las palabras del estadista al firmar las reformas constitucionales en 2005: “(esta) nueva Constitución democrática que ya no nos divide”: ¨…El Tribunal Constitucional, finalmente, se origina en las instituciones que descansan en la soberanía popular… Chilenas y chilenos: Este es un día muy grande para Chile. Tenemos razones para celebrar. Tenemos hoy por fin una Constitución democrática, acorde con el espíritu de Chile, del alma permanente de Chile. Es nuestro mejor homenaje a la independencia, a las glorias patrias, a la gloria y a la fuerza de nuestro entendimiento nacional… Chilenos y chilenas: Hoy despunta la primavera” [3]. A la primera de cambio borran con el codo lo que escribieron con la mano. ¡Lindos demócratas cuando se trata de imponer sus concepciones estalinistas!
Tal como la casta gobernante pretende que matar guaguas sea una opción más, y como tal deba respetarse, nosotros perfectamente bien podríamos pretender que matar socialistas también fuere una opción. Me imagino la batahola y la lluvia de querellas que nos llegaría tan sólo con plantearlo. La pequeña diferencia es que los nonatos son indefensos e inocentes, no así los socialistas, quienes, aparte de poder defenderse y de contar con toda la maquinaria económica y publicitaria a su favor, bien pueden ser considerados culpables. De asesinato masivo. Bien lo demuestran las políticas públicas abortivas que nos han impuesto, y no contentos con eso, han promovido como deseables.
Hablando de las políticas de destrucción de la familia, son dignas de mencionar las –tibias, a mi juicio- reacciones de la jerarquía de la Iglesia Católica y de la Democracia Cristiana. Si bien Su Excelencia, Monseñor Goic, en representación de los Obispos de Chile, fustigó que el Estado reparta el fármaco abortivo, lo hizo de tal forma que dejó de manifiesto entre líneas su apoyo global a las políticas de gobierno, “cuestionando el sentido verdaderamente social del sector "progresista" de la Concertación, que defiende la "píldora del día después" y no la equidad en sí”. Dijo además que “en este tema, como en otros temas, lo que nosotros quisiéramos es que hubiera diálogo” [4]. ¿Acaso es correcto apoyar, sin contradecir la fe que se dice profesar, al sector progresista de la Concertación de no mediar la entrega de la píldora del día después? ¿Acaso debe dialogarse con el mal? Por su parte, la Democracia Cristiana, a través del Diputado Sabag, también emitió duras críticas a la Mandataria. ¿No sería más honesto, frente a desencuentros de tipo moral, retirarse de la coalición? Yo creo que sí. Pero al parecer, el poder y el botín asociado a él pueden más que la conciencia y los valores.
Prueba de ello es la actitud contemplativa de la DC frente a la declaración de admisibilidad por parte de la Cámara de Diputados del Proyecto de ley que despenaliza el aborto terapéutico, presentado por diputados socialistas, pepedés y radicales. Como para recordarles la pena de excomunión latae sententiae vigente [5].
Nótese que de no mediar el apoyo político de la Democracia Cristiana y de gran parte de la Jerarquía Eclesiástica, no estaríamos hoy gobernados por el socialismo asesino. Vaya uno a saber quiénes están realmente excomulgados, pero con más de una sorpresa nos encontraremos al final de los tiempos.
[1] El Mercurio, 17 de Enero de 2007
[2] El Mercurio, 18 de Enero de 2007
[3] Sitio web de la Presidencia de la República
[4] El Mercurio, 18 de Enero de 2007
[5] Canon 1398 del Código de Derecho Canónico de 1983: En su tenor literal expresa: “Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae”.
Nota: La Carta Encíclica Evangelium Vitae (Juan Pablo II), en su N° 62, señala: "La excomunión afecta a todos los que cometen este delito (el aborto) conociendo la pena, incluidos también aquellos cómplices sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido”. Obviamente se incluyen los parlamentarios y las autoridades de gobierno, sin cuyo concurso o apoyo directo e indirecto, no existiría aborto legal en Chile, ya sea mediante fármacos o mediante procedimientos quirúrgicos.

 

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miércoles, julio 26, 2006

El malo de la película...

En columna editorial del día 22 de julio de "El Mercurio" de Valparaíso, nuevamente el Señor Claudio Oliva nos “deleita” con su discurso en apariencia libertario, pero en el fondo totalitario.

De hecho, parte planteando como dogma de fe que un Estado, para ser moderno, y por lo tanto, digno de considerarse civilizado, debe organizarse políticamente en forma democrática. Continúa afirmando que el Estado de Israel respeta cotidianamente los derechos humanos y hace juicios antojadizos sobre convicciones religiosas y culturales. Termina lamentándose de la muerte de 300 norteamericanos y franceses en un atentado de Hezbolá y de 85 civiles en Buenos Aires, en un ataque a la AMIA. Pontifica además sobre la resolución 1559 de la ONU que el gobierno libanés no estaría cumpliendo y justifica que Israel no debe esperar resoluciones de dicho organismo, sino usar la fuerza en legítima defensa.

Veamos. Primero, la democracia israelí, como todas las democracias occidentales, carece de valores y principios, dejando al libre arbitrio de mayorías circunstanciales definiciones sobre asuntos tan delicados como el bien y el mal.

En segundo lugar, no es efectivo que Israel respete cotidianamente los derechos humanos, salvo que no considere humanos a quienes no son judíos de religión o de raza. En efecto, tratar de imponer su particular concepto de vida a pueblos que culturalmente no tienen por qué adoptarlo es una flagrante violación de aquéllos. También lo es no haber cumplido jamás, desde el año 1948, con ninguna resolución de las Naciones Unidas, como por ejemplo, las N° 181, 212, 194, 303, 33/71, 2443, 3379 y ES 7/9 de la Asamblea General y las N° 242, 446, 471, 508, 509, 513, 520, 521, 607, 636, 641, 694, 726, 799 y 908 de Consejo de Seguridad, cuyos contenidos justamente obligan al ente sionista a respetar los derechos humanos.

En tercer lugar, Hezbolá es un partido político –que pese a quien le pese- tiene alrededor de un 30% a un 35% del apoyo popular, y que fue fundado para luchar contra la ocupación judía. Cierto, tiene una facción amada, pero considerarlo sin más un “grupo terrorista” equivale a considerar terroristas a los judíos del Getto de Varsovia, a los franceses de la resistencia o a los ingleses partidarios de Churchil, durante la II Guerra Mundial, personas todas que se defendían con armas de la agresión alemana. Más encima, el atentado de la AMIA es de los casos judiciales que en Argentina no se ha resuelto, y el grupo libanés nunca se ha adjudicado su autoría. Y desde luego a los partidos comunista y socialista chilenos, a quien el señor columnista siempre ha otorgado legitimidad.

¿Cree el señor Oliva que la vida de los más de 300 palestinos y libaneses –civiles, entre ellos 100 niños- que han muerto sólo en estos últimos 15 días no vale nada? Cree que los miles que han muerto en operaciones de limpieza étnica, como las de Gaza, Cisjordania o Hebrón son ciudadanos de segunda clase? Seamos serios. El conflicto no es, como dice el columnista entre un estado civilizado y un grupo terrorista. Es entre un estado terrorista y un pueblo oprimido por décadas, lo que lamentablemente ha contado con el beneplácito de las “democracias” occidentales que el señor Oliva tanto admira.

 

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sábado, julio 08, 2006

Universidad para todos

Con una frecuencia en alarmante aumento, la publicidad, en particular la televisiva, hace gala del mal gusto. Es así, como se usa y abusa de las faltas de ortografía, del lenguaje procaz y de ordinarieces de todo tipo, con el supuesto fin de atraer a consumidores, presumo, jóvenes.

Pero el asunto ha llegado ya a límites intolerables. En efecto, el grupo empresarial Coca Cola de Chile S.A., para su producto Sprite, lanzó hace un tiempo una campaña publicitaria en los medios televisivos en que uno de los actores expele, con ruido por la boca, sus gases estomacales, lo que evidentemente es del peor de los gustos. Por estos días, hemos visto en TV la versión 2.0 del citado comercial, en que lisa y llanamente se hace una apología del flato, mostrándolo como algo deseable socialmente.

Esto es una consecuencia práctica del tristemente célebre eslogan “Universidad para todos”. Creo que quienes tienen el privilegio de dirigir las grandes empresas deben a lo menos tener un mínimo de cultura y educación y no invadir nuestros hogares con actitudes que de seguro no les gustaría presenciar en el comedor de sus casas.

 

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jueves, junio 15, 2006

En Chile, ¡Las instituciones funcionan!

El artículo 373 de nuestro Código Penal señala:

“Los que de cualquier modo ofendieren el pudor o las buenas costumbres con hechos de grave escándalo o trascendencia, no comprendidos expresamente en otros artículos de este Código, sufrirán la pena de reclusión menor en sus grados mínimo a medio.”.

Y el artículo 374:

“El que vendiere, distribuyere o exhibiere canciones, folletos u otros escritos, impresos o no, figuras o estampas contrarios a las buenas costumbres, será condenado a las penas de reclusión menor en su grado mínimo o multa de once a veinte unidades tributarias mensuales.
“En las mismas penas incurrirá el autor del manuscrito, de la figura o de la estampa o el que los hubiere reproducido por un procedimiento cualquiera que no sea la imprenta.
“La sentencia condenatoria por este delito ordenará la destrucción total o parcial, según proceda, de los impresos o de las grabaciones sonoras o audiovisuales de cualquier tipo que sean objeto de comiso.” .


Ambos artículos están vigentes a la fecha (Norma COD 18742, Ministerio de Justicia, última modificación, Ley N° 20.090 del 11 de enero de 2006. Fuente: Biblioteca del Congreso Nacional).

Pues bien, todos hemos sido testigos de que un grupo de estudiantes desadaptados no han encontrado mejor forma de protestar contra la Ley Orgánica Constitucional de Educación que pasearse desnudos, frente al Monumento a los Héroes de Iquique y delante de mujeres y menores de edad.

También fuimos testigos que la prensa escrita, sin excepción, publicó las denigrantes imágenes en portadas.

¿La policía? Nada. “Tienen autorización de la Gobernación Provincial”, me manifestó el Comandante Merino, de la Prefectura de Valparaíso, quien argumentó además, supongo que para sacarse los pillos, que las disposiciones arriba citadas estaban derogadas, cosa que es falsa.

Consultado el Asesor Jurídico de la Gobernación, éste me manifestó que ninguna autoridad en su sano juicio autorizaría una “performance” (sic) de semejante naturaleza, y que los estudiantes estaban autorizados para efectuar un evento “cultural” y que se habrían aprovechado de eso para mostrarse a la ciudadanía toda tal como Dios los trajo al mundo. Por supuesto que el Gobernador no hizo nada por revocar la autorización cuando aún era tiempo.

Ahora bien, la Constitución Política del Estado, y el nuevo Código Procesal Penal, no solamente dan atribuciones, sino que OBLIGAN a Carabineros de Chile a detener a quienes cometen delito flagrante, cosa que la propia Institución Policial reconoce al publicarlo en la Edición N° 605 de 2005 de la Revista de Carabineros.

¿Por qué la policía no detuvo a los manifestantes? Simplemente porque tienen miedo, saben que ante cualquier acto que vaya en contra del decálogo socialista y amoral de la concertación, una actuación apegada a la ley burguesa, retrógrada, integrista y opresora, aunque vigente, significará inexorablemente que rodará alguna cabeza, en este caso, la del Comandante Merino, a cargo de la seguridad de la “performance”.

A este miedo, natural por cierto entre quienes tienen familia que mantener e hijos que educar, se suma la irresponsabilidad histórica de la “oposición” al haber permitido con sus votos el fin de la inmovilidad de los Comandantes en Jefe y del Director General de la Policía Uniformada. Ello fue el tiro de gracia que nuestra patriota clase política dio a las instituciones policiales, las que ya nunca más se atreverán a mantener el orden como corresponde, como los ciudadanos honestos esperamos y como las leyes vigentes lo obligan, ya que la permanencia de su cabeza en el cargo depende del estado de ánimo de la autoridad política, para más remate ahora, una mujer ciertamente menopáusica. “Si cumples con la ley, entonces te vas para tu casa” manifiestan las señales dadas desde palacio. Ya lo vimos con la opereta estudiantil de hace unas semanas, y lamentablemente, lo seguiremos viendo, nos guste o no.

¿Qué nos queda esperar? No sé y Dios nos libre. ¿Que los asaltantes no se puedan detener ni enjuiciar –menos encarcelar- porque son “víctimas del sistema”? De a poco lo estamos viendo. ¿Que los pederastas hagan de las suyas y nadie les diga nada porque “tomaron su opción”? De a poco lo estamos viendo. ¿Que Pedro, Juan o Diego salgan a la calle, agarren a fierrazos, escopetazos o piedrazos a cualquiera que se les cruce por delante y rompan todo lo que pillen a su paso, y nadie haga nada ni diga nada? Basta con encender el televisor a la hora de las noticias y apreciar que eso es justamente lo que ocurre en nuestra Patria.

¡Me imagino cómo estaría nuestro querido Chile si las instituciones no funcionaran!

 

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jueves, junio 08, 2006

Mocosos de mierda II

De pésimo gusto, por decirlo suavemente, considero endiosar a los estudiantes actuales al extremo de lo que hemos escuchado por estos días. Vemos a dirigentes de toda la fauna chilena poniéndolos como “ejemplo de lucha”, “dignos de imitar”, “modelo de organización” y un larguísimo etcétera. Se ha llegado al absurdo extremo de igualarlos con los Héroes de Iquique y los demás bravos de la Guerra del Pacífico, e incluso ponerlos como estereotipo de los valores que narra “La Araucana”, de Alonso de Ercilla, asunto que leí en un foro de discusión de alto nivel.

Huelga decir que los imberbes de ahora, amén de luchar por una causa de dudosa legitimidad, han hecho uso de medios absolutamente ilegales y éticamente condenables para expresar sus demandas. Veamos:

1- Faltar a clases, despilfarrando con ello recursos que los chilenos productivos entregamos al fisco;

2- Ocupar por la fuerza la propiedad privada, los Establecimientos Educacionales "tomados" no les pertenecen, y la conducta está sancionada por la Constitución, la Ley y el Código Penal en particular;

3- Ocupar la vía pública para un fin distinto al tránsito de los habitantes de un punto a otro. Bloquear el libre tránsito de personas y vehículos también está condenado por nuestro ordenamiento jurídico vigente;

4- Atacar y maltratar de obra a la Policía Uniformada, con resultado de lesiones en muchos casos. Demás está decir que ello es delito, lo que en buenas épocas, era visto por la Justicia Militar;

5- Desafiar a la autoridad legítimamente constituida, por mala que nos parezca. La conducta estudiantil da pie para que cualquiera que crea tener un "derecho" haga lo que quiera, sin importar las reglas de una convivencia civilizada, para lograr el objetivo.

Me parece que la -legítima- animosidad que cualquiera de nosotros pueda tenerle al Gobierno de la Presidente Bachelet no es razón para aplaudir algo que atenta contra valores o principios permanentes de nuestra Civilización Cristiana Occidental, nuestra Patria en particular, cuales son la autoridad, la disciplina, la jerarquía y el orden. Los gobiernos pasan, los valores quedan.

Es además, de una miopía preocupante, no darse cuenta que el movimiento estudiantil está hábilmente manejado por la izquierda (cosa de observar la militancia de los máximos dirigentes de los colegios); los estudiantes fueron engatusados y la "derecha" mordió el anzuelo, dando legitimidad a una revisión del ordenamiento jurídico vigente, el primer paso para la reinstauración de una especie de ENU, al estilo de la actual ley española de enseñanza.

Realmente triste resulta apreciar en foros de televisión, cartas al diario y otros medios de expresión, a muchachos que no saben aproximar un decimal al entero y, que en promedio, al salir de Cuarto Medio, dominan no más de ochenta palabras de la Lengua de Cervantes, explayarse latamente con ideas que creíamos enterradas con la muerte del Che Guevara, la caída del Muro de Berlín, el fin de la Unión Soviética o el descalabro castrista. Y doblemente triste y desesperanzador para el futuro de nuestro Chile, apreciar las respuestas o apoyos dados por parlamentarios y políticos que pertenecen a supuestos partidos de “orden” y que creía inteligentes y por sobretodo, patriotas.

Desesperanzador, además, que la máxima autoridad de la Nación, con el egoísta fin de encubrir sus propios errores y los de sus asesores directos, haya justificado su incapacidad crónica para mantener la ley y el orden público denostando al Cuerpo de Carabineros por haber actuado de acuerdo a lo que simplemente era su deber ético y constitucional: mantener el orden.

Indignante además, apreciar que nuestra “justicia”, frente a la comisión de delitos flagrantes no haga absolutamente nada de nada. Bueno, entendible. Los jueces quieren integrar las Cortes de Apelaciones y éstos quieren ser supremos… Tendrán que estar en la buena con el poder político que los nombra, digo yo...

¡Vamos bien, mañana mejor…!

 

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martes, mayo 30, 2006

Mocosos de mierda

Sacador de quicio resulta ver por TV y medios escritos las imágenes de muchachitos que dificutlosamente pueden ir al baño solos (y que por lo demás no tienen ni derecho mi interés por votar) semiparalizar un país, destruir mobiliario urbano, saquear propiedad privada y "tomarse" establecimientos que NO LES PERTENECEN.

Más indigna aún, que su conducta sea aplaudida desde el PC hasta la UDI, y que ninguna autoridad, ni de gobierno, ni judicial, ni policial, haga nada por deponer su actitud usando la fuerza que resulte necesaria.

Es verdaderamente irritante que muchachitos que mensualmente gastan más de lo que les cuesta su movilización o la famosa inscripción para la PSU (que por lo demás es pagada por sus padres) en "carrete", léase drogas, cigarrillos, alcohol, preservativos, etc., estén ocasionando al país pérdidas que son financiadas por quienes trabajamos y pagamos impuestos.

Es lamentable, que ya no contentos con no respetar a sus padres, profesores o autoridades (por malas que sean), estos mocosos ahora no respeten ni el orden ni la ley ni a la policía ni a nada.

En Chile, el principio de autoridad ya se destruyó. Con la complicidad de quienes están arriba de la pirámide de mando. Quiéranlo o no, esto es el fin de la Nación civilizada.

Hoy se toman un colegio, una calle. Nada impide que en un par de años más se tomen mi casa, me roben el auto o quizás qué cosa con la excusa barata de luchar por algún supuesto derecho.

Si estuviera en mí hacerlo, tengan por seguro que les pasaría los tanques del Ejército por encima y los pondría a trabajar de inmediato.

 

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viernes, abril 14, 2006

Respuesta de Su Excelencia, el Presidente de la Conferencia Episcopal

Después de más de un mes de enviada la carta anterior a Su Excelencia el Nuncio Apostólico y a todos los Obispos de Chile, se dignó contestar, a mi juicio, en forma muy poco cristiana, Su Excelencia Monseñor Alejandro Goic, Presidente de la Conferencia Episcopal y Obispo de Rancagua.

Este es el escueto texto de su respuesta:


Rancagua, 3 de abril de 2006

Señor
Hernán Vásquez Villanueva
Viña del Mar

Estimado Sr. Vásquez:

En relación a su carta acerca de lo que habría dicho el Sr. Cardenal, lo lógico es que le escriba a él y le pregunte directamente. Él mejor que nadie, le podrá dar razón de sus dichos.

No puedo compartir varios de los juicios que emite la carta y sus autores.

El diálogo entre creyentes en Jesucristo y en su Santa Iglesia tiene otro tono y otro estilo y no la descalificación de las personas. Ruego por ustedes. Rueguen por mí.

Fraternalmente en el Señor.

+Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua


Obviamente, la respuesta no nos dejó conformes y respondimos con la siguiente nota:


Señor:
Alejandro Goic Karmelic
Obispo de Rancagua
Presidente de la Conferencia Episcopal

Excelencia Reverendísima:

En relación con su respuesta fechada el día 3 de abril, exponemos lo siguiente:

Recurrimos a Su Excelencia, como Presidente de la Conferencia Episcopal en virtud de haberlo hecho anteriormente a Su Eminencia el Señor Cardenal Arzobispo de Santiago y no haber obtenido respuesta alguna. Además, nuestra aclaración fue solicitada a todos los Obispos del país, en particular a Ud., que los representa como Presidente.

Evidentemente, Ud. No comparte nuestros juicios ni nosotros los suyos, como una gran cantidad de fieles en nuestra Patria no se ven representados en sus Pastores. Frente al desamparo pastoral de la grey, siempre se esperan con gran gozo los oportunos consejos de Su Eminencia el Cardenal Jorge Medina y las claras orientaciones de Su Santidad Benedicto XVI.

Quisiéramos saber cuál es el tono que espera de nosotros; creemos que frente al error debe actuarse con firmeza y claridad. Así por lo menos lo entendemos al ver los ejemplos de tantos Santos y Pontífices. Baste recordar la “Santa Intransigencia” se Su Santidad el Beato Pío IX, quien nunca vaciló en la defensa de los derechos de Nuestro Señor Jesucristo y de su Santa Iglesia frente a liberales laicistas, quienes con sonrisas y caretas quisieron tender su ponzoñosa mano al Vicario de Cristo, quien en vez de aceptarla les combatió y denunció tenazmente.

Nos duele su dureza; somos creyentes. Dureza que contrasta con lo bondadosos que ustedes, los señores obispos, han sido con los enemigos de la moral de Cristo, en particular, nuestros actuales gobernantes y grupos que los sustentan.

En Jesús y María

Atentamente, y rogando por enseñanzas esclarecedoras, nos despedimos,

Alejandro Tapia Laforet
Hernán Vásquez Villanueva
(en representación de los firmantes)

Viña del Mar, 5 de abril de 2006, San Vicente Ferrer

 

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miércoles, marzo 01, 2006

Carta al Nuncio Apostólico

Excelencia:

Con pesadumbre hemos leído que su Eminencia Reverendísima, el Cardenal Arzobispo de Santiago ha manifestado a Su Santidad Benedicto XVI que “la señora Bachelet es contraria no solamente al aborto, sino también al aborto terapéutico…” y “…a propósito del matrimonio, la Presidente sostenía la idea de que se trata de una unión entre un hombre y una mujer”.

Dichas afirmaciones representan en primer lugar un engaño escandaloso al Vicario de Cristo, y en segundo lugar, confunden gravemente a los fieles.

Recordemos que la Presidente Electa manifestó en el último debate presidencial ser partidaria del “PACS” (Pacto de Solidaridad, al estilo francés), asunto que el Santo Padre ha rechazado al señalar que “es un grave error obscurecer el valor y las funciones de la familia legítima, fundada sobre el matrimonio, atribuyendo a otras formas de unión reconocimientos jurídicos impropios, de los que no existe, en realidad, ninguna exigencia social efectiva”. Recordemos además, que la designada Ministro de Salud se ha manifestado partidaria del aborto “terapéutico”, junto con un gran número de parlamentarios de gobierno y otras autoridades designadas para el nuevo mandato.

Lamentablemente, dichas declaraciones de Monseñor Errázuriz no vienen sino a confirmar la línea política que ha seguido gran parte de la Jerarquía Eclesiástica durante los últimos años, y muy especialmente estos últimos meses. Baste recordar la ambigüedad con que la Conferencia Episcopal (des)orientó a los fieles a propósito de la última contienda Presidencial y Parlamentaria, negándose en forma reiterada a adoptar una postura católica.

Resulta sorprendente que, pese a que los sucesivos gobiernos de la concertación llevan ya largos años destruyendo la moral cristiana en nuestra Patria, cuando no derechamente atacando a la Iglesia Católica, el Episcopado insista en legitimar el actuar de dichas autoridades; más sorprende aún la falta de gratitud de quienes fueron –a nuestro pesar- los protegidos de Obispos agitadores y autodemoledores de la Santa Iglesia.

Por último, quisiéremos manifestar, sin entrar a juzgar su modo de vida, que la Presidente Electa no representa precisamente un ejemplo de familia cristiana, por lo que mal puede ser mostrada como ejemplo por los Señores Obispos.

Los abajo firmantes, como católicos, apostólicos y Unidos a la sede de Roma, pedimos humildemente esclarecimiento público sobre estas desafortunadas y sorprendentes palabras, ya sea por autoridades eclesiásticas chilenas o vaticanas,

Jorge Gastò Bakx
Damián Gastò Loyola
Bernardita Huerta D. Vda. de Skinner
Raúl Márquez L´Hussier
Jorge Mena Pérez
Juan Ignacio Pradenas Muñoz
Alejandro Tapia Laforet
Hernán Vásquez Villanueva

Viña del Mar, 24 de febrero de 2006, San Modesto y San Etelberto de Kent

 

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martes, diciembre 27, 2005

Segunda vuelta

No podría dejar de reconocer que un futuro gobierno de Sebastián Piñera me produciría infinitamente menos antipatía que uno de la gordi.

Mál que mal, don Sebastián es hombre (de los con corbata), cree en Dios, tiene una familia bien constituida, su discurso no fomenta el resentimiento social y su trayectoria nos muestra que tiene dedos para el piano. Su frase "si quiere que sepa las preguntas de antemano" bien lo grafica.

Tampoco podría dejar de reconocer que en el corto plazo, a Chile le haría muy bien un respiro, que la manga de mafiosos concertados dejen de aprovecharse del aparato estatal aunque sea por cuatro años... Que le demuestren a 'la gente' que son capaces de crear algo por sus propios medios y no usufructuando de nuestros impuestos. Harto fácil resulta hacer caridad con la plata ajena...

Pero no estoy seguro que en el largo plazo fuere beneficioso para Chile arrebatarle ahora el poder a la izquierda y sus boys. La "opocisión" actualmente actúa por simple inercia.

Desde el 11 de diciembre no he visto ni escuchado ni leído, por la TV ni la radio ni los diarios NINGUNA propuesta concreta del candidato Piñera proponiendo nada que conduzca a solucionar ninguno de los graves problemas que tienen nuestra Patria y su gente. Ninguna.

Puros ataques a la gordi. Que no manda, que no quiere debatir, que no ha hecho nada y un largo etcétera. No quiero decir con esto que no considere que lo que se dice de ella sea mentira, pero creo que la campaña se parece peligrosamente a la claudicación de la derecha el año 1964.

La 'derecha' está votando para "evitar" algo, no para imponer sus principios.

Me tienen chato las cadenas de e-mail que dan cuenta del pasado frentista de la gordi. Está bien, creo que ella es frentista. He tenido acceso a más de alguna documentación que lo prueba. Pero, ¿sacamos algo con denunciarlo privadamente, si el candidato que estamos supuestamente apoyando hace vista gorda, y en virtud de una mal entendida caballerosidad lo omite?

Seamos serios. o la guerra es en serio o es en broma. Pero no a medias tintas.

 

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lunes, noviembre 21, 2005

La UDI... araquiri

La UDI siempre fue un partido que privilegiaba los principios por sobre cualquier conveniencia electoral. Lo demostró una y mil veces. Las sucesivas reformas tributarias confiscatorias, los cambios de las leyes laborales, las reformas al Poder Judicial, las leyes de indultos, las reformas constitucionales, la defensa del Gobierno Militar y un largo etcétera. Salvo escasas excepciones, como el apoyo dado por un par de senadores a la derogación de la pena de muerte, el partido siempre se mantuvo muy firme en la defensa de aquellas cosas en las que siempre creyó y que le significaron a la larga el espectacular y sostenido aumento de las preferencias electorales. Como expresé en el comentario anterior, la UDI siempre pareció entender que su sustento electoral lo obtenía GRACIAS a su apoyo al Gobierno Militar, su legado y sus principios y no A PESAR de ellos.

Hasta que vino el absurdo perdonazo de Longueira a propósito de los sucesivos desfalcos del gobierno: MOP, sobresueldos, financiamientos oscuros de campañas electorales, coimas, CORFO, jarrones y una gigantesca lista de otros casos. Por una inexplicable soberbia que los hizo verse instalados en La Moneda y un equivocado concepto de presidencialismo que los llevó a “salvar” al Presidente de la República, dejaron pasar LA oportunidad que tenían para terminar de hundir a Lagos y a todo el contubernio democristiano-lumpen-marxista. No entendieron que el mal se combate en TODOS los frentes y con TODOS los medios disponibles. No se le puede dar tregua.

Pues bien, como cualquier persona con un CI medio hubiese podido suponer, la izquierda en vez de agradecer el gesto, contestó con un puñal por la espalda: involucrando a políticos de alto nivel en el caso Spiniak. Y eso marcó el principio del suicidio político de la derecha (por lo menos lo que yo entiendo por derecha) en Chile.

Se empezó a cometer errores tras errores. Se apoyó el desmantelamiento constitucional, se ayudó a ‘blanquear’ los manejos delictuales en la administración pública consensuando la famosa agenda de probidad administrativa, se dio crédito al Informe de prisión Política y Tortura y al montaje de las cuentas de Augusto Pinochet, se hizo vista gorda frente a políticas de gobierno abiertamente inmorales y, finalmente, se terminó derechamente renegando de la magnánima obra del Gobierno de las Fuerzas Armadas, todo esto con un candidato a la presidencia marcando más bajo que nunca en las encuestas de opinión.

Y vino el golpe final, esta vez, de manos de los propios ‘aliados’ políticos: la candidatura presidencial de Sebastián Piñera.

Lamentablemente, el actuar timorato del partido lo hizo perder su mayor capital: la mística de sus militantes y adherentes. ¿Quién les va a creer ahora si deciden dar paso atrás en cada una de las reiteradas y sucesivas traiciones a su propia Declaración de Principios?

Lamentablemente, jugaron las cartas equivocadas. Apostaron a parecerse a Renovación Nacional, pero Renovación Nacional ya existía, y esta vez con candidato. Apostaron a parecerse a la concertación, pero la concertación ya existía, y, queramos o no, con la primera opción de seguir gobernando a perpetuidad.

Lamentablemente, y mirando la cosa en forma oportunista, siguiendo el mismo criterio que adoptó últimamente el partido, no supieron aprovechar el momento en que la población tenía los bolsillos vacíos. Ahora Chile crece nuevamente al 7%, el desempleo está bajando y la población ya se acostumbró a vivir entre la mugre, la delincuencia, el mal gusto, las coimas y la inmoralidad generalizada.

Nos guste o no, tendremos que acostumbrarnos a vivir con más de lo mismo. Sinceramente, no veo gran diferencia entre un gobierno de la gordi, de Piñera o (lamentablemente) de Lavín. Tan simple como mirar a España y darse cuenta que nuestro Chile va por exactamente el mismo camino: El gran Francisco Franco olvidado, la derecha destruida, y dos coaliciones de signo liberal-progresista que se turnan para 'gobernar', el PSOE y el PP. Dios nos pille confesados.

 

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sábado, noviembre 12, 2005

Y partió la franja...

Y partió la franja política.

Los partidos mostraron lo "mejor" que sus respectivos equipos publicitarios pudieron crear; el resultado está a la vista y cada uno de nosotros puede juzgar.

Por mi parte, nada nuevo bajo el sol... Entre la franja de la DC, que alcanzó ribetes blasfemos, las de RN y el Podemos, comparables a una alta dosis de Valium, y lo predecible de lo mostrado por el PS, el PPD y la UDI, no tenemos absolutamente nada que se acerque a lo que debería ser la verdadera propaganda política: algo que permita a quienes no entienden ni les interesa el tema poder tomar una decisión (valga el cliché) informada. Da la impresión que todos, sin excepción quisieron esconder sus ideas y reales intenciones.

¿Qué importancia tiene para el futuro del país que Pizarro juegue o haya jugado rugby? Qué información acerca del ideario y de las bases programáticas de Renovación Nacional muestran un par de minutos de algo que se acerca más a un comercial de Sernatur que a un espacio político? Qué importancia para nuestros hijos y nietos tiene que los radicales sean "entretenidos"?

Tenemos además algo más grave que la omisión de las ideas y de las intenciones: la mentira y el aprovechamiento del buen éxito de otros, así, con todas sus letras. Indignación me produjo el ver a Pablo Longueira atribuyéndose para sí y para su partido, la UDI, la erradicación del Campamento Silva Henríquez, siendo que la solución para dichos pobladores la dió el Presidente Pinochet durante su mandato. Cierto, la UDI colaboró con el Gobierno Militar y hubiese sido lícito "colgarse" de sus logros de haberse mantenido leales. Pero resulta que la UDI ha escondido a dicho gobierno y a su valeroso conductor debajo de la alfombra, como quien esconde la mugre. El partido olvidó que su éxito electoral lo obtiene justamente gracias al Gobierno de las Fuerzas Armadas, no a pesar de él.

Cosas del marketing, se podrá argumentar... Que los candidatos necesitan votos... lo que sea. El asunto, es que este nuevo sistema para captar adherentes no hace sino convencerme que "la democracia", por lo menos como se entiende hoy en día, no es un buen sistema de gobierno.

 

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